26 de octubre de 2020, 7:59:36
Música

Crónica del concierto


Los Enemigos reconquistan Madrid con su revuelta

Por Sergio Ariza Lázaro

Habían pasado once años, pero aún resonaban en La Riviera los ecos del increíble 'Satellite of Love' con el que Los Enemigos dijeron adiós. En todo ese tiempo ningún grupo ha cogido la corona del rock patrio, así que Josele, Fino, Chema y Manolo regresaron a casa para reclamarla y demostrar que son la mejor banda de rock´n´roll, perdón de rocanrol, de este extraño país. Y punto.


Cuando hace un año y pico se volvieron a juntar todos sabíamos que llegaría el reencuentro en La Riviera. Si hace once años fueron tres fechas seguidas en el recinto, ahora han sido dos, y eso con crisis de por medio. Claro que si llegan a hacer una tercera, hubiesen vuelto a llenar, aunque sólo hubiese sido porque los que hemos asistido a esos conciertos volveríamos a repetir gustosos. La cosa empezó a ritmo de ese riff prodigiosos que es 'John Wayne'. Normal, cuando se volvieron a reunir en la sala de ensayo, Josele tiró de ese riff para poner las pilas a todos. 

De segunda nos dedicaron su famoso 'Brindis' y a continuación cruzaron el Puente de Segovia y se acercaron hasta el antiguo barrio de Josele para comprobar la devastación de la droga con 'Hoy he vuelto al barrio'. Habían decidido no tomar prisioneros y tirarse a degüello desde el principio, su faceta más rock y directa, como 'Paracaídas' o aquella 'Por la sombra' que les acercaba a territorios alternativos para goce de Fino. Con la versión del 'Señora' de Serrat quedó claro que Los Enemigos serían capaces de hacer suya cualquier canción que tocasen. 'Na de ná' demostró la sutileza de la que son capaces y el genio de Josele con las letras. Además muchos de los asistentes agradecieron el descanso, no fuera que les diese un ataque al corazón. 

La noche prometía un detallado repaso a su discografía y a sus muchas caras. Así vimos la tranquila y melancólica, con gemas como 'La otra orilla', 'La carta que no' o la sublime 'Desde el jergón', la del rocanrol vacilón de los primeros tiempos, con 'Boquerón', 'Complejo' o 'Que bien me lo paso', la de los trallazos enemigos, 'Dentro', 'Señor correcto', '¿No amanece en Bouzas?' o la increíble 'Me sobra carnaval', la más melódica, con 'Quillo (he vuelto a nacer)', 'Todo a cien', 'An-tonio' o 'La cuenta atrás', e incluso hubo tiempo para repescar perlas olvidadas dentro de su catálogo, como 'El fraile y yo' y 'Miedo' de 'La vida mata', su mejor disco. Precisamente de ese disco también sonó la que posiblemente sea su canción más famosa, 'Septiembre' y fue ahí, precisamente, donde se produjo el único lapsus de Josele en todo el concierto. El cantante se olvidó de la parte del "Id a por al pan que yo no voy a ir...", claro que tampoco se notó tanto con miles de gargantas coreándola por él. 

Al final hubo dos bises sentidos y un final por todo lo alto con 'Alegría'. No hubo grandes discursos, ni falta que hizo, esta vez no estaban diciendo adiós "en diferido", sino hasta luego. Comienza la cuenta atrás para su próximo concierto: "4, 3, 2, 1, 0, ¡ya!".

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