21 de septiembre de 2019, 23:28:13
Nacional


Los niños nacidos en vientres de alquiler vuelven a ser legalmente reconocidos

Por Beatriz Quevedo / Agencias

El pasado mes de febrero, el Tribunal Supremo prohibió las inscripciones de los niños nacidos a través de un vientre de alquiler. A pesar de que desde 2010, estos niños estaban siendo inscritos de forma inmediata en el Registro Civil. Pero tras una condena a Francia por el Tribunal de Derechos Humanos de la UE, que también condenaba a España, la ley de 2010 vuelve a estar vigente, y estos niños puedes volver a ser registrados.


Esta anulación se debió a que la legislación española considera nulo todo contrato en el que una mujer geste a un niño que no vaya a ser suyo, renunciando así a su maternidad. Por tanto el tribunal entendía que estos niños no podían ser reconocidos ni inscritos como hijos de esos 'padres'.

Pero en junio, el Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea condenó a Francia y España por no inscribir ni reconocer a estos niños. Lo que ha obligado a que el Ministerio de Justicia tenga que dictar una nueva instrucción a todos los registros consulares para que empiecen con la inscripción inmediata de estos niños.

Estos niños quedaban en una especie de limbo, y necesitaban una respuesta. Por lo que el departamento de Gallardón decidió una reforma del Registro Civil, permitiendo la inscripción de estos niños, pero en ella aparecería el nombre de la madre que alquiló su vientre. En este caso los padres del niño debían constatar en España la sentencia judicial del país en el que se había producido la gestación, para poder garantizar la sustitución.

Las familias no quisieron aceptar esta respuesta, por lo que al final no se llevó a cabo y la nueva orden dictada es similar a la del año 2010 aprobada por la Dirección General de Registros y Notariado. Esta ordena que los niños sean inscritos sobre la marcha con la identificación de los padres que habían realizado el proceso de vientre de alquiler.

Programas como el de VAE, ayudan a aquellas familias que quieran llevar a cabo este procedimiento. Ya que se conoce que unas 800 parejas españolas contratan al año vientres de alquiler en países extranjeros. Este proceso tiene un coste de entre 50.000 a 200.000 euros, y solo tiene protección jurídica en Estados Unidos, Ucrania, Rusia, México, Georgia y Kazajistán.

Un ejemplo  de esto son Iván y Mirella, una pareja española que llevaba 12 años intentando tener un hijo mediante tratamientos de fertilidad fallidos en los que se gastaron un total de 30.000 euros, tal y como recogió 'El País' en una entrevista el pasado mes de mayo. Al final y tras una conferencia en Barcelona sobre las madres de alquiler, vieron en ello su última opción. Como ellos otras 800 parejas más, que se calcula que van en aumento, pudiendo llegar a los 1.200, según calcula el bufete de Subrogalia.

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