4 de diciembre de 2021, 18:37:03
Nacional

Balance Anual de la ONG Reporteros Sin Fronteras


2012, el año de la hecatombe para la prensa: 88 periodistas asesinados

- Ha sido el año más mortífero en los últimos 17 años: paro, cárcel y muerte se cebaron con la prensa

Por M. Á. M. Diariocrítico

Las cifras que el año 2012 ha dejado sobre los medios de comunicación, y cuyos datos ha sido recogidos en el Boletín Anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) ponen los pelos de punta: 88 periodistas fueron asesinados (un 33 % más que el año anterior), 879 periodistas fueron detenidos, 1.993 fueron agredidos o amenazados y 38 periodistas fueron secuestrados. El balance es realmente dramático para el estado de la libertad de expresión en el mundo.

>> Lea de forma íntegra el informe de RSF


A las cifras anteriores hay que añadir que otros 73 periodistas tuvieron que huir de su país, que 6 colaboradores de medios de comunicación fueron asesinados, que se asesinó igualmente a 47 internautas y periodistas ciudadanos, que 144 blogueros e internautas fueron detenidos y que 193 periodistas fueron finalmente encarcelados.

Para la ONG Reporteros Sin Fronteras, el año 2012 ha sido particularmente mortífero, con un aumento del 33 % de periodistas asesinados en el ejercicio de su profesión, respecto a las cifras del 2011. Las zonas más afectadas han sido Oriente Medio, África del Norte (26 muertos), Asia (24 muertos) y África Subsahariana (21 muertos). Sólo el continente americano ha experimentado un ligero descenso respecto al número de periodistas asesinados por causas relacionadas con el ejercicio de su profesión (15 muertos).

Según el informe anual de RSF, desde 1995, el balance nunca había sido tan macabro. En estos últimos años, el número de periodistas asesinados ha oscilado desde 75 en 2009, a 58 en 2010, y 67 en 2011. En 2007 se produjo un pico histórico: 87 profesionales de los medios de comunicación fueron asesinados, uno menos que en 2012. Los 88 periodistas que han perdido la vida este año por causas relacionadas con el ejercicio de su actividad profesional han sido víctimas de la cobertura de conflictos armados, de atentados, de grupos ligados al crimen organizado (mafia, narcotráfico, etc.), de milicias islamistas o ejecutados por orden de oficiales corruptos.

Matanzas con total impunidad

"Esta cifra histórica de periodistas asesinados en 2012 está fundamentalmente relacionada con el conflicto en Siria, el caos en Somalia y la violencia de los talibanes en Pakistán. La impunidad de la que gozan los autores de los crímenes favorece que continúen las violaciones de los derechos humanos, en particular al derecho a la libertad de información", afirma Christophe Deloire, Secretario General de Reporteros Sin Fronteras.

Por atentados contra los "protagonistas de la información", debe entenderse el sentido amplio del término. Así, además de los 88 periodistas asesinados, se cuentan también los periodistas-ciudadanos e internautas, que también se han visto gravemente afectados (47 asesinados en 2012; frente a los 5 de 2011), en especial en Siria. Se trata de hombres y mujeres que ejercen la función de reporteros, tomando fotografías o videos que documentan la situación cotidiana y la represión en sus respectivos países. Sin su labor, el régimen sirio podría imponer un silencio total sobre la información en ciertas regiones y continuar con la masacre a puerta cerrada.

Para establecer estas cifras, Reporteros Sin Fronteras se basa en datos precisos, recabados a lo largo del año durante su constante labor de vigilancia de las violaciones a la libertad de expresión. En estas estadísticas sólo se incluye a los periodistas e internautas que han perdido la vida por causas relacionadas con el ejercicio de su trabajo informativo. Reporteros Sin Fronteras no tiene en cuenta a los periodistas o internautas asesinados por actividades estrictamente políticas o militantes, o que no tengan relación con la gestión informativa.

 
Siria, cementerio de los protagonistas de la información

En 2012 han sido asesinados al menos 44 periodistas ciudadanos, 17 periodistas y 4 colaboradores de los medios de comunicación. En Siria, la sangrienta represión emprendida por Bachar el-Assad ha azotado a los actores de la información, testigos molestos de los excesos de un régimen acorralado. En paralelo, los periodistas también han sido agredidos por ciertos grupos armados opuestos al régimen, cada vez más intolerantes a las críticas y dispuestos a tachar de espías a los profesionales de la información que no difundan sus discursos. La polarización de la información, la propaganda, los intentos de manipulación, la violencia extrema a la que se enfrentan los periodistas y los periodistas ciudadanos, los obstáculos técnicos registrados, hacen de la labor de recabar y difundir información en este país, un verdadero sacrificio.

Un año negro para Somalia

Los 18 periodistas que perdieron la vida en Somalia en 2012 han duplicado la cifra de 2009, hasta entonces el año más mortífero del país. La segunda quincena del mes de septiembre ha sido particularmente sangrienta: siete periodistas han sido asesinados, dos de ellos en menos de 24 horas; uno decapitado, otro acribillado a balazos. Los periodistas han sido víctimas de las milicias armadas, los shebab, pero también de los gobiernos locales que intentan acallar a los medios de comunicación.

Los periodistas somalíes trabajan en condiciones espantosas, tanto en la capital, Mogadiscio, como en las otras regiones del país. La falta de un gobierno estable desde hace más de 20 años en este Estado fallido, donde se ha arraigado la violencia y la impunidad es la norma general, ha propiciado este macabro recuento.

