12 de diciembre de 2019, 9:42:35
Literatura

José Manuel Caballero Bonald, premio Cervantes 2012


'Lágrimas de cocodrilo': Enhorabuena, Pepe!

Por Rosa Pereda

El Nobel español ha recaído en el escritor José Manuel Caballero Bonald, poeta, novelista, ensayista, especialista en el cante y baile flamenco, y muchas cosas más. Un premio de justicia para un escritor comprometido y controvertido.


Este cocodrilo, hoy, no llora. Un alegrón, el Cervantes para Pepe Caballero Bonald. Que ya era hora. Que parece de mucha confianza lo de Pepe para Don José Manuel, pero es que somos amigos desde hace un cerro de años. Y Pepe, y Pepa, su mujer, están entre los que me llevaron de la mano por el ancho y bastante proceloso mar de la vida literaria madrileña, allá por los años setenta. Era una "familia literaria" en la que estaban gente bien distinta, como Gabriel Celaya y Amparitxu, Antonio Gades y Pepa Flores, Juan García Hortelano, Angel González, cuando venía de América, Claudio Rodríguez casi todas las noches, Carlos Bousoño, y un largo etcétera más, de los que entonces éramos muy jóvenes: Chus Visor, Fernando Delgado, Lourdes Ortiz,  Luis Antonio de Villena, Marcos Barnatán. No hay negritas para tantos nombres, y se quedan en el tintero, pero el sitio era Oliver, y la cena en Casa Gades. Con los dos lugares que fueron de reunión -esos tiempos en que no hacía falta "quedar"- tenían qué ver los Caballero Bonald. Por el lado del flamenco, del que Caballero Bonald es un indiscutible especialista, sobre el que tiene tantas páginas escritas -Luces y sombras del flamenco sigue siendo insustituible-, e incluso una discográfica que sacó a muchos a la luz.

Cómo hacer un perfil de Caballero Bonald: A ver, Pepe Caballero Bonald cae bien a los que cae bien. No ha sido nunca de los que intentan ser simpáticos con todo el mundo, y, por lo que sé, lo ha pagado. Por ejemplo, en la Real Academia, donde el largo dedo de Camilo José Cela puso un veto que no pudo con los votos amigos. O en las anteriores convocatorias del Cervantes, en las que se quedaba a la puerta. Bueno: ahora ya está. Y no cae muy simpático, por su humor jerezano, muchas veces cáustico y, por qué negarlo, por sus ideas y sus prácticas políticas. Porque Caballero Bonald ha sido perseguido, multado, detenido y molestado de mil maneras y bastantes veces, aunque también haya recibido premios y honores. No es un intelectual de torre de cristal, para nada: estuvo en la organización de los homenajes a Antonio Machado de Benlliure y de Baeza, el uno carne de fichero de la Dirección General de Seguridad, el otro directamente prohibido por el Régimen anterior.  Estuvo también entre los muñidores de la Junta Democrática, que hizo posible en muy buena medida, la Transición española a la democracia. Y un largo etcétera cuyo resumen se puede encontrar entrando en la web de la Fundación Caballero Bonald, que es la suya.

Y los premios y honores? También muchos, que no voy a enumerar aquí. Baste decir que todos, absolutamente merecidos. Por ser el escritor curioso y contradictorio que es. Poeta, novelista, ensayista..... Es la suya una lengua barroca, esa lengua de nombramiento que vuelve a hacer renacer la realidad, que la ilumina creando mundos propios y cerrados, y que llena de significados nuevos las palabras. Agatha ojo de gato, que para mi es una de las mejores novelas, suyas y a secas (Barral Editores 1974) ponía en el mapa literario un territorio que se llenaba de magias claras y pasiones oscuras. Si el castellano de acá empezaba a sonar como el del otro lado del océano!!!  Para mí, Agatha.... es la cristalización de su trabajo como novelista. En cuanto a la poesía, de una enorme modernidad, siempre preferí Descrédito del Héroe (Lumen, 1977), aunque recomiendo vivamente su Poesía amatoria (1952-2005) publicada en 2007 por Visor.

Pero en esa vasta obra del maestro no podemos dejar de lado sus memorias, que levantaron ronchas en su momento, porque no le han valido prendas. Tiempo de guerras perdidas (Anagrama, 1995) y La costumbre de vivir (Alfaguara, 2001) reunidas en un solo tomo por Seix Barral con el título La novela de la memoria, en 2010. No tengo el gusto de haber leído su Entreguerras, largo poema autobiográfico,  que ha publicado este mismo año la Seix Barral. Pero lo haré.

Es que siempre ha ido con su verdad por delante, aunque resultara incómodo. Hace no muchos meses, Antonio Pedrós-Gascón reunía muchas de sus opiniones, literarias y extraliterarias, en un volumen titulado Regresos a Argónida en 33 entrevistas, bajo el sello de las Prensas Universitarias de Zaragoza. Y ahí encontrará el lector la verdad de lo que estoy diciendo.

El gusto literario es múltiple, nunca los premios llueven a gusto de todos. Este, desde luego, si diluvia a mi gusto. Enhorabuena, Pepe!¡Te lo mereces!

 

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- Ediciones anteriores de 'Lágrimas de cocodrilo'

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