23 de mayo de 2019, 15:14:11
Emprendedores 2020

Clases particulares entre alumnos


Un piloto soñador: “La vida del emprendedor es un vuelo con muchas turbulencias”

Por Esther Carrión

Jordi Llonch aparcó el avión y cogió los mandos de vuelo de su propia empresa hace unos meses. La ‘culpa’ fue de Sharing Academy, una plataforma de consumo colaborativo que permite a estudiantes universitarios encontrar y ofrecer clases particulares entre compañeros y ganar un dinero extra compartiendo conocimiento.


Si hay algo que nos interese en esta publicación son las historias. Historias con fondo; historias interesantes; historias, por supuesto, ejemplares. Por ello, nos dirigimos a Jordi Llonch, un expiloto que tras 10 años manejando aviones, dejó su estabilidad laboral por lanzar su propia empresa: Sharing Academy.

Todo comenzó con la ilusión de volver a la universidad. Entre vuelo y vuelo, Jordi comenzó a estudiar a distancia el Grado Multimedia en la UOC. Aunque confiesa siempre haber sido buen estudiante, la asignatura de Programación se le resistía. Tras acudir en busca de ayuda a profesores, compañeros e, incluso, foros especializados en Internet, localizó a un exalumno que supo como echarle una mano tanto con el temario como con la forma en la que lo querían en la universidad.

En ese momento a Jordi se le encendió la bombilla: ¿Por qué no crear una plataforma donde antiguos estudiantes ayuden a los actuales? ¿Y si además aquellos pueden ganar un dinero extra? Así nació Sharing Academy, un proyecto de fin de grado que hoy es toda una realidad.

¿Por qué un piloto deja los aviones para emprender una startup basada en la educación?

La vida del piloto es muy inestable. Un día te levantas en Viena, haces un vuelo a Niza, otro a Múnich y terminas en Salzburg. Después descansas para recuperar fuerzas y al día siguiente empieza otra aventura. Ahora bien, también existen muchas horas muertas en aeropuertos y ciudades; tiempo en el que me puse a estudiar el grado de Multimedia a distancia. Durante un año compaginé estudios, creación de Sharing Academy y vuelos comerciales de pasajeros. ¡Fue un año de locos. En abril de 2015 decidí que tenía que tomar una decisión y, tras 10 años de vuelos, de los cuales 7 en la compañía más prestigiosa de Austria, decidí dejar mi trabajo seguro, con un buen salario para embarcarme en esta nueva aventura.

¿Cuántas personas conformaban el equipo hace un año y cómo ha crecido la plantilla hasta hoy?

La idea inicial la llevé a cabo de manera individual y cuando detecté el interés de los universitarios empecé a rodearme de un pequeño equipo de colaboradores. Joan Lozano fue el primero en entrar. Nos conocíamos desde pequeños y sabía programar. Se convirtió en mi cofundador y director técnico. Más tarde, se incorporó otro programador David Ferrús, entonces estudiante de segundo curso de Ingeniería Informática y después Albert Andreu, profesional del marketing con 10 años de experiencia.

De izquierda a derecha: Albert Andreu (Director de Marketing), David Ferrús (Programador), Jordi Llonch (fundador y Director Ejecutivo) y Joan Lozano (co-fundador y Director Técnico)

¿Cómo definirías este año de vida de Sharing Academy? ¿Cuál ha sido su evolución?

Todos los inicios son duros y nuestro primer año de vida no ha sido diferente al de cualquier otra startup. Por suerte, yo ya había emprendido por mi cuenta y había fracasado, por lo que sabía exactamente lo que quería conseguir con esta nueva aventura. Haciendo retrospectiva, estoy muy satisfecho con lo que hemos conseguido. Hemos pasado de no ser nadie a ser el referente para muchos universitarios cuando necesitan ayuda para superar sus exámenes. Aunque el propósito inicial era estar presente sólo en Cataluña y Madrid, hemos llegado a cubrir 43 universidades españolas en nuestro primer año de andadura.

