20 de octubre de 2020, 14:15:25
Libros

Los libros y las mujeres


'Lágrimas de cocodrilo': Mantener la agenda

Por Rosa Pereda

Desde que se promulgaron la Ley de Igualdad y la de Violencia de género, en cuanto se acerca el 8 de Marzo hay algún personaje que se adelanta. Como si quisiera protagonizar o dirigir -o boicotear- la agenda del Día Internacional de la Mujer.


Este año ha sido Toni Cantó, actor y diputado de UPyD, que se ha cubierto de gloria. Lo suyo, tópicos y mentiras que conocemos todos los que hemos dedicado un poco de tiempo a temas de igualdad y de terrorismo machista. Otros años fueron otros, de infausto recuerdo. La lista, la misma: las denuncias "falsas": el propio Consejo Superior del Poder Judicial, ofrece datos que le desmienten expresamente: sólo el 0,0096%, menos del uno por mil, exactamente 13 entre 135.540 en 2009, resultaron ser falsas. Y la enorme cifra de denuncias desde que existe la Ley Integral contra la Violencia machista no es más que la cabeza de un iceberg de sufrimiento y malos tratos. La inmensa mayoría de las víctimas mortales de esta lacra no habían denunciado. Y los muertos y suicidas -los unos podrían empezar por lo segundo, he pensado siempre, que primero matan y luego se quitan de en medio; a las otras, la Ley-  tergiversando datos. No, la violencia machista es eso, machista, basada en la creencia en la inferioridad de la mujer y su sujeción al varón. Que es ideológica. Que es funcional. Que es impresentable. Y eso es lo que defiende Toni Cantó. No hay disculpa, y no basta con pedirlas.  

Obviamente, el tema de la violencia machista ocupa -tiene que ocupar- la primera página de la agenda feminista -que por cierto no es feminazi. Otra falacia infame. Los feminismos son programas políticos que no están contra los hombres, sino por su igualdad con las mujeres. Contra el machismo, si. Y la tiene que ocupar porque sólo en España, y sólo en menos de dos meses, han caído seis. Que no son números, que son personas. Víctimas, por cierto. Víctimas. El machismo mata más que ETA. Siempre lo ha hecho, porque es una ideología que viene matando desde el siempre que conocemos. Así que el terrorismo machista es la primera página, pero hay más cosas: la visibilidad de las mujeres, la memoria de las mujeres, la excelencia de las mujeres. Y este año, cuando la crisis se ceba en nosotras, la vieja consigna de hace 101 años: "A trabajo igual, salario igual". Porque cada vez se distancia más. Lo que -y se dan perfecta cuenta: es político, no ingenuo- forma parte del proyecto neoliberal.

El Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, moviliza también al mundo de la cultura. Por ejemplo, el programa Mujeres y punto, que coordinan Yolanda Lobo y Ovidio Parades, en Oviedo, reunirá seis mujeres excelentes, tres escritoras y tres actrices. El jueves 7, inaugural, Maruja Torres contará su experiencia como escritora y periodista, y mi querida Charo López leerá textos de los libros de Maruja, Esperadme en el cielo (Destino, 2009, y tuvo el premio Nadal)  y Como una gota (Aguilar, 1995). Por cierto que me cuentan que Charo López está ensayando ya una función, La monja alférez, a cuyo próximo estreno pienso ir. Curiosa historia la de Catalina de Erauso, que hizo las Américas en el siglo XVII, y de la que escribió Thomas de Quincey, el del comedor de opio inglés, (el mascador, no el opio) y el asesinato como una de las bellas artes, al que mi maestro Guillermo Cabrera Infante admiraba tantísimo, y con razón. Y que luego encarnó la enorme Esperanza Roy en la película que hizo su marido, Javier Aguirre, a finales de los ochentas, y que siempre pensé que me gustaría escribir una historia sobre esta especie de virago, que si hubiera habido ADN por entonces hubiera sido un chico, y que seguramente no le gusta nada a Toni Cantó.  

Pero sigo con la agenda de marzo -que es el mes internacional de la mujer trabajadora, y como decía Rosa Regás, cuánto, cuánto han trabajado y trabajan las mujeres- y sólo de Asturias, por hoy: el 14 de Marzo, Rossy de Palma lee fragmentos del Diario de Laura Freixas, inédito que publicará en mayo Errata Naturae. Rossy, la musa cubista de Pedro Almodóvar que decía Paco Umbral, está haciendo teatro en Italia, donde también triunfa, en la tele, Blanca Romero, que es asturiana y que leerá, el 21, textos de su paisana Ángeles Caso. Y aunque no me han dicho de dónde, y tiene una estupenda y larga y premiada obra Angeles, me imagino que Contra el viento, que fue premio Planeta en 2009, y Las olvidadas, una historia de mujeres creadoras, de 2005, no podrán faltar.

Ah: desde el primer día, en que se presentará la bodega Carrasviñas, el personal brindará con una empresaria de Pozáldez, la bodeguera Angela Lorenzo. Y otra cosa: ADN había, claro que había, en tiempos de la Monja Alférez. Lo que no había era la manera de determinarlo, que no hubiera sido posible sin los multiplicadores descubiertos por la bioquímica española Margarita Salas, tan reconocida en el mundo que sólo le falta el Nobel. A ver si en una de esas, que ya está bien de disgustos.


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