Aunque no es barato, la relación calidad-predio le hace ser un hotel de turismo familiar en el que el cliente queda más que satisfecho.
La arquitectura del edificio, basada en las Villas Canarias del siglo XIX, da la sensación de estar en un cuento.
En el Gran Hotel Bahía del Duque todo está dispuesto para el disfrute del visitante: las vistas de las habitaciones dan al mar, el personal concede al visitante un trato correcto y viste trajes típicos tinerfeños, las actividades están bien organizadas, la cercanía de la playa, la excelente gastronomía y aún pretenden mejorar.
Golf
Si le gusta jugar al golf, el Gran Hotel Bahía del Duque ofrece la posibilidad de disfrutar de ocho campos en un radio de 15 kilómetros, aunque conviene que contacte antes con el Hotel para aprovechar al máximo las diferentes opciones de paquetes y ofertas que incluyen estancias y green-fees.
En el siguiente
enlace, pueden encontrar dos vídeos en los que
Francisco Alcaraz, máximo responsable del Gran Hotel Bahía del Duque, habla de su establecimiento y lo que le diferencia de sus competidores, así como de la amplia oferta de golf que hay en Tenerife.