
El histórico regaño del rey Juan Carlos -por qué no te callas- y las reveladoras computadoras de Raúl Reyes, traen de cabeza a Chávez, desconcertado, volátil, insomne, ausente de su propio control. Esa es la impresión que produce en sus recientes intervenciones televisivas, acusando algo que, íntimamente lo perturba por sabedor de que sus explicaciones no satisfacen, no son nada convincentes.
Terrorífico el legado policial de Raúl Reyes al caer abatido, proporcionando un inmenso bagaje de sus criminales fechorías y la imaginaria complicidad de gobiernos vecinos hermanos ideológicamente con el fundamental norte de pulverizar al régimen democrático colombiano. Lo más grave que aún pueden escupir las computadoras no ha sido divulgado, según sentenció el jefe de la INTERPOL, que se lo reserva el gobierno de Colombia por ser materia confidencial. Se refirió Ronald Kenneth Noble a los nombres propios, pasaportes, correspondencias, direcciones e imágenes de personajes involucrados en la pérfida conspiración liderada por las FARC. En lo que a Venezuela concierne, aparece severamente referida en el testimonio electrónico, el nítido señalamiento a la masacre perpetrada por las FARC, en Apure, el año 2004, donde perecieron acribillados por las FARC cinco soldados y una profesional ingeniero perteneciente a PDVSA. Según la versión de Raúl Reyes, había que expresarle disculpas a Chávez por el incidente, que, insólitamente su gobierno pasó por debajo de la mesa, sin producirse un reclamo a los bandoleros asesinos acorde a la magnitud del salvaje atropello.
De allí se desprende, no sin razón para ello, la presunta complicidad, la estrecha relación con el sanguinario grupo narcotraficante colombiano. No valen en todo caso los adjetivos peyorativos para con el gobierno colombiano y sus autoridades. El mundo, al unísono, no traga la pintoresca actitud asumida por los gobernantes de Ecuador y Venezuela. Correa hace el ridículo justificando el campamento de las FARC en suelo ecuatoriano y Chávez desfachatadamente lo propio, negando el inmoral compadrazgo con la tropa de Marulanda. En otro país, democráticamente fortalecido, ya hubiese sido out Rodríguez Chacín, el Ministro del Interior, por su confesión de los lazos que lo unen a los criminales que sobreviven merced al secuestro.
La INTERPOL ha elevado con creces su reputación y reconocimiento universal y en el caso de los Presidentes de Ecuador y Venezuela, ha puesto el dedo en la llaga. No sólo hay que serlo, sino parecerlo. ¡Huelgan las evidencias!
LEOPOLDO LOPEZ es, en mi criterio, el político joven de mayor arrastre y más futuro de cuantos existen en el momento. Su brillante ejecutoria en Chacao es irrebatible, se perfila impredeciblemente a lo máximo, obtenida, inclusive, la admiración de sus adversarios. Pero Leopoldo incurre en una pifia al no acatar, al no respetar, la decisión del partido al cual pertenece, Un Nuevo Tiempo, que ya seleccionó, a través de una encuesta, a Liliana Hernández para sucederlo en la Alcaldía. Leopoldo López le haría el juego al chavismo de no aceptar democráticamente la decisión de Un Nuevo Tiempo. Lo que se juega Venezuela en noviembre no es la figuración personal o el amiguismo pernicioso y comprometedor, es la supervivencia de valores harto violados de manera aplastante por el régimen.
Alguien tiene que sacrificarse en aras de sacar del juego a quienes han desmoralizado al país con sus repetidas patrañas, como esa del infeliz Closdovaldo Russián inhabilitando a dignos compatriotas servidores de las causas más nobles para justificarse vilmente ante el amo. Liliana Hernández reúne las condiciones para ganar y reemplazarlo a él. Liliana hizo una digna carrera parlamentaria, tiene carisma en cantidad, y como suele decirse, es una guerrera políticamente. A Leopoldo le sale dar un ejemplo de disciplina y de MADUREZ, acatando la postulación de Liliana. ¿Vale?
Omar Lares
Periodista venezolano
Columnista del diario El Universal de Venezuela
OPINIONES 









OTRAS NOTICIAS Grupo Ociocrítico.com © Copyright 2006 - Todos los derechos reservados | Correo electrónico | Quienes somos | Aviso legal | Política de privacidad ![]()
Powered by Tecnilógica