Acueducto romano de los Milagros y puente romano sobre el río Albarregas. Mérida, a orillas del Guadiana, alberga como un tesoro el yacimiento arqueológico de época romana más importante de España. Distinguido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, este conjunto histórico es uno de los grandes atractivos de la ciudad, pero no el único. La capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura se prepara para una nueva edición del Festival de Teatro Clásico cuyas obras se representan en el incomparable escenario del anfiteatro romano. Este festival constituye uno de los actos culturales más importantes del verano español.

Los edificios de la época que se han conservado hasta nuestros días dan Puente romano visto desde la Alcazaba Árabe. prueba de la importancia de esta colonia. También cabe destacar su destacado papel como punto de arranque de importantes calzadas que servían para establecer contacto entre los diferentes núcleos urbanos, favoreciendo así el contacto entre ellos, y los intercambios comerciales y culturales. Entre estas calzadas destaca la famosa Vía de la Plata. Mérida llegó a ser la capital de la Lusitania y en ella se atendían multitud de asuntos legales. A principios del siglo V finaliza el dominio romano en la Península. Al término de este protectorado las tribus bárbaras verán llegado el momento de apoderarse de ella. Así es como llegaron los alanos a Mérida. Con posterioridad pasará a manos de otras tribus como consecuencia de las luchas internas. Primero será de los vándalos, después de los suevos, que en el 448 la convertirán en capital de su reino, y finalmente será de los visigodos. El rey visigodo Agila también la convierte en su capital. Con posterioridad, la ciudad será escenario de las luchas religiosas entre Leovigildo, hereje seguidor de Arrio, y su hijo Hermenegildo, que profesaba la fe católica. En el siglo VI se convertirá en Sede Arzobispal con el obispo Mausona.
La Casa de Mitreo y la Casa del Anfiteatro son dos importantes ejemplos de casas señoriales romanas. El circo romano fue construido en el siglo I d. C. y tenía un aforo de 30.000 espectadores, lo que lo convierte en uno de los mayores del mundo romano. El arco de Trajano, de 15 metros de altura, está situado en el centro de la ciudad. El templo de Diana fue erigido en el siglo I a. C. y estaba destinado al culto del emperador. Su estado de conservación es excelente. En el siglo XVI se aprovechó su estructura para la construcción del palacio del Conde de los Corbos. Otros vestigios del período de dominio romano son los acueductos de San Lázaro y de los Milagros, la presa de Proserpina y el pórtico del foro. En el Museo Nacional de Arte Romano, obra del arquitecto Rafael Moneo, se puede contemplar infinidad de objetos de la época. Tras este viaje arqueológico a los tiempos del Imperio Romano podemos visitar la Basílica de Santa Eulália donde se conservan los restos de esta mártir patrona de la ciudad, así como los de los arzobispos de la sede emeritense. En su interior se conservan muestras de arte paleocristiano, visigodo, bizantino y románico. En el exterior se levanta el famoso Hornito de Santa Eulália Mártir, construído con los restos de un templo dedicado a Marte. De la época de dominio musulmán puede visitarse la alcazaba árabe que se encuentra junto al puente romano sobre el Guadiana. De él destaca su aljibe excavado en la roca. Tras la reconquista la alcazaba pasó a ser un convento santiaguista que, en la actualidad, es la sede de la Presidencia de la Junta de Extremadura. Entre las visitas obligadas se encuentra el conjunto arqueológico de Morerías, en el que destacan necrópolis, calzadas y murallas de los antiguos pobladores romanos, visigodos y árabes. La Concatedral de Santa María, en plena Plaza Mayor, y el Museo de Arte Visigodo son otros lugares de interés turístico.© 2007 - Turismodiario.com - Contacto - Aviso legal - Política de privacidad - Diseño: La Nueva Factoría - Powered by Tecnilogica
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