
Los toros de la ganadería de El Ventorrillo se estrenaron este jueves en las fiestas de San Fermín con un encierro rápido. La manada se mantuvo agrupada hasta el inicio de la calle Estafeta y a partir de este punto la carrera se estiró y varios toros terminaron el recorrido en solitario, aunque hubo un herido por asta.
El encierro comenzó a las 8 en punto con los cabestros abriendo el grupo en la Cuesta de Santo Domingo. Los toros, por detrás, miraban a derecha e izquierda aunque sin embestir a los mozos. Así enfilaron la cuesta hasta la Plaza del Ayuntamiento, a donde la manada llegó muy agrupada. Un toro cayó en este punto pero se levantó enseguida y no llegó a descolgarse de sus hermanos. Un mozo, además, que se encontraba en medio de la Plaza Consistorial, fue golpeado por uno de los animales.
En el tramo de Mercaderes la manada se mantuvo compacta y así tomó la curva de Estafeta, en la que ni toros ni cabestros resbalaron. Al salir de este punto la carrera dio un giro ya que el grupo se estiró y realizó el resto del recorrido dividida.
En la calle La Estafeta, tuvo lugar la situación más peligrosa. Varios toros se cayeron encima de algunas personas. Al levantarse, uno de los cabestros levantó a un mozo en el aire, corneándole en le muslo derecho.
Los astados continuaron el recorrido, ya separados aunque sin parar, a buen ritmo, hasta la plaza. Los mozos pudieron protagonizar muy bonitas carreras, justo delante de las astas. En un primer grupo corrían cabestros y tres toros y sus otros tres hermanos avanzaron detrás, sin despistarse. No ocasionaron problemas ni en el tramo de Telefónica, ni el callejón, a pesar de realizar, varios de los animales, la carrera en solitario.
Ésta es la primera vez que la ganadería El Ventorrillo, de Toledo, acude a la Feria de San Fermín. Las reses serán lidiadas a las 18.30 horas por los diestros Antonio Ferrera, Juan Bautista y Salvador Cortés.