23 de mayo de 2019, 4:45:09
Opinión


Sánchez, a por todas

Por Charo Zarzalejos


Si Pablo Iglesias intuyera que su partido, Podemos, se fuera a convertir, en las elecciones generales, en el primer partido de la izquierda es más que probable que a estas alturas su segundo de a bordo, Iñigo Errejón no hablaría tan abiertamente de pactos. Si se sintieran los primeros dirían algo así como "quien quiera hablar con nosotros, sabe donde estamos". Saben que no van a ser los primeros pero no quieren ser un grupo parlamentario más. O se tiene influencia decisiva en la gestión de lo público o se es muy poca cosa.

A Podemos le ha hecho falta apenas unas declaraciones para testar cual es el estado de ánimo del PSOE, la disposición de Sánchez. Ya lo tienen claro porque de inmediato algunos dirigentes socialistas han dicho que si, que claro que ellos quieren pactar. Pedro Sánchez va a por todas . Como es natural, además de votos, quiere colocar a su partido en el poder aunque no resulte ser el partido más votado. En autonómicas y municipales ha quedado claro.

¿Son las autonómicas unas elecciones homologables a las generales?. La respuesta la tiene la propia Susana Díaz. Quien haya querido oírla sabe que en su opinión, "las generales son, en el fondo, unas elecciones presidencialistas. No se puede aplicar el mismo criterio que en autonómicas o municipales".

Pero la dirección socialista no acaba de compartir ese matiz. Lo que si tiene sus matices es la propia estrategia de Sánchez. Si Rajoy gana las elecciones, sostienen los socialistas, él debe intentar formar gobierno, "y veremos sin puede porque se puede encontrar que no tiene con quien pactar". Pedro Sánchez, si queda el segundo, no va a salir en tromba la noche electoral. No, dejaría que Rajoy "muy probablemente se estrelle a la hora de pactar" y entonces , si. Entonces Pedro Sánchez pactaría con Podemos, con los nacionalistas, con regionalistas, con quien fuera necesario "porque el país no se puede quedar sin Gobierno".

La esperanza del PSOE es, ante todo, ganar las elecciones y en segunda oportunidad que, efectivamente, Rajoy tenga tal rechazo por parte de los demás grupos que el Jefe del Estado se vea obligado a encargar la formación de Gobierno al líder de los socialistas. En ese caso, buscarían de manera prioritaria pactar con Ciudadanos. Eso de que para pactar con el PP habría que quitar de en medio a Rajoy ha encantado en Ferraz. Es posible que la reflexión de Ciudadanos tenga más de postureo que de estrategia de fondo. Sería inaudita semejante condición y mucho más inaudito que, llegado el caso, el PP se aviniera a ello. En Génova se asegura que "ni de broma aceptaríamos tal barbaridad. Ningún partido que tenga un mínimo de dignidad sacrificaría a su líder porque lo pidan unos pocos. Ni hablar"

Todos estos elementos vienen a dar la razón a aquellos populares que muestran su convicción de que "Sánchez va a por todas", de ahí que Rajoy, además de ganar en votos, deba ganar en estrategia si quiere seguir en Moncloa . Mientras Pedro Sánchez no declare de manera formal que sólo gobernaría si fuera el partido más votado, Rajoy , si quiere seguir en Moncloa, debe obtener un doble triunfo: en votos y en estrategia. Y es que la estrategia , a la hora de la verdad, es mas rentable que los votos. Lo estamos viendo.

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