22 de octubre de 2020, 6:07:08
Economía

Las listas de espera crecen un 17%


La tijera de Rajoy en la Sanidad: 10.000 millones y 178.000 trabajadores menos

Por R.A. Gutiérrez

No es algo nuevo pero conviene recordarlo. La Sanidad era una de las "vacas sagradas" del Partido Popular cuando acudió a las urnas el 20-N, comicios en los que arrasó con una mayoría absoluta que castigaba la gestión socialista de la crisis. "No tocaremos la sanidad, no habrá copago sanitario" dijo el presidente Rajoy en esos meses de promesas electorales que ahora palidecen. Desde que llegó a la Moncloa, este Gobierno ha reducido las partidas sanitarias en unos 10.000 millones de euros. Copago, más listas de espera y reformas que han provocado las quejas de un sector donde hoy trabajan 178.000 profesionales menos que a principios de 2012.


El primer tijeretazo, hace justo un año, fue de unos 7.000 millones. Ahora, el Gobierno español espera un ahorro de 3.134 millones en el ámbito sanitario y farmacéutico para 2013 sumando la aplicación de las reformas ya llevadas a cabo en 2012 con un nuevo paquete de medidas de ajuste que tiene previsto impulsar durante este año. Así lo detalla el Plan Nacional de Reformas remitido a la Comisión Europea. Los recortes en los servicios sanitarios sumarán 875 millones y algunas de las nuevas medidas incluyen reducciones en la dispensación ambulatoria de ciertos medicamentos o en el uso de transporte sanitario no urgente.
 
Pero el grueso del ahorro vendrá, según las cuentas oficiales, a través de la reforma farmacéutica llevada a cabo en 2012, 1.400 millones, que tendrá que ver con la ampliación del copago farmacéutico en los medicamentos de dispensación hospitalaria. El Ejecutivo también prevé un ahorro de 300 millones mediante la puesta en marcha de una plataforma de compras centralizadas a través de Internet, el desarrollo de una historia clínica digital que sea válida en todo el Estado y el impulso de la receta electrónica.
 
Por otro lado, el Gobierno también espera gastar 339 millones de euros gracias al aumento del 5% de la aportación del usuario de los servicios de dependencia. Esto unido a dos reales decretos para "adecuar las prestaciones a las necesidades reales de los dependientes", lo que significará un recorte de 489 millones en este ámbito.
 
Este año Sanidad es el Ministerio con un mayor recorte en los presupuestos. Su partida se reduce un 22,6%, cuando la media es del 9%, pasando su partida en el último año de 536 a 415 millones. Esta reducción del 22% se suma a la del 6,8% del año pasado. Entre las medidas que se tomaron hace justo un año destacan: el copago, donde los que cobran más de 18.000 euros asumen la mitad del coste del medicamento; pagar gran parte de las prótesis ambulatorias; el sistema deja de financiar fármacos para síntomas menores; los sin papeles no tienen derecho a tarjeta sanitaria; y los jóvenes mayores de 26 años que no coticen deben acreditar falta de ingresos para disfrutar de sanidad pública.
 
Todos estos recortes también tienen efectos en el empleo. Según datos de afiliación de la Seguridad Social, entre enero de 2012 y abril de 2013 se han destruido 177.000 puestos de trabajo en el sector de actividades sanitarias y servicios sociales. La cifra total ha pasado de 1.438.947 a 1.261.226 afiliados en los últimos 15 meses. En este período, 1 de cada 4 empleos desaparecidos procede de la sanidad.
 

El agujero autonómico
 
Según las cuentas del Ministerio de Sanidad los presupuestos sanitarios de las comunidades han disminuido un 7,8% con respecto a 2012. Los datos muestran evoluciones muy desiguales. Así, el mayor recorte de 2013 lo ha realizado Aragón, con una caída de fondos sanitarios del 15,2%, seguida de Extremadura (el recorte alcanza el 12,7%), Andalucía (-11,5 por ciento) y Valencia (-11,04).
 
La Rioja, con un incremento presupuestario del 7% y Cantabria, con un alza del 0,9% son las únicas autonomías que incrementaron su presupuesto sanitario en 2013 respecto a 2012. Ya en números negativos, pero con recortes más moderados, se sitúan tras ellas Canarias (-1,8%), Murcia (-4,07) y Asturias (-4,9). Y, en el entorno de la media nacional de recorte presupuestario en sanidad figuran Baleares (-6,11% de caída), Castilla-La Mancha (-6,94 por ciento), Galicia (-7,1), País Vasco (-7,15), Navarra (-8,2) y Madrid (-10,3).
 
