21 de septiembre de 2019, 23:13:33
Teatro

A partir del 20 de marzo en los Teatros del Canal


La primavera nos trae un Hamlet innovador, transgresor, contemporáneo y musical

Por Emilio Martínez Espada

¿Aburrido? ¿Acartonado? ¿Para gente mayor?... Son los bulos con que se acusa al teatro clásico, y más si en lugar de español es inglés. Como una de las joyas de la dramaturgia mundial, el mítico 'Hamlet' de Shakespeare. Aun siendo discutibles y atacables esas preguntas, se puede subir a la escena un Hamlet puesto al día -situación económica incluida- , modernizado a tope, sin perder la esencia, en estética, iluminación, sonido y... hasta música en directo. Tal es la apuesta que nos trae a los escenarios del Canal el joven director Ximo Rovira con el Centre Teatral de la Generlitat.


En el fondo -se insiste, respetando siempre texto, situaciones y filosofía- y en la forma, esta producción del Centre Teatral de la Generalitat es una visión diferente y particular de la obra de Shakespeare, de la mano de un director con una estética propia como es Ximo Flores, es un Hamlet joven que conecta con las jóvenes generaciones y que se desarrolla con una puesta en escena más actual que la obra original. Una propuesta innovadora que apuesta por los nuevos lenguajes escénicos y la contemporaneidad más absoluta.

Porque el joven y experimentadísimo director nos muestra en escena a Hamlet como un joven de hoy mismo, representativo de la juventud actual, pero en ningún momento reniega de la obra de Shakespeare a la que es particularmente fiel, ya que los temas de esta obra, las tragedias familiares, el amor, la opresión o el abuso de poder son  conflictos absolutamente actuales. Y la obra en si misma contiene tantas interpretaciones, que la convierten en una obra en construcción perpetua, no sólo es una obra clave sino una obra en clave.

Como es lógico, en esta versión el marco histórico del siglo XVII se actualiza, intervienen para ello la iluminación, el sonido, el vestuario, las proyecciones videográficas o la presencia de música en directo interpretada por el grupo Opus Nigrum, una banda neoclásica de toques oscuros y lirismo sobrecogedor. Una aportación a la puesta en escena fundamental para potenciar tanto los momentos más poéticos como los más dramáticos.

"Hamlet" es una obra que absorbe de manera inmediata la contemporaneidad y Ximo Flores hace que esa obra "extraña" y de dimensiones casi irrepresentables adquiera una condición netamente híbrida. El vídeo, el rock en directo o los nuevos lenguajes escénicos, contribuyen a abrir aún más, si esto es posible, la fracturas del texto.

El capitalismo actual

Según el director, en este Hamlet, retrato de familia, han apostado por poner en primer plano el conflicto generacional que flota en la obra de Shakespeare. Hamlet y Ofelia son dos jóvenes atrapados en un mundo decadente y corrupto. La imposibilidad del príncipe de Dinamarca de obrar en conciencia es nula y el estado es un gran barco que se hunde arrastrando a su paso a todas las personas que lo habitan, incluso a aquellas no  responsables de esa deriva. La generación Hamlet  es aquella que pagará las culpas de sus padres, inocentes cuyo único delito es  haber nacido en un momento histórico de cambio, en el que el viejo modelo se autodestruye por su propia insostenibilidad.

A semejanza de este capitalismo actual y tardío, continúa Ximo Flores, "que craquelará  por sí solo, no sin antes cobrarse un sinfín de víctimas. Hamlet consuma la venganza, derramando sangre, su resistencia  se hace inútil y acaba siendo cómplice de aquello que parece despreciar". Tal vez, la aparición final de Fortimbrás en la obra, con la  ayuda del único superviviente y cronista de los acontecimientos acaecidos, "suponga el inicio de un  nuevo ciclo menos oscuro", concluye el director.
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