20 de septiembre de 2019, 14:13:52
Opinión


Undargarin ¿Chivo Expiatorio?

Por Bernardo Rabassa


Lamento tener que escribir este artículo porque alguien me tomará por monárquico siendo como soy ferviente republicano, pero yo si soy de Palma, aunque no Duque y ver a mis conciudadanos, montar a la entrada de la Audiencia el "circo" que montaron por muy republicanos , de izquierdas o "indignados" que estén me avergüenzan profundamente porque me parecieron las turbas de "sansculottes" que gritaban en  La Plaza de la Concordia, cada vez que rodaba una cabeza desde la guillotina, lugar donde se desarrollaron diversos hechos fundamentales de la Revolución Francesa, allí fueron ejecutados Luis XVI y María Antonieta entre el regocijo de una turba pueblerina, no muy distinta de la que ayer se manifestaba en la Vía Alemania, avenida asentada sobre el antiguo baluarte de ronda derribado a fines del XIX y el  que estaban los colegios Madre Alberta de niñas y La Salle de niños, hoy sede del Decanato de los juzgados baleares para mayor regocijo del lector.

Lo que en su día fueron aulas educativas ayer recibieron al Duque de Palma, titulo concedido por vez primera por el Rey Juan Carlos I, no perteneciente ni a la nobleza de la conquista por Jaime I, ni a la de cuando ganó el Rey Borbón Felipe V. La verdad es poco respeto les inspiró, a los alborotadores, que montaban la algarabía pues hasta una mujer que parecía normalilla le tiró un huevo al discreto coche azul con el que acudió el duque al juzgado. El duque, muy puesto, bajo a pie hasta la entrada, y dirigió una pequeña declaración a la empresa, informando de que iba a defender su" honor". Parecía un verdadero Borbón y no un consorte y su estancia con la infanta en Marivent  un desafío a la opinión pública que hasta ahora le ha sido desfavorable.

Urdangarin respondió a todo, no aclaró nada y le echó la culpa a su socio Diego Torres, cumplimentado su primera jornada maratoniana de declaración ante el Juez José Castro. Según fuentes judiciales, ha estado prolijo y meticuloso en sus respuestas, no se ha negado a responder a nada pero ha aclarado bien poco. La culpa, si de algo hay que responder, es de su exsocio en el Instituto Nóos, Diego Torres, que era el encargado de las facturas. El sólo charlaba con unos y con otros, proponiendo actividades y facilitando gestiones.

Pues bien o es ciertamente "memo" o es culpable, pues no se le podía escapar que en sus gestiones con  los Presidentes de las Autonomías Valenciana y Balear, era crucial el ser "yerno" del Rey y esposo de la infanta, el éxito de la gestión era inmediato y millones de euros pasaron de las cuentas de los gobiernos valenciano y balear a las empresas de las que el era socio o/ y administrador, también de algunas empresas privadas y eso se llamará como quieran, pero es "tráfico de influencias" y siendo como es la Corona la que respaldaba en imagen estos contactos, la forma que tienen ahora los perjudicados de salvar la cara y atacar a la Institución que nos gobierna es convertir en "chivo expiatorio o emisario" al mentado Duque. Paja para alimentar la hoguera del rencor contra los políticos que permitieron cuando no participaron en semejantes coimas. ¿De dónde viene esta definición?

¡Y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados". Levítico 16: 21!. En la actualidad se utiliza la expresión para denominar a aquél que ha pagado las culpas de la gran mayoría, librando a estos de represalias, o al que se le atribuye este papel por razones ulteriores en el discurso político o social.

El chivo expiatorio, por supuesto, no es teoría, sino  práctica. Fueron chivos expiatorios los judíos en la Alemania de la crisis económica del 29; también el dictador demonizado Sadam Husein y su pueblo tras el 11 de septiembre, una "página pasada" hoy con 100.000 muertos. La receta es tan estúpida que es asombroso que todavía funcione. Pero claro, alguien tiene que tener la culpa de la Crisis, y cuanto más alto mejor. Hace pocos días escribía que un Presidente puede dimitir, y un Rey no, y esto es sumamente grave para nuestra teórica democracia, pues hay que saber que cuando gobernaba Franco, estaba España llena de "franquitos". Bueno pues ahora está llena de "reyezuelos y cortesanos" y si no, que miren el aparato de los presidentes de las Comunidades y sus Parlamentos, su procesiones y actos públicos para que resulte normal que alguien vinculado a la casa real sea aceptado como interlocutor válido y se puedan hacer negocios con él o con sus representantes. Este es el verdadero pecado, el busilis de la cuestión y la "Casta" ha representado ese papel ceremonial. Al pie de la letra.

Se les olvidaba, que si alguien  tenía que pagar las vacaciones del Rey, su palacete y las casas de sus hijas o su mantenimiento o su yate, solo el Patrimonio del Estado podía hacerlo, después de una aprobación parlamentaria. Y que un Jaume Matas, no era quien para tomar esa decisión por mucho que favoreciera a las Islas la presencia Real, ni las regatas de la bahía de Palma, ni salir en las televisiones, ni periódicos, puesto que igual hubieran podido hacerlo otras Autonomías, hasta que el Rey tuviera un Palacio en cada una de ellas, como hizo Tito en la antigua Yugoeslavia para tenerlos a todos contentos. Así acabó todo, con la Guerra genocida de los Balcanes.

La historia del "Chivo expiatorio" no ha hecho sino empezar y las "turbas de indignados" apenas apuntan a sacar la cabeza, y a recibir palos de la policía, ¿no sé si habrá primavera española? Pero mucho me temo, que todo esto irá a peor.
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