
El restaurante Ramiro´s de Valladolid es el éxito de dos generaciones. Tan recomendable establecimiento arrancaba con 2 jóvenes chefs: Jesús Ramiro Flores, de igual nombre que su padre –también conocido en el mundo de los fogones- y Raúl del Moral. Ramiro´s ha conseguido un indudable éxito en el año y medio que lleva abierto. Su cocina es muy buena y así se lo han reconocido con una estrella Michelín.
Los entrantes, mientras esperamos el primero, son una mezcla entre lo clásico de la zona, por ejemplo la cecina, y la innovación de un pequeño plato compuesto por otros 7 elementos de la cocina tradicional castellana, pero con un tratamiento rompedor.
De primero nosotros elegimos una crema de mejillones con brandada de bacalao. Excelente, no cabe duda. Una cuidada elaboración que da un resultado muy bueno. También recomendamos el gazpacho tibio de cabalaza con mascarpone, aceite y glicerina –a pesar de tanta crítica- el resultado es muy suave, exquisito. Del gazpacho tradicional andaluz, claro, solo tiene el nombre, y no le hace falta más. Así que no busquen, no comparen, y disfrútenlo. El resultado conseguido con esa rara combinación de elementos se merece un notable alto, al menos.
El segundo se hizo esperar un poco – en eso entraremos luego-, pero mereció la pena. Tomamos el pescado que nos recomendaron: pampano. Un pez totalmente desconocido para nosotros, pero que a partir de ahora repetiremos. Buenísimo, con una elaboración muy conseguida. Suave, un plato excelente para la cena. La salsa no mata el sabor del pescado, posiblemente lo resalte.También probamos la crema de Pan de Valladolid con huevo escalfado en frío y trufa negra -un poco escasa para nosotros que somos adictos a la trufa-. Bueno, muy bueno y contundente. Una forma muy distinta de tomar huevos.
La carta de vinos también es recomendable, larga, variada y con algunas novedades.
Y entre los peros…
El precio: 60 euros por persona, que ya está bien. Que no hay manera de comer en un sitio con un poco de renombre o que esté de moda por menos de eso. Puede ser peor claro, hay sitios en los que se come mal por el mismo precio, o más, que ya es el colmo.
También nos parece una pijada innecesaria, aunque se “lleve” mucho, la carta de AGUAS procedentes de 10 países. Desde Nueva Zelanda a España (con dos representantes) pasando por Francia, Dinamarca…
Y lo peor: el local
El Ramiro´s está en la décima planta del Museo de las Ciencias. La situación parece en principio atractiva, ¿verdad? Pues no. Se trata de la horrible Torre que Moneo ha vendido, por desgracia, a los vallisoletanos. Espantosa desde el punto de vista arquitectónico e incomoda para el restaurante. Ramiro´s ha tenido que poner en una planta –la décima- el comedor y en la de abajo los baños y la cocina. Consecuencia: si el salón está lleno, como nos pasó a nosotros, el servicio se retrasa demasiado – o como decían los empleados entre ellos y por lo bajini, se produce “un atasco de cojones”- con tanto subir y bajar platos. Y no se puede fumar, lo que, para un habanero como este comilón, es grave.
Así que le deseamos lo mejor a Ramiro´s. Tanto como para que no necesite a Moneo de reclamo, que es lo peor, posiblemente lo único verdaderamente malo, de ese magnifico restaurante