30 de noviembre de 2020, 16:13:36
Opinión


No interrumpan ustedes el sueño eterno del general

Por Iñaki Anasagasti


El comienzo del siglo XXI acarreó un giro decisivo en la política española de la memoria, desde la consagración del olvido y la clausura en nombre de la estabilidad, la integración y la prosperidad, hasta el patrocinio de la recuperación de la memoria en pro de la verdad, el reconocimiento y la justicia. Este artículo toca uno de los miles escamoteos de un discurso político que justificó el olvido por razones pragmáticas. También sugiere que la política del olvido promovida por las élites españolas tras el final de la dictadura franquista extendió el legado de Franco más allá de su muerte, basando el nuevo régimen democrático en los hábitos políticos inculcados bajo el gobierno autoritario.

Una ley reciente, promulgada en 2007, que proclama el reconocimiento y ampliación de los derechos de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura, no se cumple. Fue un movimiento corto que hizo el gobierno Zapatero que, la mayoría absoluta de Rajoy, no ha movido ni en una coma eliminando cualquier presupuesto para que se pueda hacer algo.

Aquel movimiento fue visto como parte de la continua negociación que todo estado democrático se ve forzado a conducir. El reconocimiento ofrecido a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista es parte de una batalla librada por el Estado para cubrir la retaguardia, reconociendo que una política de olvido ya no es más legítima, pero procurando frenar las demandas de justicia.

Y a tal efecto y en relación con el Valle de los Caídos y otras demandas se concluye que, más que imponer una renovada clausura sobre los crímenes del pasado mediante el reconocimiento de las víctimas, la ley ha de desencadenar demandas de compensación, castigo y formas adicionales de recordación.

Por todo esto le pregunté al gobierno lo siguiente:

“La Comisión de Expertos para el Futuro del Valle de los Caídos se creó por Acuerdo de Consejo de Ministros de 27 de mayo de 2011, y tuvo como cometido la elaboración de un informe en un plazo de cinco meses sobre posibles actuaciones a desarrollar para convertir este lugar en un Centro de Memoria que dignifique y rehabilite a las víctimas de la Guerra Civil y de la represión franquista posterior. Asimismo, como establece la Disposición adicional sexta de la Ley de Memoria Histórica, se pretendió que el Valle de los Caídos pudiera ser contemplado por sus visitantes y por la conciencia colectiva del país con un nuevo significado más inclusivo, desde el espíritu de reconciliación y el respeto al pluralismo reconocido en el pacto constitucional.

La explanada y edificios donde se ubica el Centro de Estudios Sociales ofrece, según el texto aprobado, posibilidades para la creación de un espacio de afirmación de la convivencia, la democracia y los derechos, a la vez que de rechazo de la violencia, la guerra y las dictaduras. La Comisión estuvo compuesta por dos presidentes, un secretario y nueve vocales. ¿Piensa el Gobierno poner en marcha esta demanda del Parlamento?

RESPUESTA DEL GOBIERNO RAJOY:

“En relación con la pregunta de referencia, cabe señalar que la posición del Gobierno en todo lo relacionado con el Valle de los Caídos, es la de actuar solamente si existe el necesario consenso político y social.

En ausencia de dicho consenso, en lo que el Gobierno ha trabajado es en detener el deterioro del conjunto monumental y en su mantenimiento preventivo. Asimismo se ha procedido, una vez subsanados los riesgos para la seguridad, a la reapertura a visitas turísticas en junio de 2012. Conviene indicar que las reparaciones están en línea con una de las recomendaciones del Comité de Expertos creado por el Gobierno anterior y cuyo informe se hizo público. Asimismo, cabe destacar que se ha conseguido detener el deterioro del conjunto monumental y mantener el lugar en las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de aquellos que lo visiten.

Por último, cabe informar que en el futuro el Gobierno tiene previsto seguir realizando las actuaciones necesarias para garantizar la mencionada seguridad del recinto.

Madrid, 30 de marzo de 2015

Esta fue la respuesta que me dieron con trampa incluida ya que me dicen que nada se puede hacer pues no hay consenso, pero ¿quién impide el consenso? Muy sencillo: el PP. Y en consecuencia ahí sigue el dictador durmiendo el sueño de los injustos, en su caso, por toda la eternidad.

¿O solo por cuatro meses más?

Veremos en la siguiente legislatura que hacen los diputados y senadores del PSOE y de Podemos ante esta asignatura pendiente.

Me encantaría que un buen día saquen al general del Valle de unos Caídos, de los que no forma parte y que aquel inmenso mamotreto en Paracuellos se convierta en un Parque Temático sobre la Guerra Incivil. Que ya es hora.

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