10 de diciembre de 2019, 8:54:47
Opinión


Nuevas perlas catalanas

Por Miguel Solans


Estamos en una fase política catalana que se parece a un concurso del disparate para ver quien la dice "més grossa".

Imputación a Mas: después del patinazo del Ministro de Justicia hablando del "momento oportuno", me atrevo a aventurar que los imputados declararán y ahí acabará todo, ya que no se encontrarán motivos para ir a juicio. Yo no culpo a Rajoy de manipular a los jueces, pero sí, en este caso, de inducir a la fiscalía . Los fiscales de Catalunya, por unanimidad, consideraron que no había motivo de querella. Se obligó al Fiscal General, que depende del Gobierno, y éste lo hizo con sus subordinados y tuvo que dimitir.Total que con este viaje se les ha dado más munición a aquellos a los que se quería fulminar.

Cup Coral: Habíamos visto en política muchas ideas genialoides pero ésta supera los límites. Se propone para dirigir la Generalitat una dirección coral. Si es de coros les recomiendo que hablen con los infanticos de El Pilar o los escolanets de Montserrat o el Orfeón donostiarra para que el sonido resulte armonioso. De todas formas, esta propuesta llevaría a que si hay tres presidentes cada cual aportaría su equipo completo. No creo que los ejecutivos de la Cup sean los mismos que los de ERC o CDC. Ello conllevaría una gran creación de puestos de trabajo, disminuiría el paro y aumentarían las cotizaciones a la S.Social.¿ Se imaginan además en este gobierno a Tardà de Consejero de Cultura, la Rahola de Educacíon y Mikimoto de portavoz?

Llegados a este punto, no confío en que aclaren algunas falsedades históricas de las que, para no cansar, citaré dos: Que lo de las cuatro barras de Wifredo el Velloso sólo era una leyenda. Un mito sin fundamento histórico. Ni Wifredo fue contemporáneo del emperador ni se usaba la heráldica en ese siglo. Además, hasta la unión con Aragón, el emblema de los Condes de Barcelona fue la Cruz de San Jorge, una cruz de gules sobre campo de plata.

Otro mito a desmontar es que, en 1714 no hubo ninguna guerra catalano-española. Fue una guerra entre dos candidatos a la Corona de España, vacante desde la muerte sin descendencia de Carlos II.Hubo un enfrentamiento entre un candidato de la dinastía de los borbones y otro de los austrias. En todos los territorios de España hubo combatientes de ambos bandos. No hubo una guerra de Secesión sino de Sucesión. Ningún bando quería romper la unidad dinástica entre Castilla y Aragón , ni la separacion de Catalunya.

Otra propuesta de la Cup es ampliar las fronteras y "acoger" la Franja de Aragón y quedarse con los objetos religiosos en litigio. Esta idea de ampliar fronteras me recuerda a la que tenía hace unos años un señor con bigotito que quiso comerse Europa y y acabó en un bunquer. A este paso, si los batasunos invaden por el oeste y los cuperos por el este, los aragoneses tendremos que volver a San Juan de la Peña y reiniciar la reconquista.

Todo esto sería de aurora boreal. Vamos que Catalunya sustituiría a la simpática Lepe en el objeto del cachondeo ibérico.

Por todo ello, haré como me decía mi abuela Luisa, que era muy lista," Miguelico no discutas con un tonto no sea que la gente no aprecie la diferencia"

Telegramas catalanes

Sustituir a Rajoy en 2016

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com