La fugaz y atípica Cumbre Andina, celebrada en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, concluyó antes de lo previsto, con un pacto para buscar un acercamiento a la Unión Europea (UE) con el fin de destrabar la negociación de un acuerdo de asociación.
El presidente de Ecuador,
Rafael Correa, que dirige temporalmente la Comunidad Andina (CAN), convocó a esta Cumbre de emergencia para analizar la situación de la negociación de un acuerdo de asociación con la UE, suspendida desde junio pasado.
A su llamado acudieron los presidentes de Bolivia,
Evo Morales, y de Perú,
Alan García, mientras el de Colombia,
Álvaro Uribe, delegó a un funcionario y no aceptó la invitación de Correa por las divergencias diplomáticas que comenzaron en marzo pasado entre sus países.
Morales y García llegaron muy temprano a Guayaquil (suroeste) y, tras una reunión que duró casi tres horas, retornaron a sus países, satisfechos por los acuerdos alcanzados.
García calificó de "
excelente" a la cita porque, a su criterio, permitió a los cuatro países andinos dialogar y ponerse de acuerdo sobre la forma de encarar sus discrepancias internas en torno a la negociación con Europa.
Por eso, decidieron pedir al presidente de la Comisión Europea,
José Manuel Duaro Barroso, una reunión con los gobernantes andinos para que les explique por qué ese bloque resolvió agilizar convenios comerciales con Colombia y Perú, por separado.
De lo que se trata, explicó Correa luego de finalizar la Cumbre, es de que se transparente la negociación y se la lleve adelante con el respeto de las asimetrías y diferentes "
velocidades" que llevan en la negociación cada uno de los cuatro países andinos.
Y es que Colombia y Perú desean ir más rápido a la integración comercial con la UE, mientras que Ecuador y Bolivia, renuentes a los tratados de libre comercio, aspiran que se les permita ir a su ritmo y sobre la base de que el comercio es solo uno de los pilares de la negociación, que incluye también lo político y la cooperación.
La solución acordada hoy por los andinos da un nuevo respiro a las negociaciones "en bloque" con la UE, ya que antes de esta cita, la posición europea de acelerar el proceso con Colombia y Perú había ahondado las diferencias internas en la CAN.
La aspiración de los andinos es establecer una reunión con la UE a fines de este mes en San Salvador, aprovechando la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en esa capital.
Los andinos esperan que esa reunión sea "muy productiva para sincerar los temas" de las conversaciones y definir las "fórmulas de la negociación", explicó el presidente peruano.
García también expresó que la integración andina va más allá de los eventuales desacuerdos que puedan tener sus socios y que, muestra de ello es la decisión de ir a la negociación "en bloque" con la UE, pese a que sobre ese proceso se tengan diferentes visiones o intereses.
La cita presidencial de Guayaquil también dejó en claro que el futuro de la negociación con la UE requería de una decisión del más alto nivel: el presidencial.
Es por ello que luego de la reunión entre Correa, Morales y García, y el delegado del Gobierno de Colombia, se suspendieron las citas de cancilleres y de ministros de Comercio de los cuatro países.
La Cumbre de Guayaquil también fue atípica porque siguió otro esquema al tradicional, que establece que la reunión de los presidentes debe darse luego de las que sostengan los equipos técnicos, los viceministros y los cancilleres.
Para Correa, el nuevo formato de la Cumbre permitió que la reunión con sus colegas sea "más ejecutiva" y con un mayor poder de decisión, explicó el mandatario.