26 de octubre de 2020, 8:53:33
Música

Crónica del concierto en La Riviera


Tame Impala abanderan el resurgimiento de la psicodelia en Madrid

Por Sergio Ariza Lázaro

Kevin Parker y sus compañeros de Tame Impala demostraron en La Riviera porque son los abanderados del resurgimiento de la psicodelia. Si en estudio suenan como los Beatles de la época entre el 'Revolver' y el 'Magical Mistery Tour', en directo parecen los Pink Floyd de Syd Barrett tocando en el UFO Club.


Desde el comienzo con 'Why won't you make up your mind' se ha visto claro que la conexión entre público y banda iba a ser, como diría Barney Stinson, legendaria. Un recinto a reventar y totalmente convencido de estar ante un grupo en su momento y una banda que quiere sacarle todo el rendimiento posible a ese estado de gracia. Dos mil personas y cuatro músicos felices de estar presentes en ese instante. Nada importaba que, como suele ser habitual, el sonido de La Riviera no fuese el mejor posible, entre los asistentes se respiraba la sensación de que la banda australiana tiene madera de banda grande y que algún día podrán presumir de que les vieron cuando presentaban 'Lonerism'.

Y es que el segundo disco de los de Parker les ha puesto a jugar en las grandes ligas, ensalzado por la prensa como uno de los mejores del año pasado (sin ir más lejos desde aquí lo colocamos como el segundo del año y elegimos 'Feels like we only go backwards' como canción del 2012) 'Lonerism' huele a clásico por los cuatro costados. Su brillante mezcla de psicodelia sesentera pasada por un sonido muy siglo XXI se ha demostrado una combinación ganadora. Su difícil traslación al directo se salda con un aprobado con nota. Puede ser que a Parker y compañía les falten algo de tablas pero lo superan gracias a una enorme cohesión como músicos. Las múltiples capas de sonido, entre guitarras y sintetizadores, están muy bien conjuntadas gracias a la eficacia de la sección rítmica, con mención de honor al batería Julien Barbagallo.

Claro que  el cerebro de Tame Impala es Kevin Parker. Si en los discos su voz suena como la del Lennon de 'A day in the life' en directo suena más aguda, encajando a la perfección con sus etéreas melodías. Ninguna más precisa que la increíble, 'Feels like we only go backwards', la más coreada de la noche. Claro que también triunfaron el potente riff de esa excursión psicodélica por el blues que es 'Elephant' o el triunfante nuevo arreglo para la guitarrera de 'Half full glass of wine' de su primer EP. También hubo espacio para uno de los mejores momentos de 'Innerspeaker', 'Solitude is bliss' o para la canción con la que se iniciaba 'Lonerism', 'Be above it', aunque esta última no brilló especialmente.

Para cuando llegó el final, tras una hora y media, con 'Nothing that has happened so far has been anything we could control' se notaba la satisfacción de un Parker entregado a un público que lo dio todo, convencido como está de que Tame Impala viaja en la estela de los grandes.

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