7 de diciembre de 2019, 5:49:55
Moda

Paloma MÖ y Jessica Yaben hablan de moda


D'Moda: Las técnicas de belleza más puras con las imágenes de Hans Silvestre

Por Paloma MÖ, diseñadora de moda y Jessica Yaben, estilista


Esta semana, apartándonos un poco de la actualidad del mundo y de la industria de la moda, de los flashes y estereotipos imperantes en 'nuestro mundo' y os hemos querido llevar de viaje y trasportaros hasta los confines de la tierra. Donde, perdidas y apartadas de cualquier signo de modernidad hemos conocido las fotos de tribus ancestrales donde hombres, mujeres y niños son genios de uno de los mayores artes antiguos, la decoración y ornamentación de sus cuerpos.

Y es que a partir de las imágenes recogidas durante años por el fotógrafo y militante medioambiental alemán Hans Silvester, quién fascinado por éstas prácticas de pintura corporal, y conmovido por la belleza de este arte efímero, capturó con su cámara durante años de forma inédita la diversidad y extraordinaria fuerza visual de esta tradición ancestral de los indígenas de Etiopía que viven el valle del río Omo.

Su maravillosa obra, que hemos ido investigando se puede encontrar en una hermosa presentación de su libro "Ethiopia: peoples of the Omo valley". Sólo comentar para entender la trascendencia y el hecho de que se le permitiera tomar dichas fotografías por parte de las tribus, eso si, previo pago, se debe a que en los años ochenta este fotógrafo decidió dirigir su trabajo hacia la militancia medioambiental, realizando reportajes sobre temas como la deforestación de la selva amazónica, la situación de los parques naturales en Europa, o la explotación forestal en América del norte.

Este viaje a través de sus tradiciones y técnicas estéticas ha supuesto una excepcional ocasión en que la cámara capta la vida de las misteriosas etnias del valle del río Omo, uno de los lugares más salvajes y uno de los conjuntos de yacimientos paleontológicos más importantes de África, cuna de la Humanidad.

Hans Silvestre decidió emprender ese viaje con el fin de conocer aquel lugar donde al parecer se efectuó la separación del hombre y del mono, para conocer a esas tribus. De ahí que se dirigiera al el valle del Omo, entre Etiopía, Kenia y Sudán, donde viven unas 15 tribus nómadas o seminómadas como los hamers, mursi, karos, surma, bume, galeb, dassanetchs, berber. Todos son diferentes, física y culturalmente, aunque lo que distinga a estas tribus no sea siempre algo evidente para un extranjero.

Para ellos, la propia imagen es algo abstracto, sus rostros pintados, los cuerpos escarificados, las joyas, los peinados, las sabias mezclas de vegetales y plumas sólo son apreciados por la mirada de los demás. Lo único que cuenta es la reacción del amigo o del vecino ante sus decoraciones corporales.

Es decir, el fin último común a nuestro mundo a pesar de estar a siglos de diferencia es la DIFERENCIACIÓN, la SOCIALIZACIÓN y la ACEPTACIÓN por parte del grupo al que se pertenece con una búsqueda continua de lo que se concibe como BELLO.

De todas las tribus y grupos los Surma y los Mursi captaron más nuestra atención por La belleza y calma que desprenden las pinturas con las que decoran sus cuerpos gracias a la riqueza del territorio que les provee de todo cuanto necesitan para ello. Se calcula que quedan unos 9.000 indígenas Mursi y unos 45.000 Surma.

En una práctica inmemorial y primitiva se adornan, cotidianamente, con espectaculares tocados realizando también decoraciones increiblemente bellas en sus cuerpos con pigmentos naturales extraídos de minerales y vegetales, que además les ayudan como repelente de insectos al mezclar estas pinturas con ceniza y orina de ganado.

Sus pinturas representan desde diseños abstractos a los patrones de colores de las flores, que forman una deslumbrante variedad en todo el cuerpo, en una expresión cultural más elemental para ellos que la propia música o la danza.


Lo más curioso es que pintan el cuerpo dos o tres veces al día, como si cambiasen de ropa con el fin de seducir, o de expresar su estado de ánimo o su orgullo.


Las escarificaciones y mutilaciones que se infligen como platos de arcilla incrustados en sus labios y en las orejas son también signos de belleza, fortaleza y valor, signos y símbolos de nuestra propia cultura moderna.

La importancia de conocer la maravilla y la riqueza cultural de estos pueblos reside en que éstos indígenas se encuentra actualmente en grave peligro ya que están siendo obligados a renunciar, sin ningún tipo de compensación, a sus tierras del Parque Nacional del OMO, por funcionarios del Gobierno puesto que está en proyecto la construcción de la presa hidroeléctrica Gibe III en esta zona. Una vez terminada sería la presa de hidroelectricidad más grande de África. Grupos medioambientales locales e internacionales como la organización de defensa de los pueblos indígenas Survival International han denunciado graves impactos negativos tanto sociales como medioambientales y han criticado la evaluación del proyecto como insuficiente y poco transparente. Por lo que es de vital importancia valorar y respetar una cultura que puede estar a punto de extinguirse.

Este artículo pretende dar a conocer las maravillas de pueblos existentes que en un afán de equiparar a "nuestro mundo" se esfuerzan en hacer desaparecer, por tanto se requiere de un esfuerzo para salvar tanto como sea posible este arte realmente vivo y sujeto a una variación infinita, producido por estas culturas tribales, y cuyos elementos que lo constituyen forman un vínculo único entre el hombre y la naturaleza.

* Siga a la dieseñadora Paloma MÖ en su blog: Mitika, art and fashion

* Siga a la estilista Jessica Yaben mediante en su blog CatwalkME y en Twitter: @CatwalkME

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