4 de abril de 2020, 15:17:49
Economía Castilla-La Mancha


"Europa es un centro de lobby que está muy lejos y de difícil alcance para las pymes"

>>Entrevista con Julián Seseña, responsable de Holistic Innovation Institute y uno de los defensores del protagonismo de las pymes en Europa

Por Carmen Bachiller

En un país y en una Unión Europea de pymes, "la pequeña y mediana empresa no es una prioridad en las políticas de la Unión Europea". Es lo que afirma Julián Seseña, empresario que con su empresa Holistic Innovation participa junto a Universidad de Castilla-La Mancha, Desertic y Junta de Comunidades en el proyecto europeo eDIGIREGION cuyos miembros se reunieron hace unos días en Toledo. En la recta final de las Elecciones Europeas del 25 de mayo charlamos con este empresario que pone de manifiesto las deficientes políticas comunitarias en relación a las pymes, que también marcan la economía castellano-manchega. Poco o nada se hablado de ellas en una campaña electoral en la que ha primado el debate nacional sobre el europeo.


Pregunta.- Afirma usted que las pymes no están entre las preferencias de la Unión Europea ¿por qué?

Respuesta.- Sí, aunque a nivel político se asume el principio de "Piensa primero en pequeño", la realidad es que los fondos del gran programa de apoyo a la innovación y la ciencia en Europa, Horizon 2020, van a ir a parar a otro tipo de entidades: grandes empresas, centros de investigación, universidades, etc.

Del total de 80.000 millones de euros que tiene de presupuesto este programa marco, menos de 3.000 millones se destinan para programas de PYMEs.

Si las PYMEs son más del 90 % de las entidades económicas en Europa, y contribuyen a generar más del 55 % del empleo en Europa y casi el 60 % del PIB europeo, no se entienden estos bajos porcentajes de menos del 7 % en el programa destinado a PYMEs. Como contrapartida, la Comisión Europea ha decidido que se trate de conseguir un 20 % de participación en el programa en general cuando las PYMEs estén "tuteladas" por otras entidades, es decir en proyecto muchos más grandes donde las PYMEs tienen un papel muy limitado. Se da la circunstancia que esta cifra objetivo del 20 % es incluso inferior a las que ya se han podido conseguir en España, por ejemplo en el programa CIP PSP, donde las PYMEs podían alcanzar hasta el 25 % de participantes.

P.- ¿A qué lo atribuye?

R.- Esto es una enorme contradicción europea. Probablemente, es el fruto de los equilibrios (o desequilibrios) de fuerzas en Europa, donde las PYMEs no están representadas en la práctica. Todo el mundo habla de PYMEs, pero nadie actúa. Algunas veces, se da la paradoja que una gran multinacional es la coordinadora del esfuerzo de apoyo a las PYMEs, como también ocurrió en España que dos grandes empresas conocidas en el sector de telecomunicaciones y proveedores de servicios, se postulaban como los mejores defensores de las PYMEs.

Si de verdad nos creemos que el futuro económico y la competitividad requieren de un esfuerzo innovador, es evidente que deben ser las PYMEs las que lideren la innovación, al menos en su impulso emprendedor, porque son las que contribuyen en mayor nivel en la actividad de emprendedurismo.

P.- Existen acciones específicas sobre Planes Regionales de I+D+i y especialización tecnológica de las regiones en un contexto transnacional ¿Qué prioridades se han acordado?

R.- Gran parte de las prioridades y hojas de ruta sobre la incentivación económica nos vienen guiadas desde Bruselas. Esto está bien desde un punto de vista de conseguir masas críticas y actuaciones encaminadas a la explotación, donde debemos contar con actores económicos fuertes, pero no estoy de acuerdo en que se deba orientar la investigación cuando hablamos de hacer a nuestras PYMEs mas competitivas. Es un disparate y una anomalía estratégica que se definan los programas de I+d+i con prioridades que deban ser consensuadas. 

La Comisión Europea pregunta continuamente a los responsables de I+D+i de las empresas: ¿Cuál es el futuro? ¿Qué tecnología debemos promover?, etc. Y además, lo inaudito, es que la Comisión espera que en un mercado en competencia, los responsables de una empresa le digan en público y para el beneficio de su competidor, hacia donde debe orientarse la investigación y la innovación.

Mire usted, no hay nada más secreto en Estados Unidos que los planes de investigación y de gestión de la propiedad intelectual. Nadie confiesa cuales son sus armas de competitividad en el futuro y mucho menos a sus competidores.

