
El albaceteño Rubén Pinar, que a sus sólo 17 años, ya colecciona triunfos en las plazas más importantes, entre ellas, también la Monumental madrileña, repite en ésta el domingo tras proclamarse vencedor del ciclo nocturno de 2007.
Y es que este chaval, con una proyección extraordinaria pese a esos sus sólo 17 años recién cumplidos, es posiblemente la más firme promesa de los de su escalafón. Como lo demuestra que ha iniciado la campaña de 2008 de la misma manera que concluyó la anterior, con triunfos prácticamente en todos sus paseíllos, uno de ellos en plaza de máxima categoría, Valencia, en la feria de Fallas..
Ya en la temporada anterior Rubén Pinar dio un fuerte aldabonazo en el famoso ciclo de novilladas nocturnas venteñas, conocido como el ‘torobocata’ porque a esas horas los aficionados también disfrutan de sus bocadillos. El certamen tuvo un vencedor absoluto, el albaceteño, que con su desparpajo en los tres tercios, valor y calidad torera conquistó a la exigente afición de Madrid.
Este coletudo, que sólo tiene 17 años, salió lanzado entonces a la cumbre de los de su escalafón y en el resto de la campaña, como en la actual, ha ido de triunfo en triunfo en todas las plazas. Y ahora, con la idea de doctorarse pronto, desde luego seguro en la actual campaña, vuelve a la Monumental a dar la cara nuevamente, como lo hará en San Isidro.
Él eEs el principal atractivo de un cartel que completan dos novilleros ya muy veteranos en esta categoría, el salmantino Alberto Revesado, de 28 años y el valenciano Alejandro Rodríguez, de 26. Ambos con buenas actuaciones precedentes en Madrid, pero a los que les es muy necesario un triunfo rotundo este domingo para añadir a los pocos contratos que vienen sumando.
Eso sí, para ellos y para Pinar es esperanzador anunciarse con un encierro del ganadero Nazario Ibáñez, divisa que suele dar buenos productos en novilladas, como en alguna ocasión ha puesto de manifiesto también en su examen en la cátedra venteña.