28 de octubre de 2020, 18:53:31
Crónica rosa


Tatiana y Andrea se casan en una boda de ensueño (para envidia de unas cuantas)


El hijo de Carolina de Mónaco protagoniza una boda de ensueño ante cientos de invitados con la madre de su hijo Sacha, la archimillonaria colombiana Tatiana Santo Domingo.


Tengo que confesarles que me ha dado un ataque de envidia, así de la cochina, muy grande, muy grande, después de ver las fotos de la boda de Tatiana Santo Domingo y Andrea Casiraghi. Además de estar mega forrada, que sí, que ya sé que el dinero no da la felicidad pero, oigan, esta muchacha no tiene que hacer cuentas en Mercadona como servidora, además, decía, es guapa, joven (esto sí que me da una rabia que me muero), es estilosa, pasa de todo, tiene un hombre derretido a sus pies (príncipe, para más señas) y un hijo de esos bolita que te lo comes por los pies, hace diseños que nadie compra pero como si a ella le importara. Y por si esto no fuera suficiente va y la tía y se casa en una estación así como nada cutre, Gstaad, por todo lo alto, vestida de reina de las nieves, con una capa de armiño blanco, una tiara como la que tienen mis hijas de los chinos para las muñecas pero esta de verdad y con invitados todos ellos guapos, delgados, ricos, sin problemas. ¡Qué asco, de verdad! ¿Por qué, Señor, por qué unos tanto y otros tan poco?

Si quieren morirse de la envidia o darle a la lengua a criticar porque sí no dejen de comprar el Hola. Es para morirse. ¡Qué bodorrio!, ¡qué poderío! Pero este es con clase, no como los bodorrios de los nuevos ricos que aprovechan la ocasión para ponerse todas las joyas que pillan a su paso.

Y como no hay dos sin tres, pasas página y ahí ves a Carlota de Mónaco paseando a su bebé con su pareja, el cómico francés. ¿Pensaban ustedes que tenían una crisis por haber tenido un bebé? Ja, eso, le pasa a la gente normal y corriente, no a las princesas.

La revista Hola (y Love también) nos quieren demostrar a los españoles de bien que la cosa de los herederos funciona, es decir que Felipe y Letizia no están pasando ninguna crisis. Vamos que, según las imágenes que nos quieren mostrar, la vida de los herederos es un j aja ja constante. Que trabajan duramente de lunes a viernes y los fines de semana van al cine (en versión original), toman copas y baila. Vale. Pos me parece dabuti. Vamos, igualita que Máxima, que va por la vida encantada con sus curvas, con su sonrisa y con su buen hacer. Leti, de verdad, deja de pincharte (la cara) Estás empezando a parecerte a la figura tuya del museo de cera. No estás guapa, en serio. Nada guapa.

Por unas cosas o por otras no nos libramos de tener a Terelu en portada semana sí, semana también. Y eso que ya se ha retirado. Esta vez es porque Jorge Javier Vázquez, en su especie de "diario" en la revista Lecturas, habla de ella. Dice que tiene algunas cosas malas. Al contrario que él que, claro, las tiene todas buenas. En fin.

Sara Carbonero ha ido a vacunar a Martín. Con Iker. Varias cosas al respecto. Primero, se muestra pro vacunas (no se crean, en esto también hay corrientes) Segundo, dice que llevaba días en casa en pijama. Miren, se muestra como una mujer normal recién parida (perdón, que tuvo cesárea y no se puede decir que ha parido que me lapidan), tercero, ha comentado en su blog que da el pecho para regocijo de las que sólo hablan de la teta, la teta, la teta, la teta y la madre que la parió. Fin de la cita.

Carolina Cerezuela, la mujer que nunca se separa de su madre, ya está a puntito de dar a luz (es un decir porque le quedan todavía tres meses). Será el tercer retoño, otra niña. Tiene a Carla y al otro niño que no recuerdo cómo se llama. Bueno, pues eso, que la rubia se pasea estupendamente y se prepara para ser familia numerosa.

Autora: La jefa de las Marujas
 
Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.diariocritico.com