En la Generalitat de Cataluña las tijeras volverán a hurgar en las tripas del sector sanitario, que llega ya menguado a una nueva oleada de recortes. Aún en el mejor de los escenarios, un objetivo del déficit entre el 1,5 y el 2%, el consejero catalán maneja un recorte de "entre el 7% y el 10%" que el Servicio Catalán de la Salud aplicará este año a los hospitales públicos. Esto puede situar a Cataluña a la cola de las comunidades autónomas y en solo tres años habrá reducido casi un cuarto su presupuesto de salud.
 

Una espera muy larga
 
Otro de los efectos de esta política es el empeoramiento de la listas de espera. Según el informe de situación sobre listas de espera quirúrgica en el Sistema Nacional de Salud a 30 de junio de 2012, último dato oficial disponible, 536.000 personas se encuentran en esta situación frente a las 459.000 de enero de 2012. En sólo 6 meses las listas se han disparado un 17%.
 
El tiempo medio de espera para operarse es de 76 días, 3 más que a principios de año, y el 9,40% de los pacientes sufre una espera superior a 6 meses. Una cifra que prácticamente se ha duplicado en muy poco tiempo, ya que a comienzos de 2011 sólo el 5,41% de los pacientes se encontraba en esta situación. Cirugía torácica, neurocirugía y cirugía plástica son las especialidades con más demora (114, 113 y 104 días de media, respectivamente), mientras que la espera es menor en dermatología (41) y ginecología y cirugía cardíaca (56).
 
La organización de consumidores OCU también denuncia una espera de tres meses de media para recibir un diagnóstico, es decir, desde que el paciente pide cita al especialista, se hace la prueba correspondiente y vuelve a la consulta para conocer los resultados.
 
Respecto a los tiempos medios de espera en las cinco pruebas diagnósticas elegidas por la OCU -la ecografía, el electromiograma, la endoscopia, la resonancia magnética y el TAC- no existen grandes diferencias, aunque el tiempo medio se sitúa en torno a unos 54 días. En este punto, Canarias ocupa la cabeza del pelotón de los lentos con 103 días, seguida de Castilla-La Mancha con 82 días y de Galicia con 80 días.
 
Sin embargo, lo preocupante para la OCU es la tardanza en las segundas y terceras visitas ya que es más larga. En este caso, el estudio muestra que los ciudadanos de Canarias tienen que esperar entre 118 días y 140 días para volver al especialista, los gallegos entre 68 días y 111 días, y los extremeños unos 57 días para ir a la segunda consulta y unos 68 días para acudir a la tercera. Por contra, las regiones que más rápido dan la segunda y tercera cita son Baleares con un tiempo medio de 40 y 47 días, Murcia con 32 y 44 días y Madrid con 37 y 70 días.
 

Huelgas y alternativas
 
El último año también ha sido el de las huelgas sanitarias, la última celebrada esta semana. Paros que han tenido especial incidencia y repercusión en Madrid, donde los sindicatos denuncian además la privatización de hospitales y la externalización de servicios claves. De esta forma Madrid toma el relevo de Cataluña, que en 2011 fue el principal foco de conflictos laborales en la sanidad.
 
Los colegios profesionales de médicos y enfermeros, hasta ahora cautos en sus críticas a los gestores políticos, han endurecido su discurso. Lo hacen respaldados por un macro estudio en el que durante siete meses han participado 80 expertos, 4.508 médicos, 2.724 enfermeros y 2.000 ciudadanos titulado "La alternativa de los médicos y enfermeros para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Se trata de 85 propuestas concretas con las que, calculan, se puede ahorrar hasta un 30%. Entre otras cosas, proponen crear una Agencia del Sistema Nacional de Salud con capacidad ejecutiva, es decir, que obligue a las comunidades a adoptar decisiones comunes. Algo que, aseguran, no puede hacer un Ministerio de Sanidad carente de competencias.
 
El resto de medidas pasan por una central de compras, la medida que más puede hacer ahorrar al sistema, la receta electrónica única, con un ahorro estimado del 23%, cobro de las prestaciones sanitarias a extranjeros y a terceros, política agresiva en materia de medicamentos genéricos, que son un 40% más baratos, y crear la Agencia única de calidad, alta inspección y acreditación, que supondría la supresión de las 17 agencias regionales.
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