3 de abril de 2020, 20:07:02
Economía

Las entidades que sostienen el sistema no necesitan ayudas públicas


Caixabank, Santander, BBVA y Popular, los 'sistémicos', afrontarán la reforma sin problemas

Por Diariocrítico

El sector financiero envió anoche a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sus necesidades adicionales de provisiones para cumplir con la reforma financiera del Gobierno y a primera hora de la mañana lo han hecho las restantes.Las principales entidades, las sistémicas cuyo quebranto supondría una hecatombe del sistema financiero,  coinciden en asegurar que serán capaces de afrontar las provisiones derivadas de la nueva reforma bancaria sin ayudas, a través de la generación de ingresos, la venta de participadas y los dos años de plazo en el caso de las que han emprendido un proceso de fusión.


Por su parte, el Santander tendrá que provisionar 2.700 millones brutos, incluidas las dotaciones de Banesto (600 millones netos). Al banco que preside Emilio Botín le quedan aún 2.300 millones que provisionar del saneamiento de febrero, lo que significa que tendrá que hacer frente a 5.000 millones. La entidad aseguró que los cubrirá "íntegramente" este año con cargo a las plusvalías y a sus resultados, sin afectar con ello a su solvencia.

Caixabank informó que deberá provisionar 2.102 millones de euros brutos por su cartera de créditos no problemáticos, en total 1.471 millones netos. Por Banca Cívica, en la que están en proceso de absorción, serán 1.287 millones brutos, un total de 901 millones netos. La entidad asegura que hará frente a estas provisiones mediante la generación de beneficios por la vía de su margen de explotación y por plusvalías en su balance. Fuentes de La Caixa confirmaron que la entidad no prevé recibir ayudas públicas para poder cumplir con las provisiones que exige el Gobierno.

También destacaron que la desinversión en su cartera industrial sería la última palanca a mover para cumplir con el decreto, ya que al encontrarse en proceso de intervención con Cívica, CaixaBank tiene dos daños por delante para hacerlo.


BBVA necesitará provisiones adicionales de 1.800 millones de euros para cumplir con las nuevas exigencias de la reforma financiera del Gobierno, cuyo impacto en los resultados estima aproximadamente en 1.300 millones de euros, netos de impuestos.

Dicho impacto se reflejará en los estados financieros del grupo a 31 de diciembre de 2012 y se absorberá gracias a la recurrencia, diversificación y resistencia de sus resultados, según la entidad, que ha subrayado que las nuevas exigencias no tendrán impacto en el capital económico, ni altererán la actual política de dividendos.

Grupo Banco Popular (incluido el Pastor) cifra en 2.314 millones de euros netos las provisiones adicionales que deberá hacer para cumplir las exigencias aprobadas el viernes por el Gobierno para que las entidades financieras saneen los activos inmobiliarios. Y para llevar a cabo este saneamiento descarta la opción de solicitar ningún tipo de apoyo financiero público.

De la cifra total de nuevas coberturas, 1.695 millones corresponden a Banco Popular, que asegura que estos saneamientos podrán ser absorbidos por las reservas disponibles y la propia generación de recursos del grupo. Además, recuerda que tiene la posibilidad de disponer de dos años para llevar a cabo el saneamiento al estar en curso la integración de Banco Pastor.

Cívica, antes de su unión con la catalana y de la nueva reforma, anunció un beneficio nulo en el primer trimestre por el efecto de los saneamientos del decreto de febrero. Pero publicó pérdidas operativas (antes de impuestos) de 1,2 millones.

BFA-Bankia, que acaba de ser nacionalizada. Es la entidad que más dinero precisa. En concreto, 4.813 millones, de los 91 millones corresponden a la matriz, BFA. Previsiblemente este impacto colocará sus niveles de solvencia por debajo de los mínimos legales. El Gobierno ya anunciado que inyectará ayudas al grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri.

Novagalicia, por su parte, es optimista, a pesar de su más que previsible subasta tras el verano y el déficit de capital. Sostiene que su generación de ingresos minorará el efecto. Calcula que sus resultados se verán reducidos en 776 millones de euros por el nuevo real decreto, después de que sus provisiones adicionales tengan que incrementarse en 1.109 millones de euros.

Unicaja y Caja España-Duero también desvelaron las consecuencias de la nueva reforma. Las entidades, que en proceso de fusión, tienen que hacer provisiones en dos años por importe de 888 millones de euros después de impuestos.

Bankinter es el grupo que menos necesita, 136 millones, mientras que el Sabadell, con la CAM incorporada, y Liberbank, menos de 500 millones. Esta última ha sido apremiada por el Gobierno a llevar a cabo una integración, que ya negocia. BMN precisa 640 millones.  Banco CAM, que se halla en proceso de fusión con el Banco Sabadell, necesitará provisiones adicionales de 176 millones de euros para cumplir con los saneamientos exigidos por la nueva reforma del sector financiero.

La entidad prevé absorber estas provisiones adicionales y su correspondiente impacto sobre capital durante el presente ejercicio, como parte del proceso de reestructuración e integración con el Sabadell.

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