Según han confirmado a Efe fuentes aeroportuarias, la infanta ha llegado a Barajas en un vuelo directo desde Washington, que ha aterrizado en Madrid sobre las 08.00 horas con sus cuatro hijos: Juan, Pablo, Miguel e Irene.
El funeral en la Basílica de San Prudencio es el único acto que ha comunicado la familia de forma pública, ya que el velatorio y la incineración se desarrollaron ayer en la más estricta intimidad.
Antes de la incineración de los restos mortales de Juan Urdangarin en un tanatorio de Vitoria, la viuda Clara Liebaert, el duque de Palma y sus seis hermanos recibieron ayer la visita en el domicilio familiar de la reina y la infanta Elena, quienes tras expresar sus condolencias a la familia, regresaron a Madrid.
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