P.- ¿Y por qué es tan diferente en Europa?

R.- Pues porque en Europa tenemos la pirámide de innovación invertida, es decir, pretendemos que el bebé que nazca ya esté superdotado, formado... Europea orienta su organización innovadora como si cualquier proyecto de innovación supusiera el reto de poner un hombre en la luna. 

Estos grandes proyectos, que necesitan de la contribución de muchos investigadores, son necesarios, sin duda, pero solo unos pocos. La competitividad viene de la mano de la competencia en innovación, de la fragmentación innovadora, del estímulo a la creatividad, de la compensación al que genera propiedad intelectual.

Asimismo, el gestor europeo de este tipo de programas se ha convertido en un gigante dinosaurio donde la mano derecha no sabe lo que hace la izquierda, y de tal tamaño que las PYMEs no sienten que su casa sea la Comisión Europea. Europa es un centro de lobby que está muy lejos y de difícil alcance para las PYMEs.

P.-  En estas Elecciones Europeas ¿ha encontrado algún mensaje político 'tranquilizador' en el futuro de la pequeña y mediana empresa?

R.- No he visto (no quiere decir que no lo haya) prioridades explícitas de los programas electorales en cuanto a la innovación por las PYMEs. Se habla en los programas de impulso a la financiación y otras cosas importantes, no cabe duda, así como apoyo a la investigación y ciencia en general, pero no hay planes claros de apoyo a la innovación en las PYMEs, como verdaderas motoras de la creatividad, competitividad y desarrollo.

P.- ¿Qué radiografía hace usted de la pyme castellano-manchega?

R.- Bueno, tiene perfil parecido al resto de España, con la característica negativa de su excesiva localización. Creo que es preciso realizar esfuerzos para que la PYME castellano-manchega, entienda que en sus esfuerzos de innovación debe contar con socios, clientes y proveedores del resto de España, de Europa y de otras zonas mundiales donde se encuentren sus enlaces económicos.

Nuestra región forma parte del contexto global español donde la innovación no ha sido valorada adecuadamente. Cuando se trata de innovación, automáticamente tendemos a entenderla como invento o caso de éxito descomunal, lo que desincentiva a las PYMEs. 

Creo que la sociedad moderna progresa sólidamente cuando tiene una clase media económica fuerte y amplia, no solo grandes lumbreras de primer nivel. Es como si comparamos la innovación y el deporte. Podemos estar orgullosos de contar con atletas de élite, de primer nivel, olímpicos, lo que nos enorgullece, pero esto no debe ser el objetivo de fomento del deporte (este es uno de los objetivos), sino que el fomento del deporte se facilita organizando torneos, construyendo polideportivos, incentivando a colegios a competir, etc. 

Algo similar ocurre en la economía. No debemos impulsar y magnificar exclusivamente a los grandes logros, que por otro lado son muy difíciles y siempre deben ocurrir hechos con alguna componente de casualidad, sino a fortificar las acciones tendentes a disponer de una clase media de PYMEs moderna y fuertes con los vínculos económicos amplios que comentaba anteriormente.

 

"EN CASTILLA-LA MANCHA LA DEFENSA DE LAS PYMES DEBERÍA SER MÁS DECIDIDA"

P.-¿Diría que es muy distinto a lo que ocurre en el resto de España?

R.- Es muy parecido. Quizás en Castilla-La Mancha la defensa de PYMEs debería ser más decidida, más sólida, más fuerte, por cuanto no tenemos muchas grandes multinacionales. Nuestro tejido productivo depende enormemente de la actividad de las PYMEs y, muy en particular, de las microPYMEs.

P.- Usted está al frente de las empresas Rose Vision y Holistic Innovation Institute, pymes castellano-manchegas ¿cuál es su experiencia?

R.- Llevo 27 años participando en proyectos europeos a través de varias empresas. Se nos concedieron méritos de las Cámaras de Comercio e Industria de Madrid y de Toledo por nuestro impulso innovador y de gestión empresarial. Creemos que es preciso evangelizar en nuestra región sobre qué es eso de innovación, qué se nos viene encima y como visionar el futuro, incluyendo el riesgo y aventura empresarial como parte asociada a la actividad económica, que la sociedad debe valorar. Mi campo es el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, con especial enfoque hacia la gestión del espectro radioeléctrico, las comunicaciones por satélite y la televisión digital. Trabajamos para entidades y clientes españolas, luxemburguesas, holandesas, británicas.

