
El asesor de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura, (UNESCO-WAP), Alberto Crespo Millet, ha manifestado que "falta voluntad política para conquistar el derecho al acceso a los recursos hídricos en la Declaración de Derechos del Hombre", sin embargo, es condición necesaria para "aproximarse a una solución más equitativa y justa" de los problemas de "acceso a fuentes de agua fiable que hoy afectan a 1.100 millones de personas".
Otros datos, según Crespo, "aún más patéticos", como por ejemplo que "2.400 millones seres humanos" no tengan acceso acceso a sistemas de alcantarillado y que "un niño muere cada tres segundos por una enfermedad relacionada con el tema hídrico", hacen pensar que esta voluntad política puede cambiar en corto plazo, y que los gobiernos se percatarán de la "absoluta necesidad de cambiar paradigmas y de aproximarse a este fenómeno del agua y del déficit de agua con nuevas formas de pensamiento".
En contra de este reconocimiento existen "implicaciones económicas", relacionadas con la existencia de empresas de proveedores de servicios y otras referida al agua, pero es una necesidad y tarde o temprano se va a reconocer en todo el mundo, ya que "la única forma de garantizar una mínima sostenibilidad aprovechando los servicios de saneamiento básico en el mundo es precisamente una cambio de mentalidad en este tema", ha asegurado el asesor de la UNESCO.
Alberto Crespo ha participado este miércoles en la Tribuna del Agua, dentro la Semana Temática 'Agua y Cultura', que lleva como título 'Agua y Sociedad'. En su ponencia ha presentado el guión científico del Pabellón 'Agua, recurso único', que se ubica en el Pabellón Puente.
En dicho pabellón se plantea la problemática entre oferta y demanda de agua en un mundo que ha pasado de los 2.000 a los 6.000 millones de personas en siete décadas. La cantidad de agua, sin embargo, es "prácticamente constante", apenas varía, "positivamente sobre todo".
Crespo ha señalado que el consumo de algo es proporcional a la cantidad de gente, pero "también a los patrones de consumo y a las formas de uso de agua". "Tarde o temprano la curva de la oferta y de la demanda se van a cruzar y ese momento se llama crisis. En algunos puntos del mundo esa crisis ya está presente y se le atribuye a diferentes factores, factores de gobernabilidad, en muchas ocasiones", ha argumentado.
Crespo también ha planteado soluciones. "La solución técnica es una mejora de la gobernabilidad del agua y una administración, no más eficiente, sino virtuosa del recurso hídrico". Para ello, es condición imprescindible "la declaración de que el recurso hídrico es un derecho humano".