¿Un error del que has aprendido?

En una startup hay que construir un Producto Mínimo Viable (PMV) lo antes posible y gastar lo mínimo de tiempo y recursos

No me lo perdonaré nunca. En este año que llevamos de vida invertimos 7 meses en desarrollar la plataforma. Un error común que cometen muchos emprendedores, pero que en ese momento no lo vi. Una de las plataformas de consumo colaborativo que analicé para inspirarme en la creación de Sharing Academy fue Airbnb, la web que permite alojarte en casas de particulares de todo el mundo. Ellos empezaron con un blog de Wordpress y a medida que consiguieron usuarios desarrollaron una web adaptada a las necesidades de estos.

En una startup hay que construir un Producto Mínimo Viable (PMV) lo antes posible y gastar lo mínimo de tiempo y recursos e ir mejorando poco a poco a partir de las necesidades de los usuarios.

Sharing Academy fue desarrollada en Incubio, ¿qué ventajas tiene nacer en una incubadora de empresas?

La vida del emprendedor es dura y empezar una aventura empresarial de manera individual puede llegar a ser agotador. Incubio nos ha dado todo el soporte que hemos necesitado desde nuestro nacimiento.

¿Cuál es vuestro modelo de negocio?

Hoy por hoy, la plataforma es totalmente gratuita, ya que sólo actuamos como intermediarios. Ponemos en contacto a un alumno que necesita ayuda con un profesor particular que puede ayudar, pero después ellos tienen que ponerse de acuerdo en el método de pago, cuándo se producirá dicho pago y confiar en que todo salga bien. Para añadir una capa de confianza en la web, muypronto vamos a añadir la opción de pago en línea y entonces cobraremos una pequeña comisión en cada transacción para poder hacer frente a nuestros gastos.

¿Cuál fue y es vuestra vía de financiación?

Hemos optado por la financiación pública

A diferencia de muchas startups que se financian con inversión privada proveniente de fondos de inversión de capital riesgo, inversores privados o mecenas hemos optado por la financiación pública. El motivo es claro: Sharing Academy ha nacido por y para universitarios, por lo que no queremos que los dueños se preocupen solo en maximizar beneficios económicos y rentabilizar sus inversiones a corto o medio plazo y dejen de lado los intereses de sus usuarios, los estudiantes universitarios, quienes ya son suficientemente ignorados en la universidad.

Aseguráis que el coste de cada clase es un 30% más económico que las impartidas de manera convencional. ¿Qué otras ventajas tiene Sharing Academy frente a ellas?

Ofrecemos a nuestros alumnos, profesores expertos en la materia, de total confianza y, además, la mayoría de ellos ofrecen la primera clase gratuita para darse a conocer. Por otra parte, nuestros profesores particulares pueden ganar un dinero extra y es él quien decide cuándo quiere dar la clase, dónde y cuánto quiere ganar por la misma.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere emprender?

Lo primero es encontrar un producto o servicio que la gente esté dispuesta a utilizar. Para ello tienes que explicar la idea que tengas a cuantas más personas mejor, no tengas miedo a que te roben la idea. Si eres capaz de convencer a alguien para que quiera robarte la idea es muy probable que acabes de encontrarte con tu cofundador. Lo que nos lleva al siguiente consejo, no lo hagas solo, el cuerpo humano tiene sus limitaciones y si consigues esa persona en quien confiar, podrás tener una vida más saludable.

Emprender se ha puesto de moda y hoy en día todo el mundo quiere ser emprendedor, pero la verdad es que la vida del emprendedor es un vuelo con muchas turbulencias, viento en contra, largas esperas y siempre a límite de combustible. Si quieres emprender tienes que estar preparado para escuchar la palabra “NO” mil veces al día y no desfallecer y a trabajar 24 horas al día (mientras duermes también cuenta, ¡en los sueños se trabaja también!).

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com