10 de diciembre de 2019, 3:29:26
Opinión


El fracaso del Estado en la Transición

Por Bernardo Rabassa


La verdad es que ver el país en vilo, porque a la más alta magistratura del Estado se le rompe la cadera, mientras que los dos partidos turnantes van dándose palos como los medio gigantes de Goya, uno más poderoso que el otro, mientras a su alrededor los diecisiete reinos de taifas, se dedican a hacerse la puñeta unos a otros, y un par de ellos Euzkadi y Catalunya al resto de los españoles, episodios tan desgraciados, como darle la medalla de oro a Eguin, el diario fundado por ETA y, los otros jugando de mala manera a la independencia e intentando arrastrar  a Valencia y mi tierra balear( véase que ahora quien que hablemos el catalán cuando desde 1232 hablamos el mallorquín, lengua de Ramón Llull), con el dinero que el estado Español derrocha con la Generalitat, y con Artur Más, al menos, en comparativa con Madrid que recibe muchísimo menos y da muchísimo más. Me ha lo ha recordado en un mail, Luis Guzmán Justicia, mi amigo liberal, siempre atento a la Jugada, que compara lo que dijo Don Benito Perez Galdós hace 101 años con lo que ahora ocurre con la Transición de nunca acabar.


Bien podía nuestro estado Español, estudiar la filosofía de nuestro mallorquín universal, Ramon Llull (Mallorca, c. 1232 - 29 de junio de 1315), filósofo, poeta, místico, teólogo y misionero mallorquín del siglo XIII. Fue declarado beato por "culto inmemorial" y no por los cauces oficiales. Su fiesta se conmemora el 27 de noviembre.


Se le considera uno de los creadores del mallorquín literario, y uno de los primeros en usar esta lengua neolatina para expresar conocimientos filosóficos, científicos y técnicos, además de textos novelísticos. Se le atribuye la invención de la rosa de los vientos y del nocturlabio. En el Ars Magna, uno de los propósitos principales de la actividad literaria de Llull fue señalar los errores de los racionalistas como Averroes y mostrar la verdad según la entendían los cristianos de una manera tan clara y meridiana que incluso los musulmanes más fanáticos consiguieran apreciarla sin posibilidad de error. Así, Llull se dedicó a diseñar y construir una máquina lógica. De naturaleza mecánica, en ella las teorías, los sujetos y los predicados teológicos estaban organizados en figuras geométricas de las consideradas "perfectas" (por ejemplo círculos, cuadrados y triángulos). Al operar unos diales y palancas, girando manivelas y dando vueltas a un volante, las proposiciones y tesis se movían a lo largo de unas guías y se detenían frente a la postura positiva (certeza) o negativa (error) según correspondiese. Según Llull, la máquina podía probar por sí misma la verdad o mentira de un postulado. Maquina que deberían utilizar los "mentirosos", oficiales voceros de los partidos "turnantes y tunantes" PP, PSOE; CIU;PNV; E.R; Amaiur y Bildu para demostrar donde está la verdad a los ciudadanos españoles, asombrados permanentemente por la ruina a que nos ha llevado nuestro famoso estado del Bienestar, que ninguno se atreve a decir, como lo ha hecho Holanda que esa mixtica socialdemócrata y socialista, no solo no es sostenible sino que ya se preveía que iba a acabar mal, pues no se puede gastar más de lo que se tiene o produce. En 1982 en un folleto del Club Liberal, editado bajo la figura del lince ya predecía yo, la ruina en la que está la Sanidad y la Seguridad Social y a la que no se hubiera llegado si hubiera seguido siendo un sistema de aseguración y no de reparto, como el que se adoptó colándose todos los que no habían pagado sus seguros al completo.


Don Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 1843 - Madrid, 1920) Novelista, dramaturgo y articulista español. Benito Pérez Galdós nació en el seno de una familia de la clase media de Las Palmas, hijo de un militar. Recibió una educación rígida y religiosa, que no le impidió entrar en contacto, ya desde muy joven, con el liberalismo, doctrina que guió los primeros pasos de su carrera política. Su primera novela, La sombra, de factura romántica, apareció en 1870, seguida, ese mismo año, de La fontana de oro, que parece preludiar los Episodios Nacionales. Dos años más tarde, mientras trabajaba como articulista para La Nación, Benito Pérez Galdós emprendió la redacción de los Episodios Nacionales. En 1886, a petición del presidente del partido liberal, Sagasta, Benito Pérez Galdós fue nombrado diputado de Puerto Rico, cargo que desempeñó, a pesar de su poca predisposición para los actos públicos, hasta 1890, con el fin de la legislatura liberal y, al tiempo, de su colaboración con el partido. También fue éste el momento en que se rompió su relación secreta con Emilia Pardo Bazán e inició una vida en común con una joven de condición modesta, con la que tuvo una hija.



En un fragmento del libro de Benito Pérez-Galdós"La fe nacional y otros escritos sobre España",  publicado en 1912 (Época de Alfonso XIII):


"Los dos partidos, que se han concordado para turnarse pacíficamente en el Poder, son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el Presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve; no mejorarán en lo más mínimo las condiciones de vida de esta infeliz raza, pobrísima y analfabeta. Pasarán unos tras otros, dejando todo como hoy se halla, y llevarán a España a un estado de consunción que, de fijo, ha de acabar en muerte. No acometerán ni el problema religioso, ni el económico, ni el educativo. No harán más que burocracia pura, caciquismo, estéril trabajo de recomendaciones, favores a los amigotes, legislar sin ninguna eficacia práctica, y adelante con los farolitos... Si nada se puede esperar de las turbas monárquicas, tampoco debemos tener fe en la grey revolucionaria (...)


No creo ni en los revolucionarios de nuevo cuño ni en los antediluvianos (...) La España que aspira a un cambio radical y violento de la política se está quedando, a mi entender, tan anémica como la otra. Han de pasar años, tal vez lustros, antes de que este Régimen, atacado de tuberculosis ética, sea sustituido por otro que traiga nueva sangre y nuevos focos de lumbre mental"


Comentario actual de Luis Guzmán Justicia, año 2013:¡¡O tempora, o mores!! ( tal como se lamentaba el gran Marco Tulio CICERÓN, hace más de 2.000  años) .¿Acaso habremos de esperar 100, o tal vez 500 años más ("si  los hados del destino nos son favorables") para que nazcan personas más sabias, más honestas, y donde la perfidia y la corrupción desaparezcan?.¿Será esto realmente posible?. ¿No es esta una tarea casi hercúlea y muy difícil de lograr, teniendo como soporte la naturaleza nada angélica que tienen los homínidos?. Mientras tanto, se evidencia que la estructura del  Estado no parece ser la solución, sino que el Estado es el problema. Parece muy conveniente replantearse, para fechas muy próximas, cuál deberá ser la auténtica Dimensión del Estado, pues todo lo que pretende ejecutar implica elevadísimos costes, para lograr siempre muy magros resultados. ¿Estado, para  qué?. Y en este dilatado interim, ¡Pobres ciudadanos  españoles!, pues son quienes asumen  todos los costes, con rendimientos paupérrimos.


"Quousque tandem, "ESTADO", abutere patientia nostra". La mía, se ha me ha ya terminado hace ya, muchos años.
 


PRESIDENTE DE CLUBS Y FUNDACIONES LIBERALES. COMMODORE OF IBERIA OF IYFR. 


MIEMBRO ASOCIADO DE ALIANZA LIBERAL EUROPEA (ALDE), PREMIO 1812
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