
En su primer día, la segunda Feria Internacional de Turismo más importante del mundo y a pesar de la inauguración por parte de los Reyes de España y del gran éxito de participación en esta edición, quedó ensombrecida por una organización que rozó el colapso. Además, las fuertes medidas de seguridad en las cercanías del recinto ralentizaron de manera importante la entrada de profesionales y medios de comunicación. Sea como fuere, una vez abiertas las puertas de IFEMA la actividad no cesó en los expositores, que con multitud de actividades se esforzaban por captar la atención de los asistentes.
Si bien la entrada a FITUR fue complicada para medios de comunicación
y visitantes, luego, viendo el resultado general, mereció la pena la espera. Y es que era mucha la expectación por conocer las propuestas turísitcas y ofertas de los países, comunidades autónomas y empresas que se dan cita este año en la XXVI edición de la Feria Internacional de Turismo de Madrid.
Una cita esencial en el calendario turístico y referencia imprescindible para los profesionales del sector. De ella se desprenden nuevas actividades comerciales, nuevos contactos, asociaciones o convenios entre empresas o instituciones. Todo para darse a conocer y potenciar el turismo, aspecto clave en las economías de la mayoría de países del mundo.
En la presente edición son 845 los expositores, de los que un 57% son nacionales. Con representantes de 170 países y la asistencia de 13.190 empresas la actividad no cesó desde la apertura de puertas y la inauguración por parte de los Reyes de España, que recordaron en su discurso inaugural la importancia de próximas citas nacionales como la Copa América de Valencia y la Exposición Internacional de Zaragoza en 2008.
Andando por FITUR los acentos que se podían oír se multiplican, así como las formas de llamar la atención de los miles de visitantes que se pasarán por la feria hasta el domingo. Cada país, institución, empresa, comunidad autónoma o ciudad jugaba sus mejores bazas, algunas demasiado consabidas.

La decoración y distribución de los stands variaba a cada paso. Cantabria mostraba un stand lleno de colorido, adquiriendo como valores protagonistas sus paisajes, la bonanza de su naturaleza y actividades como el surf, la visita del Museo de Altamira, salones termales, balnearios, alojamientos rurales, el camping de Comillas...
Uno los expositores más visitados fue el de Zaragoza, que se volcó en la promoción de la Expo´2008, presentando a su mascota Fluvi y mostrando la maqueta del proyecto. Por allí se pudo ver al seleccionador nacional de baloncesto Pepu Hernández.
Mientras, por el stand de Madrid se pudieron ver algunas caras conocidas como Irma Soriano o Cuca García de Vinuesa, que se atrevió a 'pelotear' un poco en una zona dedicada a la práctica del golf. La capital se volcó en la promoción de la belleza de su sierra, con vistosos escaparates dedicados a El Escorial, Aranjuez o Las Rozas.
Del frío de la sierra madirleña se podía pasar en un abrir y cerrar de ojos al calor del Carnaval de las Palmas, que compitió con el de Cádiz a base de Drag Queens que llamaron mucho la atención de los que pasaban por allí.

Por su parte, Cataluña potenció uno de sus mayores atractivos: el circuito de Montmeló. Y lo hizo exponiendo un Fórmula Uno de Ferrari y el Mercedes de Mika Hakikinen del campeonato alemán de turismos que acapararon muchísimas miradas.
Castilla La Mancha tampoco dejó pasar la oportunidad de promocionarse. Para ello montó una más que interesante galería de vinos y una obra de teatro de su personaje más universal: El Quijote.
El enorme despliegue de Valencia en FITUR atrajo a visitantes cansados, que no dudaron en coger fuerzas con uno de sus mayores atractivos: su zumo de naranja. Además, no podían faltar por allí los escaparates dedicados a sus playas, al circuito de Cheste, a la Semana de la Moda de Valencia o a Terra Mítica.
De un stand a otro las caras famosas comenzaban a llegar. Así, por algunos de los pabellones se pudo ver a Carmen Alcaide -reportera tomatera-, Ana Obregón o Anne Igartiburu, cabeza visible de un conocido complejo turístico.
Andalucía tampoco desaprovechó la oportunidad de darse a conocer, presentando un gran escaparate en el que se podían ver imágenes de la Semana Santa de Málaga, chirigotas del carnaval de Cádiz o vídeos aeréos de la costa onubense.
Cruzando el charco y casi medio mundo, debido a la enorme extensión de la feria, se podía disfrutar de las actividades que ofrecían los países europeos y los americanos.
En el stand de México no faltaban los escaparates de las playas de Cancún, así como sus trajes típicos y las figuras de la lucha libre.

Argentina por su parte no tiró de demasiada originalidad, optando por exponer camisetas de su dios Maradona y exibiciones de tangos.
Mientras, por el stand de Perú se sucedían sus trajes típicos y muestras gastronómicas.
Colombia hizo de su café el producto estrella de su stand, acumulando un gran número de visitantes ansiosos por probar el exquisito sabor del café de Juan Valdez.
Venezuela, a pesar de contar con poco espacio, acumuló un buen número de miradas interesadas en sus playas, montañas e inmensos lagos vírgenes.
Pero sin duda, si algún país llamó la atención para mal en este pabellón americano, ese fue el de Estados Unidos. A pesar de ser la mayor potencia económica mundial, los yankees no se muestran muy interesados en su promoción exterior. Así, su stand era de los más pequeños, sin productos que ofrecer y con azafatas/os que tan sólo chapurreaban algunas palabras en castellano.
Tras unas horas de paseo, el visitante puede salir de FITUR bien cargado de experiencias, nuevos conocimientos culturales y muchas ideas que llevar a cabo en cuanto lleguen las vacaciones. Para ello, sólo tienen que pasarse por IFEMA el sábado o el domingo y comprobar que hay muchos y buenos sitios y acentos que conocer.