
La ola de violencia que atraviesa Kenia desde el pasado 27 de diciembre ha tenido importantes efectos en el sector turístico del país, una de sus principales fuentes de ingresos, ya que durante enero sólo se recibieron 27.000 turistas frente a los 300.000 previstos, según los datos de la Junta de Turismo de Kenia.
El ministro de Información de Kenia, Samuel Poghisio, aseguró este jueves que la violencia en Kenia está disminuyendo y que la menor parte del país se ve afectado por ella, por lo que los turistas y los inversores no deberían preocuparse y dar "una oportunidad" para su país, ya que "no es lo que se ve y se oye".
De esta manera, Poghisio les pidió que "vuelvan y agarren las manos de los kenianos" y que no se dejen "guiar" por las imágenes "difundidas internacionalmente". A pesar de reconocer a Reuters que Kenia ha pasado por un "episodio negro" en su historia, pidió a los inversores y turistas extranjeros que digan a los kenianos "'estamos con vosotros'".
El periodo oscuro al que se refirió Poghisio corresponde al transcurrido entre las elecciones del pasado 27 de diciembre y hasta el día de hoy, en el que han fallecido más de 1.000 personas y alrededor de 300.000 han sido desplazadas de sus casas. El presidente, Mwai Kibaki, fue reelegido en las votaciones de finales de año, que, según la oposición, fueron manipuladas.
La violencia ha provocado el rechazo de los turistas a Kenia y algunos negocios han optado por llevar a cabo planes alternativos y trasladarse en el caso de que continúe el conflicto cruento entre los partidarios del Gobierno y los de la oposición.
Por este motivo, Poghisio declaró que el mundo tiene una visión exagerada de la violencia, pues en la mayor parte de Kenia no la hay. Además, el ministro afirmó que la vida a vuelto a la normalidad para muchos, "el 80 por ciento del territorio", y que los adversarios políticos han entablado conversaciones.
Poghisio, que aclaró que no alberga falsas esperanzas acerca de la gravedad de los hechos sucedidos en el país africano, afirmó que "la comunidad internacional debe saber que es muy posible viajar a Kenia".
En cuanto a su punto de vista de la sucesión de los hechos, Poghisio relató que "al principio todo iba bien", hasta que se produjo el anuncio del nuevo presidente. Entonces, todo se descontroló y empezó la lucha "vecino contra vecino y amigo contra amigo".
Restricciones a la radio
Luego, según Poghisio, la polarización política de los medios locales y la emisión de "imágenes espantosas día tras día" en los medios extranjeros provocó el descenso de turismo en Kenia por la "mala imagen". Explicó que "lo que está pasando en Kenia es un caso aislado de violencia instigada políticamente".
El ministro, que acaba de levantar la prohibición del Gobierno sobre las emisiones en directo, desveló que su Ministerio se está preparando para emprender acciones legales contra las emisoras locales de radio por incitar a la violencia cuando comenzó el conflicto.
Poghisio incluso recordó el hecho de que en 1994, antes del genocidio de Ruanda, la 'Radio Television Libre des Milles Collines' incitó a la violencia. Según él, muchas emisoras kenianas la imitaron y retransmitieron canciones bélicas para incitar a las comunidades a la acción, y zanjó que no quiere "que se repita". No en vano, calificó de "crimen" el hecho de que se explique "cómo quemar casas y cómo castigar a otros" en los medios de comunicación.
Por último, el ministro explicó que la mediación encabezada por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan está progresando y algunos diputados del Gobierno y de la oposición se están reuniendo para alcanzar la paz. Poghisio finalizó diciendo que "conociendo la historia de Kenia y la manera en que ha estado progresando gradualmente, a veces un pequeño valle es la antesala a un gran paso adelante".
Kenia sólo recibió 27.000 turistas en enero, frente a los 300.000 previstos debido a la violencia
La ola de violencia que atraviesa Kenia desde el pasado 27 de diciembre ha tenido importantes efectos en el sector turístico del país, una de sus principales fuentes de ingresos, ya que durante enero sólo se recibieron 27.000 turistas frente a los 300.000 previstos, según los datos de la Junta de Turismo de Kenia.
Según el director de este organismo, Ongong'a Achieng, Kenia recibió más de un millón de visitantes en 2007, lo que representa un 15% más que el año anterior e ingresos por valor de 95 millones de dólares, pero las perspectivas para 2008 son poco halagüeñas.
El responsable del turismo keniano, citado por la agencia APA, atribuyó el incremento de turistas en 2007 al agresivo marketing llevado a cabo por la Junta de Turismo, pero en lo que va de año, debido a la crisis suscitada por la reelección del presidente Mwai Kibaki sólo han llegado al país 27.000 visitantes, frente a los 300.000 que se preveían.
Sin embargo, Achieng se mostró convencido de que con nuevas estrategias, incluido el apoyo de personalidades internacionales, el turismo keniano recuperará su imagen. En este sentido, instó a los dirigentes del país a que encuentren una solución que ponga fin a la violencia ya que de los contrario el sector turístico podría hundirse antes de final de año si persiste la crisis.