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El encierro de Núñez del Cuvillo cumplió en el caballo pero tuvo pocas fuerzas

Detalles de Morante, faena de Curro Díaz y petardo de Capea

Toros de NÚÑEZ DEL CUVILLO, justos de presencia y que cumplieron en el caballo, con 3º y 5º bravos; todos flojos. MORANTE DE LA PUEBLA: pitos; pitos. CURRO DÍAZ: ovación,saludos. EL CAPEA: pitos, silencio. Las Ventas, 15 de mayo. 6ª de abono. Lleno.
15-05-2007 - Emilio Martínez
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Detalles de Morante, faena de Curro Díaz y petardo de Capea

Corrida de expectación, corrida de decepción o casi. Estuvo a punto de cumplirse el dicho, pero al menos hubo ciertos detalles capoteros de Morante y una faena sin rematar con la espada de Curro Díaz. El que cumplió los pronósticos fue El Capea, que si nadie entendió su presencia en este cartel, él se encargó de ahondar en el desafuero al pegar otro de sus petardos en Madrid.
Vídeo del festejo. Cortesía de Taurodelta-

Una corridita 'ad hoc', de la divisa que tanto gusta a las figuras, y tan poco a los aficionados dabuten, no sirvió para que la única que quedó en el cartel, Morante de la Puebla, triunfase. Los toros de Núñez del Cuvillo, tan justos de fuerza, tan sin comerse a nadie, permitieron  al menos una buena y artística faena de Curro Díaz -sustituto del herido Talavante-  y también que El Capea pegara otro petardazo en Madrid, al desaprovechar a un magníficoy bravo tercero.

El barroquismo de Morante, cada día más parecido con el percal a su apoderado Rafael de Paula -magníficas aguaderas para beber- sólo brilló con el capote en unas verónicas 'mecías' al primero y en un quite, pura pasión y cante hondo, por chicuelinas al tercero. Lo demás fueron probaturas, con algún que otro muletazo suelto de buen trazo, sin exceso de valor y con el coletudo decepcionado al ver que la escasa fuerza de su lote -como casi todo el encierro- no le permitía la explosión que de él se espera en Madrid. Por cierto los pitones del cuarto, que se abrieron en flor tras salir del caballo eran sospechosísimos, como bien cantó un sector de los aficionados.

De similar guisa fue el tono de Curro Díaz ante el segundo, que, de tan flojo, rayaba la invalidez. Mas con el quinto, que se empleó a fondo ante el penco, el linarense abrió el tarro de las esencias. Sus pases eran de bello dibujo, de arrebolado sentimiento, y siempre unidos a temple y ligazón. Sobre todo en redondo, pues al natural el buen toro se resentía y el buen torero también.

Curro, que pide paso y ligar en todas las ferias, se adornó con una sinfonía de ayudados y cuando tenía la oreja cortada, decidió no hacerlo: léase pinchó dos veces, la última, un horroroso sartenazo tan bajo tan bajo que casi atravesó la barriga del pobre bicorne. Estadísticas al margen, Curro hizo el toreo.

Como es habitual en estos casos, el mejor toro, un bravo tercero, con clase, ritmo y un punto más de fuerza que sus hermanos, le tocó al peor torero, El Capea. Y como es habitual, éste, vulgarísimo, acelerado y eléctrico, lo desaprovechó. Dejó así en evidencia a su protector,el empresario Martínez Uranga que "por enchufe", como reconoció éste, no sólo le colocó dos tardes en el abono, sino que la segunda -ya fracasó el pasado viernes- fue en este cartel,donde nada pintaba.

Donde nada pintó, porque tampoco cascabeleó nada relevante frente al sexto, redondeando su petardazo. Tras recordar que el salmantino ya fracasó en 2006, la pregunta inmediata es: ¿cuántas toreará -o mejor dicho/escrito, hará el paseíllo en 2008? La respuesta no está en el viento, que cantaba Dylan, sino en el empresario venteño y olé.