ENVEJECER: UN ÉXITO VITAL
CLAUSURA XVIII CONGRESO NACIONAL DE LA SEEGG
El acto de clausura ha contado con la presencia de Rafael González Tovar, Delegado del Gobierno de Murcia y Cristina Gutiérrez Cortines, Diputada del Parlamento Europeo
Las profesoras de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Murcia han intervenido en el XVIII Congreso Nacional de Enfermería Geriátrica y Gerontológica, que con el lema "Envejecer: un éxito vital" se ha celebrado el 7 y 8 de abril en el Hotel 7 Coronas de Murcia.
Las profesoras Concha Rivera, María José Montesinos, Florentina Pina, María Dolores Flores, Beatriz Lidón, Concepción González, María José Galiana y el profesor Miguel Ángel Larrosa han presentado ponencias en el Congreso en el que se ha hablado de temas como el cuidado de los ancianos en el ámbito familiar.
Los retos ante el envejecimiento en función del género, los resultados del proyecto EARCAS en los centros residenciales, la seguridad del paciente o las estrategias ante los ictus son algunas de las cuestiones que han discutido los especialistas y profesionales de la Enfermería participantes.
Las jornadas, en las que también han intervenido gestores de hospitales y residencias, han sido inauguradas con la conferencia que ha impartido la profesora Sharon K. Ostwald, de la Universidad de Texas, en Houston -EE.UU-
En esta edición, el trabajo premiado en el área temática: Enfermería Geriátrica y Gerontológica ha correspondido al trabajo:
"Conocimientos y formación de las Enfermeras con relación al uso de restricciones físicas en Centros de Personas Mayores"
El jurado del décimo certamen fotográfico de la SEEGG ha galardonado con el primer premio del certamen, en la modalidad "Tema libre de Vejez y Gerontología, en color" celebrado en el XVIII Congreso Nacional de EGG en Murcia, con el tema:
“4 agujas"
El acto ha acabado con la lectura de las conclusiones sobre las diferentes conferencias y mesas redondas que se han llevado a cabo en este Congreso:
En el envejecimiento se tienen que tener en cuenta las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, la presentación de sintomatologías es un ejemplo.
En la última etapa de la vida hay el doble de mujeres que hombres que viven solas presentando más limitaciones físicas y menos recursos económicos.
Las diferencias en el proceso de envejecimiento entre hombres y mujeres también están mediadas por factores sociodemográficos, económicos y culturales.
La mujer tiene una manera particular de envejecer, debido a su capacidad para mantener la actividad y el interés por la vida. A medida que envejece, y después de haberse dedicado a los demás miembros de la familia, se siente por fin dueña de su vida, lo que le permite un afrontamiento más eficaz de la jubilación.
Con la edad, la mujer desarrolla un rol social poco valorado por la sociedad pero con contribuciones tan significativas como la transmisión de valores, el refuerzo de las redes sociales, el cuidado del hogar y de otros miembros de la familia, además de su aportación invisible a la economía general del país a través del trabajo no remunerado.
La prescripción enfermera se consolida como una respuesta cómoda, ágil y segura a las necesidades del usuario. Potenciando el uso eficiente de los recursos al mejorar la accesibilidad, dar respuesta en un acto único, disminuir la frecuentación y favorecer una mayor capacidad resolutiva del proveedor de cuidados.
Esperamos que el impacto global que supone la prescripción enfermera desde el ámbito sanitario, con el desarrollo de la Ley del Medicamento llegue también al ámbito socio-sanitario favoreciendo su aplicación de forma generalizada.
Está plenamente justificada la necesidad de trabajar los indicadores de seguridad del paciente como oportunidad de mejora de la calidad en todos los niveles de atención al mayor. Podemos contactar que durante los últimos años la Seguridad del Paciente ha sido una prioridad para el Ministerio, trasladándose esta inquietud a las diferentes CCAA en las que se está trabajando, a distinto ritmo, en un proyecto global de calidad asistencial, especialmente en el ámbito hospitalario, que sería preciso extender al contexto socio sanitario.
El proyecto EARCAS, viene a ocupar un espacio necesario para desarrollar la Seguridad del Paciente en los centros socio- sanitarios. Este punto de partida, ya sin retroceso, debe de ayudarnos a establecer la seguridad como un valor prioritario a alcanzar en las instituciones de atención al mayor.
Enfermería debe cubrir adecuadamente las necesidades y expectativas del mayor y su familia en busca de cuidados de excelencia desde, con y para el mayor.
El cambio de estrategias frente al ICTUS promovido desde el Ministerio de Sanidad, refrenda el valor del cuidado y el papel de la enfermera frente a este problema de salud, cuyas intervenciones han de poner el acento en la detección de los factores de riesgo, la formación de los profesionales, la información a la población, el aumento de la autonomía del paciente, la creación de protocolos y la investigación.
Hablar de enfermera gestora de casos supone desarrollar una Enfermería de práctica avanzada donde la enfermera geriátrica tiene que tener puesta su mirada. El conocimiento de los recursos –NOC- es uno de los criterios que nos permite evaluar la coordinación y la movilización de los mismos, elementos clave para alcanzar con éxito el objetivo marcado
El tabú sobre la muerte, ha favorecido el desarrollo de los cuidados paliativos a domicilio. El control de síntomas y en especial el abordaje del dolor total, donde englobamos depresión, miedo, pena, rabia, ansiedad…, nos permite generar la paz necesaria para conseguir un buen fin de vida.
El cuidado del mayor en el domicilio se deriva cada vez con más frecuencia hacia cuidadores no profesionales externos a la familia, la cual presenta serias dificultades para hacerse cargo de su cuidado.
Esta circunstancia puede ser el origen de situaciones de vulnerabilidad, por lo que los profesionales de Enfermería deben de estar alerta, para garantizar que se cumplan los derechos mínimos tanto de los cuidadores como de las personas cuidadas.
El maltrato en las personas mayores tiene peculiaridades respecto a otras formas de maltrato que se ejercen en el ámbito familiar. El ser mujer aumenta la posibilidad de ser maltratada y se agrava por la asignación tradicional de roles dentro de un marco patriarcal. Debemos de tener en cuenta que el perfil del agresor varía en base al género, donde el hombre ejerce una violencia física y sexual mientras que la mujer utiliza el abuso emocional y el abandono o negligencia.
Uno de los elementos clave en la atención al mayor y su familia es posibilitar una buena comunicación, siendo esta un indicador de calidad.
Finalmente, una frase:
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida. Pablo Picasso