El Presidente Rafael Correa, convocó una Constituyente que le ceda plenos poderes para elaborar una nueva Cara Política enrumbando a Ecuador hacia un nuevo modelo de país.
Ecuador se encuentra inmerso en un periodo que exige cambios urgentes y reales, que no beneficien a grupos económicos y políticos dominantes sino a toda la nación.
Luego de varios años de inestabilidad política y de “dictadura” de las instituciones tradicionales, una nueva alternativa se pone en evidencia, una Asamblea Constituyente de poderes pleni potenciales.
¿Por qué es necesaria una Asamblea Constituyente? ¿Qué modelo de país se quiere construir?, y lo más importantes ¿Sabe el pueblo qué es una Asamblea Constituyente?
Para empezar hay que entender algunas cosas, La Asamblea Constituyente que plantea el presidente Correa, es Originaria por lo que antecede a la Constitución y a los poderes constituidos (Congreso, Presidente, Poder judicial, etc.).
Es representativa, por lo que se elegirán a asambleístas que reúnan el 1 % del padrón electoral y que tengan entre 20 y 45 años. Una vez que se termine de forjar la nueva carta política se manda a referéndum para que el la pueblo apruebe o no.
La Asamblea podrá disolver toda institución, por lo que Pascual del Cioppo, Presidente del bloque de Sociedad Patriótica declaró que lo se quiere implementar es: “modelo anarquista como los de Venezuela y Bolivia, demoliendo las instituciones a través de una asamblea constituyente”.
Así mismo el ex presidente Lucio Gutiérrez llamó al pueblo para que integre las listas de postulantes a asambleístas de Sociedad Patriótica para evitar que "gente extremista, que quiere implantar en el Ecuador un proyecto internacional totalitario y violento, cope la Asamblea”
Estas declaraciones y la evidente la negativa del congreso a poner punto final en el debate y apoyar la consulta que de paso a la Asamblea constituyente pone al descubierto las intenciones del Congreso de mantener el sistema actual, que históricamente ha sido excluyente y beneficioso para pequeños grupos.
La Asamblea es un mandato popular, pero hay que tener en cuenta que por si no arregla nada, todos los ciudadanos deben tener muy claro que es lo que se quiere cambiar y como. Si no se maneja bien terminará siendo un instrumento más para que el mismo sistema siga vigente y que nada cambie.
Es por esto que todos los ecuatorianos deben inmiscuirse en este tema y conocerlo de pies a cabeza, para no ceder ante las presiones de los partidos políticos y los opositores de la consulta.