
Antes del verano, la mejor tenista española de todos los tiempos, Arancha Sánchez-Vicario, anunciaba que su relación con Josep Santacana iba viento en popa y que en septiembre pasaría por el altar. Lo que no se imaginaba la deportista es que esta noticia iba a suponer un disgusto para sus padres y hermanos, que creen que el joven sólo quiere aprovecharse de la fortuna de la familia. Esta reacción ha llevado a Arancha a replantearse si está haciendo lo correcto a tan solo un mes de la fecha señalada para el enlace.
Así lo confirma la revista 'Lecturas', que informa de el ultimátum que Sánchez-Vicario a dado al que será su marido: que salde sus deudas, que ascienden a 400.000 euros, antes de casarse con ella. La publicación destaca que Josep Santacana se dedica al mundo de las subastas y que tiene tras de sí enormes deudas con diversas entidades de crédito que le reclaman el dinero a través de embargos. De este modo, Santacana no podría tener actualmente ninguna propiedad a su nombre.
Por este motivo, la familia de la tricampeona de 'Roland Garros' muestra su disgusto ante la boda de su hija con este hombre por miedo a que sólo se quiera beneficiar de la fortuna de la tenista. La actitud del novio de Arancha, que le propuso vivir juntos a penas unos meses después de conocerse y una boda a menos de un año de conocerse, aviva las sospechas del entorno de la pareja. Sobre todo de la ex pareja de Santacana, que en una entrevista a la revista asegura que el novio de la deportista está en la ruina.
Sin embargo, Arancha explicó a su entorno que ella está muy enamorada de su actual novio y que ella no duda del amor que se profesan. Sin embargo, ha decidido, para no tener mayores problemas con su familia, que Santacana salde sus deudas y entonces, ambos podrán convertirse en marido y mujer.
Las Infantas protagonistas
Las infantas Leonor y Sofía no son sólo las protagonistas de su casa, sino que también son las protagonistas de las portadas del verano, que están pasando junto a sus padres, los Príncipes de Asturias, en Mallorca. Las dos niñas han sido el centro de atención de los objetivos en la primera semana de su estancia en las islas Baleares, unos días en los que pasearon por el Club Náutico de Palma y acudieron con su madre a un acuario de donde salieron llenas de globos y pegatinas.
'Diez Minutos' destaca la poca timidez de las nietas de los Reyes, que no dudaron en saludar a las cámaras y a los presentes. Leonor, además, mostró sus dotes de bailarina en la cubierta del barco de su padre, al escuchar la música que venía de un yate cercano. De hecho, según se comentó en diferentes medios de comunicación, la primogénita de Don Felipe y Doña Letizia fue la protagonista de la función de su guardería emulando a Olivia Newton John en el musical 'Grease'.

Leonor disfrutó también de su abuela, la Reina Doña Sofía, con la que pasó una tarde en el 'Somni' viendo la competición de vela que se disputaba en aguas mallorquinas. La inquieta niña no dio tregua a su abuela, que se dedicó a perseguirla por toda la embarcación. Finalmente consiguió que se tranquilizara entreteniéndola con una gafas de sol.