28 de mayo de 2020, 20:51:22
Economía

Por el parón del consumo y de la economía


La deuda privada, también en el punto de mira de Bruselas

Por Yolanda Durán

Sin que la vigilancia de la deuda pública haya disminuido, los hombres de negro de Bruselas y nuestro propio Gobierno andan ocupados también en el endeudamiento privado de familias y empresas, que no se está absorbiendo al ritmo deseado.


España está endeudada por todos lados. Y si encauzar esa deuda de las administraciones públicas a base de recortes e impuestos está ocasionando un estrangulamiento aún mayor del gasto y la economía, tenemos la cuadratura perfecta con una deuda de familias y empresas muy difícil de reducirse al ritmo deseado. Esto es lo que empieza a ser también preocupante para los analistas e inversores, conscientes de que la hucha de los españoles, su ahorro, se agota para poder llegar a fin de mes.

El proceso de desendeudamiento privado dura entre siete y diez años desde el momento en el que el país empieza a desendeudarse. En España ese proceso todavía está comenzando. "No se acumula deuda nueva, pero como el PIB sigue debilitándose no vemos una caída importante de la deuda en relación al PIB ni en España ni en casi ningún país europeo", explica Carmen Reinhart, economista del Peterson Institute.

Según el último informe del Banco Internacional de Pagos, España tiene una deuda de alrededor de un billón de dólares con bancos extranjeros, de la cual un 11% procede del sector público, un 25,7% de los bancos españoles, un 36% de empresas y el resto (26,6%) de operaciones con derivados que implican principalmente a la banca.

Deuda pública asumible

La deuda española tiene dos componentes, la deuda pública y la privada. La primera es de unos 600.000 millones de euros pero en relación con el PIB es casi veinte puntos menor que la media europea, y se podría ir amortizando sin problemas, aunque ha crecido extraordinariamente en los últimos meses pero como consecuencia del impacto de la crisis. Sin embargo, es cierto que podría plantear una grave problema si la actividad económica se sigue deteriorando como consecuencia de la aplicación de las políticas dictadas por Alemania en la Unión europea y apoyadas por sus socios del norte. Pero España e Italia son capaces de hacer frente a su deuda pública, según un estudio del Peterson Institute de Washington.

El análisis, realizado por el economista William R. Cline, afirma que pese a que normalmente se considera que si se supera el umbral del 7% de interés sobre la deuda soberana hay que llevar a cabo un rescate, los cálculos señalan que ambos países "pueden sostener tasas de entre el 7% y el 7,5% por un largo tiempo"."Las economías de España e Italia deberían "ser tratadas como solventes y capaces de soportar su deuda" y no necesitarán reestructurarla. agrega.

Pero la deuda privada española es mucho mayor que la pública. Las familias españolas deben aproximadamente un billón de euros a los bancos y las empresas algo más de 1,3 billones. Y, por otro lado, los bancos españoles tienen deudas, por su parte, tanto con el Banco Central Europeo -aunque fluctúa mucho, algo más de 60.000 millones de euros en estos momentos- como con otros bancos del resto del mundo, en una cantidad global muy difícil de cuantificar pero de cuya magnitud da idea el que tengan que amortizar unos 200.000 millones de euros en 2011 y 2012.

Para hacernos una idea de la rapidez con la que España ha engordado su deuda, en 1989 se situaba en el 133% del PIB: la deuda del Estado era el 39%, la corporativa del 49%, la de los hogares del 31% y la del sector financiero del 14%. Pero a mediados de 2011 la cifra alcanzaba el 363% del PIB, con un incremento especialmente acusado desde el año 2000, cuando se encontraba en el 192%. En 2012 la cifra se ha relajado algo, pero no con la suficiente rapidez, y esto es lo que preocupa.
Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.diariocritico.com