29 de mayo de 2020, 8:33:15
Toros


Oreja al valor de Escribano, muletazos de oro de Urdiales y decepcionantes 'adolfos'

Silencio para Castella en un encierro chico y sin casta

Por Emilio Martínez Espada

Un Diego Urdiales pletórico y torerísimo iluminó otra tarde de decepcionantes bureles toristas, en este caso de Adolfo Martín, aunque la oreja la cortó un Manuel Escribano que impresionó con el valor en el último. Mientras que Castella cumplió.


La emoción es ingrediente esencial de la Fiesta, sin el cual puede ser el espectáculo más aburrido de la inmensa oferta actual. Y a ese estado compulsivo, que te obliga a clavar los ojos y el alma en la arena, se llega sólo por dos vías. La del arte que te llena el espíritu o la de la exlosión valerosa que te pone una aguja en el estómago. Menos mal que frente a una corrida mal presentada y descastada de Adolfo Martín, aparecieron esas dos válvulas de escape.

La vena artística la aportó Diego Urdiales, que en sus dos anteriores comparecencias no pudo o no logró brillar. Sin embargo, desde las sentidas verónicas de recibo al bicornillo inicial, hasta las series cortas -el bicho, pese a ser el único con un punto de codicia del encierro no aguantaba más debido a la flojera que era denominador común de sus hermanos- por ambos pitones estaban labradas en oro fino. Como los adornos por abajo para concluir la orfebrería que apuntaba a oreja de peso. Mas una media estocada fea y dos golpes de verduguillo lo impidieron.

De similar guisa obró el riojano en el cuarto, todavía con menos recorrido, pero al que le extrajo otros muletazos con clasicismo, desmayo, relajo y tersura. No alcanzó, por culpa del bicho, el nivel anterior y , ea, ahora lo despenó de una gran estocada. Urdiales vuelve a recuperar el máximo crédito como lidiador, sí, pero también como coletudo ortodoxo y con pellizco.

Escribano derrocha testosterona

La ortodoxia no es el denominador común de Manuel Escribano, pero sí el derroche de testosterona. No sólo para recibir a portagayola a sus dos enemigos. No sólo. Porque con el último, que ya le esperó en banderillas y a punto estuvo de cornearlo en el tercer par, que el de Gerena repitió entre el clamor de un público entregado -asustó a la paroquia. Y el cotarro se entregó aún mas cuando, a base de jugarse sin cuento la femoral, fue capaz de robarle varios buenos muletazos -incluso de frente-, a la par que sorteaba los gañafones de un bicho con peligro tipo alimaña que se lo quería comer.

Escribano acertó después con una estocada trasera y hubo petición mayortaria de oreja. Lo había intentado con el otro de su lote, que se defendía pero sin malas intenciones y nada pasó. Como nada aconteció con Sebastián Castella, apuntado por fin a una dura - a ver si era capaz de triunfar como Perera el año pasado con esta divisa-, pero era misión imposible porque los dos mansos llegaron al tercio final sin otro ánimo que morirse.

Ni los 'pabloromero', ni los 'cuadri', ni los 'adolfos' ha cumplido las expectativas de su linea torista y encastada. Aún nos quedan, para salvar el petardo, los victorino este viernes y los miura el domingo. Lo tienen fácil.


FICHA DEL FESTEJO

Toros de ADOLFO MARTÍN, mal presentados, mansos, descastados -excepto 1º- y flojos; el 6º, muy peligroso. DIEGO URDIALES: gran ovación y saludos; ovación y saludos tras aviso. SEBASTIÁN CASTELLA: silencio tras aviso; silencio tras aviso. MANUEL ESCRIBANO: silencio; oreja. Plaza de Las Ventas, 4 de junio. 28ª de Feria. Lleno.


Corrida de Beneficencia: rotundo petardo de Juli, Perera y los toros de Vitorianodel Río
Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.diariocritico.com