Telma Ortiz, en su cansina e incansable lucha por pasar desapercibida, sale hoy en la portada de Hola el día de su boda por la Iglesia. Vestida como una monja en día de faena y acompañada de sus muletas (casarse con la pata chula tiene que ser mal fario, fijo) la hermanísima tiene que estar fumando en cachimba ahora mismo: no invita a nadie para que nadie le haga fotos y le sale el tiro por la culata. Una lástima. La infanta Cristina no está para fiestas y la cara de sufrimiento de la duquesa en el funeral de su suegro es más que evidente. Del Rey y de los príncipes, ni rastro.