P.- Hace años que se habla de un cambio de modelo productivo ¿Se ha dado con la clave en Castilla-La Mancha?

R.- Mire, en Estados Unidos, uno puede presentarse a un cliente o futuro inversionista, diciéndole todos los fracasos previos que ha tenido, porque tuvo la osadía de innovar y asumir riesgos. Eso se valora positivamente. 

En Europa, es un disparate confesar errores pasados; en España, es una temeridad hablar de fallos del pasado y en Castilla-La Mancha, puede ser el suicidio empresarial comentar sobre proyectos que no tuvieron éxito en el pasado. Esta filosofía y apreciación social ha de cambiar. 

Deberíamos lanzar un programa social tendente a insertar la innovación como parte de nuestro ser igual que llevamos a D. Quijote y Sancho como parte nuestra. Un programa multivectorial, educativo, político, legal, financiero, etc., que mueva y polarice todos los vectores hacia un cambio social en la percepción del innovador. Hay multitud de innovadores en muchísimos negocios y actividades económicas en nuestra región que hay que potenciar.

P.- ¿Qué papel deben jugar la universidad y también los departamentos de I+D+i de las empresas en ese cambio de modelo? 

R.- La Universidad y los centros tecnológicos deben ponerse al servicio del tejido productivo, de las empresas, de las PYMEs para ayudarles en encontrar las soluciones, las innovaciones de procesos, productos o servicios que las PYMEs, abandonadas a la innovación por la presión del día a día, requieren ayuda. Precisamente, los momentos de crisis han hecho cambiar la terminología: de investigación (que era la palabra principal utilizada en el pasado), se ha pasado a la innovación, como fase más próxima al mercado. Es decir, todos los agentes deben tener una hoja de ruta para que cualquier actividad investigadora o innovadora se proyecte hacia una explotación de sus resultados en el mercado.

Solo una parte de la actividad debe enfocarse hacia la ciencia de explotación a largo plazo. La mayor demanda de I+D+i es para su explotación en plazos más cortos.

P.- ¿Y qué le sugieren los términos innovación, investigación, desarrollo tecnológico o incentivación al emprendedor cuando hablamos de España y en concreto de Castilla-La Mancha?

R.- Creo que la palabra innovación motiva mucho más al emprendedor que la de investigación o desarrollo tecnológico. La investigación y el desarrollo son elementos, o fases previas, a la innovación, necesarias para culminar esta, es decir, no investigamos solo para generar nueva conocimiento, sino que investigamos para poder hacer un desarrollo tecnológico posterior y que este permita innovar en el mercado y explotar todo este ciclo.

P.- ¿Qué papel pueden jugar los recién creados Centros de Excelencia en Castilla-La Mancha?

R.- En principio, todo contribuye y todo ayuda, pero no me gusta la palabra excelencia ni las de rápido crecimiento, ni atajos similares. Creo que el pequeño comerciante que introduce una innovación en su proceso económico y termina el año con el mismo personal, siendo más competitivo, o incluso aumentando su personal en una o dos personas, merece la misma atención y esfuerzo social que otros proyectos más deslumbrantes cuyos resultados podrían ser más espectaculares pero que son un pequeño porcentaje.

Me gustaría más acciones como el "viajante de la innovación", o "la innovación en la clase media", o cosas así. Mire, qué le parece a usted más importante: un grupo de alumnos de un curso que terminan la carrera todos con notable, o un grupo de alumnos que algunos consiguen el excelente, otros notable, otros aprobado y algunos suspensos. La mayor parte de la sociedad es normal, tiene talento normal, tiene habilidades normales y el esfuerzo debe ser tratar de conseguir de estos su máximo, llevarles hasta donde puedan, más que seleccionar solo algunos.

Los temas de excelencia, son símil como el deporte, solo sirven para generar marca, generar iconos y referencias (que están muy bien y son también necesarios) pero no pueden constituir la base del gran esfuerzo de impulso a la innovación.

P.- ¿Las pymes deben internacionalizarse? 

R.- Sí, rotundamente, sí. Es la única forma de asegurar que son competitivas, que conocen su mercados, que detectan las tendencias, que distribuyen riesgos, etc.

Soy partidario de los planes regionales de impulso a la innovación. Los problemas de una provincia son distintos a los de otra, los problemas de una región son distintos a los de otra. Competir en planes, en acciones y ver las que funcionan mejor, forma parte de ventajas competitivas. Un plan para todos, da igual el sector que sea, la magnitud de los grupos industriales, etc., probablemente no funcione eficazmente.

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