Un grupo de parlamentarios chilenos, de las comisiones de Relaciones Exteriores y Defensa de la Cámara de Diputados, recorrieron este viernes la zona limítrofe marítima y terrestre con Perú, al concretar una iniciativa que levantó críticas en Lima. Para evitar problemas, sólo permanecieron a unos 150 metros del "Hito Uno".
Los diputados, una decena en total, se embarcaron en el puerto de Arica, a 2.051 kilómetros al norte de Santiago, en la patrullera "Ortiz", de la Marina y recorrieron el área marítima lindante con Perú, según informaron desde la zona corresponsales de las principales radios chilenas.
El presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara,
Renán Fuentealba, declaró al término de su gira que la comisión parlamentaria actuó "
con mucha prudencia y mucha responsabilidad" en el recorrido. Agregó que la visita "
fue tremendamente positiva para darnos cuenta de lo sólida que es la argumentación chilena", frente a la demanda marítima interpuesta por Perú ante el Tribunal de La Haya.
"
Los diputados tenemos por mandato constitucional que tratar estos temas, y para ello debemos ilustrarnos e informarnos debidamente", añadió. "S
iempre los peruanos van a reclamar por todo, tratándose de acciones chilenas. Nosotros estamos visitando nuestro territorio".
Por su parte, la presidenta de la comisión de Defensa,
María Angélica Cristi, desdramatizó la visita y sostuvo que en lo personal no entiende "
por qué se ha creado tanta suspicacia de algo que es normal y natural, que diputados de Defensa y Relaciones Exteriores vengan al territorio norte a conocer la zona limítrofe".
En Santiago, el vicepresidente de la República,
Edmundo Pérez Yoma, afirmó que el Parlamento "
es absolutamente soberano para hacer este tipo de actos".
Dicho sector es el que Perú ha reclamado como propio en una demanda presentada en el Tribunal Internacional de La Haya, razón por la que autoridades gubernamentales de Lima consideraron como inoportuna la iniciativa.
Por su parte, en Lima, el ex candidato presidencial,
Ollanta Humala, calificó el viaje de los diputados chilenos como “
una provocación. Esto es amedrentamiento y tratar de provocar y eso no llevará nada. Perú no debe pisar el palito con estas actitudes".
Según Humala, la iniciativa chilena se debe a que Chile estaría perdiendo terreno en el diferendo marítimo que se inició en la Corte de Justicia de La Haya luego que Lima ajustara sus límites sobre territorio nacional.
Apuntando al Presidente peruano
Alan García, estimó que "
el Gobierno debiera notificar esto ante La Haya, porque ya estamos en un proceso serio y no somos repúblicas bananeras".
Según la demanda peruana, el límite marítimo entre ambos países no está establecido y reclama una zona de unos 35.000 kilómetros cuadrados que están bajo soberanía chilena. Chile desconoce la demanda, sobre la base de que el límite quedó establecido en tratados suscritos en 1952 y 1954, que a juicio de Lima son solamente acuerdos pesqueros.

Comentarios de los lectores
Enviado por: Pedro Armendariz Salamero (Periodista chileno) / 14-06-2008 3:41
Duele ver que el nacionalismo sigue siendo un instrumento político tan utilizado y eficaz en nuestros países. Pequeñó, mezquino, oculta siempre intereses y debilidades más que la fortaleza y certidumbre que aparenta. Vivo en el barrio Yungay de Santiago, nombre que recuerda una de las batallas que enfrentaron trágicamente a peruanos y chilenos en el siglo XIX. Hay aquí una hermosa plaza que en el centro tiene una escultura que representa al llamado roto chileno, el hombre pobre que combatió en esa horrible guerra. La escultura tiene adosada una gran placa de metal con fecha 18 de septiembre de 1918. En ella se lee: "Los obreros del Perú a sus compañeros de Chile". Dos obreros sostienen en sus manos herramientas de trabajo, no armas. Sobre ellos, juntos están los emblemas del Perú y Chile. A este barrio Yungay, uno de los más antiguos de Santiago, han llegado los últimos años muchas personas provenientes de Perú, la mayoría de ellos jóvenes, parejas con niños pequeñitos. Poco a poco se ha ido labrando confianza, respeto, convivencia. Nunca ha habido peleas, pero sí distancias en cuanto a cada uno hacer su vida en tranquilidad. Qué difícil nos resulta cambiar y no seguir la pauta de nuestros condicionamiento, miedos, prejuicios, ignorancias, necedades. El gesto electorero de los diputados que fueron a la frontera no ayuda, al contrario. Todo aquello que nuestro dirigentes suramericanos hagan o digan que perjudique la integración profunda y multifacética entre nuestro países, aunque se digan muy patriotas, es lo contrario, están lucrando del conflicto y de la herida abierta entre nuestros pueblos. Llevamos más de un siglo con el mismo cuento. Se necesita un cambio profundo y trascendental, por eso irrita el uso del nacionalismo, que siempre ha sido causa de enfrentamiento y guerra. Ser nacionalista no tiene nada que ver con amar al pueblo. Aprendamos de la historia.