
La Policía española ha recuperado más de 700 piezas arqueológicas precolombinas y ha detenido a una pareja, formada por un español y una colombiana, quienes adquirían estos bienes expoliados de yacimientos de Perú, Ecuador y Colombia para venderlos posteriormente en Europa.
Las figuras eran vendidas principalmente en salas de subastas francesas, informó este martes la Policía española, que precisó que la pareja arrestada llevaba años dedicada al contrabando internacional de bienes culturales.
Precisamente, este mismo mes, el matrimonio tenía prevista una exposición en Francia de objetos procedentes de expolios.
Los investigadores han intervenido decenas de máscaras, pendientes, colgantes y figuras de oro; más de 30 telas precolombinas y restos de cerámica y piedra con diferentes representaciones antropomorfas, de animales, eróticas o de rituales, así como mazas de guerra, arcos y otros utensilios.
Las investigaciones policiales revelaron que el detenido, identificado como Luis Ángel M. S., y su mujer, Albenis O.A., llevaban años dedicados al comercio ilícito de objetos procedentes del saqueo de yacimientos.
La Policía averiguó que el matrimonio viajó recientemente a Bogotá con la intención de obtener piezas precolombinas expoliadas en yacimientos de Perú y Ecuador y que tenía previsto regresar a España el 30 de abril con la mercancía.
La Audiencia Nacional autorizó la entrada controlada de la pareja en territorio español para que la Policía pudiera vigilarla y confirmar el lugar donde almacenaba los bienes expoliados.
El matrimonio llegó al aeropuerto de Madrid el pasado día 30 con cuatro maletas, facturadas en Bogotá, y cuyo peso superaba los 65 kilogramos.
Desde allí, la pareja se dirigió a la norteña ciudad de Logroño y, tras dejar el equipaje en el garaje del domicilio familiar, se trasladó a otra vivienda ubicada en la cercana localidad de Jubera, donde fue identificada y detenida.
En los registros, además de las piezas arqueológicas, se intervino abundante documentación que demuestra los traslados de los detenidos por diferentes países americanos y la venta de los objetos.
Las piezas arqueológicas intervenidas se trasladarán al Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid para su análisis, a la espera de que sean reclamadas por las autoridades de los respectivos países.