8 de diciembre de 2019, 22:29:25
Ocio


¿Instalar Windows 10 o no?: así nos espía el nuevo sistema operativo de Microsoft

Por Álvaro Abellán Gil

Aceptar las políticas de privacidad de tu nuevo Windows 10 puede ser un grave peligro para tu intimidad. Comparte tus búsquedas e información con Microsoft, tu contraseña WI-FI y la información personal de tus contactos. Además, también se aprovecha de parte de tu banda ancha para que otros usuarios se descarguen sus actualizaciones. Una configuración invasiva que viene predeterminada y que se hace muy difícil de desactivar.


Seguramente haya oído hablar muy bien del nuevo Windows, y no estará equivocado, pues las nuevas posibilidades que abre el nuevo sistema de Microsoft no son pocas. El problema viene cuando iniciamos Windows por primera vez y configuramos nuestra cuenta. Esto puede hacer que nos planteemos si instalar Windows 10 o no. Varios blogs informáticos han avisado de que las condiciones que se aceptan son totalmente invasivas, además de dificultar su desactivación. Unas condiciones que, una vez confirmadas, instalan una serie de configuraciones en tu ordenador de manera predeterminada. Es decir, el usuario tendrá que cambiarlas manualmente tras procedimientos a veces difíciles o poco intuitivos para el usuario medio.

Windows es ahora capaz de reconocer cuentas pertenecientes a Google o cualquier otro proveedor de correo. Esto implica que tus contactos también se pueden sincronizar, y con ello también tu calendario y tus eventos programados. Esto no supone ningún problema. De hecho, facilita bastante la tarea ya que se convierte en una unidad única tu teléfono móvil y tu ordenador. Pero la intromisión llega cuando Windows envía la información de tu perfil y la de los perfiles de todos tus contactos a Microsoft. El sistema comparte el nombre de las personas con las que tuviste una cita programada en el calendario, el nombre de tus contactos en la agenda, etc. Todo ello sin que se dé cuenta el usuario, y sin que haya sido convenientemente avisado, pues muchos aceptamos las políticas de privacidad al instalar el nuevo sistema sin pararnos a comprobar todo este tipo de preconfiguraciones.

Si te gusta Siri, el ayudante por voz de Apple, esta nueva versión de Windows incorpora un ayudante similar en su sistema llamado Cortana. Este nuevo asistente de Windows, además de un elemento de ayuda que funciona, grosso modo, bastante bien, supone una invasión completa a nuestra intimidad. Cortana registra todas tus búsquedas por voz y las transmite de manera automática y por defecto. ¿Se puede desactivar? Sí, se puede. Pero no es nada fácil.

Para poder retomar el control de tu privacidad antes tienes que pasar por 13 pantallas de configuración y un enlace externo para desactivarlas. Un proceso que los usuarios pueden encontrar difícil o liante.

La cosa no para aquí. Si por casualidad todo se ha alineado para que consigas desactivar la intrusión que supone Cortana y otras opciones, saltar esas 13 pantallas y finalmente desactivar estas configuraciones, Windows aún continúa registrando aquello que escribes en su buscador por defecto.

Windows no solamente presenta problemas con la privacidad. También se aprovecha de parte de tu banda ancha de internet para que otros usuarios desconocidos se descarguen actualizaciones del sistema desde tu ordenador. Es decir, si tienes una actualización y otro usuario quiere descargarla, Windows usa tu velocidad de subida para que otro usuario pueda descargarla desde tu ordenador. Y de esta manera Microsoft pone en contacto a usuarios y evita que los usuarios frecuenten sus servidores. Ninguno de los dos sabréis nada y el proceso se realizará siempre en segundo plano, sin dar demasiado la nota. Una opción que Windows ha llamado “optimización de entrega de Windows Update” y que el usuario puede conseguir desactivar a través de dos submenús en la aplicación de actualizaciones. Primero en “opciones avanzadas” y después en “elige cómo se entregan las actualizaciones”.

Si usted está pensando en adquirir un nuevo ordenador o actualizar gratuitamente desde su versión anterior, el juego le puede salir caro a su privacidad. Ahora bien, si está dispuesto a desactivar estas opciones y seguir adelante, Windows 10 puede ser una gran opción dado su amplio abanico de posibilidades. Pero si está cómodo con su actual sistema, quedarse en Windows 8.1 sería una buena opción. Microsoft quiso evitar que Windows 9 supusiera un mal sistema dada la maldición de la compañía con las versiones impares y, sin embargo, ha conseguido que Windows 10 se convierta, para algunos, en el peor enemigo de la privacidad.

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