Pakistán, un periodista asesinado al mes

9 periodistas y un colaborador de los medios de comunicación han sido asesinados: entre la violencia endémica de Beluchistán y las represalias de los talibanes, un terreno minado para los reporteros.

Por segundo año consecutivo se han registrado nueve muertos en Pakistán, es decir, prácticamente un periodista al mes, desde febrero de 2010. De 2009 a 2011, Pakistán fue el país más mortífero para la prensa y Beluchistán continúa siendo una de las regiones más peligrosas del mundo. Con sus zonas tribales, su frontera con Afganistán, sus tensiones con India, su caótica historia política, Pakistán es una de las regiones más complicadas para la cobertura periodística. Las amenazas terroristas, la violencia policial, el poder sin freno de los líderes locales, los peligros inherentes a los conflictos en las zonas tribales, son escollos a menudo mortales en el camino de los profesionales de la información.

México, los periodistas en el punto de mira del crimen organizado

La violencia -exponencial en seis años de ofensiva federal contra los cárteles- se cierne sobre los periodistas que se atreven a tratar temas relacionados con el narcotráfico, la corrupción, la infiltración de la mafia entre las autoridades locales o federales, y las violaciones a los derechos humanos atribuidas a estas mismas autoridades. En este país 6 periodistas fueron asesinados en 2012.

Brasil: detrás del escenario

En Brasil, la mano del narcotráfico en la frontera con Paraguay aparece claramente como la causa de los cinco asesinatos de periodistas registrados en 2012, relacionados directamente con el ejercicio de su profesión. Tres de ellos habían denunciado la influencia de los cárteles en los sectores políticos y económicos locales; otros dos eran periodistas-blogueros, que en general corren importantes riesgos cuando denuncian la implicación de una autoridad o un caso de corrupción.

Número récord de periodistas encarcelados: Turquía a la cabeza

Nunca había habido tantos periodistas encerrados en las cárceles del mundo: al menos 193 se encuentran detenidos por su actividad profesional, a los que se suman unos 130 internautas que desempeñaban labores informativas en el momento de su detención.

El ranking lo encabeza Turquía, país que se ha constituido en la prisión más grande del mundo para los periodistas: al menos 42 periodistas y 4 colaboradores de los medios de comunicación se encuentran encarcelados por causas relacionadas con su actividad profesional.

Apoyada en leyes represivas, la justicia turca continúa ampliamente concentrada en la seguridad, respetando poco la libertad de información y el derecho a un juicio justo. Una situación que contribuye a propagar un nuevo clima de intimidación en un paisaje mediático que, por el momento, o sigue siendo vivo y plural.

China: 30 periodistas y 69 internautas encarcelados

El número de periodistas encarcelados en China conserva un nivel estable desde hace años. Existe un centenar de encarcelados; la mayoría de ellos condenados a purgar largas penas de prisión por "subversión" y "difusión de secretos de Estado". Los periodistas encarcelados viven en condiciones difíciles, y las autoridades locales, muy susceptibles a la mala publicidad que puedan provocar los reportajes sobre casos de corrupción o nepotismo, siguen deteniendo a periodistas.

Por su parte, la policía política concentra sus esfuerzos en controlar a los activistas que defienden la libertad de expresión y a los microblogueros, cada vez más creativos para evadir la censura.

Eritrea, un infierno carcelario: 26 periodistas encarcelados

El país, la cárcel más grande de África para los colaboradores de los medios de comunicación, lleva aislado del mundo desde las grandes redadas de septiembre de 2001, y la suspensión de la prensa privada. Ninguno de los 28 periodistas que actualmente se encuentran encarcelados ha tenido derecho a un juicio, ni acceso a un abogado; son raros los que aún pueden recibir la visita de sus familiares.

Las condiciones son terribles con confinamientos en solitario, celdas subterráneas y torturas. Al menos siete periodistas han muerto en prisión, en secreto, o se han suicidado en medio de la indiferencia y el olvido. Entre las últimas dictaduras totalitarias del planeta, Eritrea se encuentra en el último lugar en la Clasificación Mundial de la libertad de la información, que elabora anualmente Reporteros Sin Fronteras.

La intolerancia de la República de los mulás de Irán

En Irán hay al menos 26 periodistas y 17 internautas encarcelados. Desde 2009, la situación de la libertad de prensa se deterioró con la represión del movimiento de protesta que surgió tras la polémica reelección de Mahmud Ahmadineyad como presidente. Desde entonces, el poder envía periódicamente a la cárcel a los informadores que considera han cruzado la línea roja.

El estado de salud de algunos prisioneros es muy preocupante. Los detenidos se enfrentan una doble pena: estar privados de libertad y ver cómo sus allegados son objeto de amenazas, intimidaciones y represalias si se atreven a hablar a la prensa.

Terror en las cárceles sirias

Al menos 21 periodistas y 18 internautas y periodistas ciudadanos se encuentran aún encarcelados en Siria, donde la represión se traduce en la muerte de profesionales de la información. Las detenciones, si bien han disminuido en comparación con 2011, siguen siendo comunes. La práctica de la tortura es sistemática, las autoridades no retroceden ante nada para obtener información de sus prisioneros e intentar desmantelar las redes de sus opositores.

>> Lea de forma íntegra el informe de RSF
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