8 de diciembre de 2019, 12:18:34
Ocio


El dios Menuhin vuelve a iluminarnos con la recopilación de varias grabaciones antológicas

> Las edita Warner Music con motivo del centenario del genial intérprete

Por Emilio Martínez

Uno de los grandes dioses laicos de la música clásica cumpliría un siglo en el próximo mes de abril. Y son muchos los siglos de gloria que restan a su recuerdo como intérprete que iba unido a su bonhomía personal. Ya lo dijo otro de los irrepetibles genios de la humanindad, Albert Einstein, cuando le escuchó en un concierto con sólo 13 años: "Ahora sé que hay un Dios en el cielo'. Y al cielo nos subirá la extraordinaria recopliación que ha hecho Warner de su música. Por supuesto, pogamos que se habla/escribe del inigualable Yehudi Menuhin.


El recopilatorio YEHUDI explora y profundiza en la extensa obra del genio y artista Yehudi Menuhin -además de como músico, como hombre de profundas convicciones e ideales y ciudadano del mundo -un hombre único que marcó una época extraordinaria. Y del que el 22 de Abril de 2016 se cumplen cien años de su nacimiento. Se trata de un recorrido por sus grabaciones legendarias, desde las obras maestras más populares de violín hasta los famosos duetos y colaboraciones y además un exclusivo material inédito que se reúne en esta compilación de 3 CD a un precio económico para conmemorar el año del centenario del gran violinista.

Por si fuera poco, el 1 de abril se publicará también la THE MENUHIN CENTURY, una caja deluxe que incluye: 80CDs (incluidos en 5 Boxsets temáticos), 11 DVDs y un LIBRO de tapa dura de 250páginas con imágenes muchas de ellas inéditas. La caja recoge las grabaciones más relevantes que YEHUDI MENUHIN realizó para EMI y Warner Classics, muchas de ellas inéditas. Los 5 Boxsets contenidos en la caja “The Menuhin Century” serán también publicados de forma individual el 1 de abril.

Un genio úniico e irrepetible

Como se señal´líneas arriba ya es histórica la frase "Ahora ya sé que hay un dios en el cielo!" que exclamó Albert Einstein en un concierto en Berlín en 1929 cuando con tan solo trece años escuchó a Yehudi Menuhin. Esta famosa anécdota ha quedado perpetuada y asociada al nombre de Menuhin generando un impacto en la carrera del genio violinista, marcando su brillante trayectoria, que abarcó un período trascendental de la historia de la música. Nacido en 1916 en Nueva York murió en Berlín en 1999, setenta años después de recibir los elogios del eminente científico del siglo XX. Setenta años duró su relación con la compañía discográfica EMI MUSIC.

Sin parangón ni precedentes en la historia de la grabación músical, Yehudi Menuhin produjo unos 300 discos que son ahora tesoros del catálogo de Warner Classics. Esta colección de tres CDs: “ Yehudi,” consta de 39 grabaciones excepcionales, cuidadosamente seleccionadas para mostrar las múltiples facetas del logro de Menuhin como violinista, en conciertos, sonatas, música de cámara y cautivadoras piezas de encore, también la música inspirada por su amistad con el músico del sitar el gran Ravi Shankar y colaboraciónes con el violinista de jazz Stéphane Grappelli.


Menuhin era un entusiasta un hombre con enorme curiosidad musical e intelectual, un colega generoso y un simpático mentor, así como un hombre con visión, ideales y determinación que siempre creyó que la música tiene el potencial y el poder para cambiar el mundo. En su autobiografía, “Unfinished Journey “(viaje inacabado) publicada en 1977, Menuhin escribió: "hablando por mí mismo, yo soy el más afortunado de los seres humanos, por tener la música para expresarme y comunicarme “.

“Estoy constantemente pensando en los medios para mejorar, aliviar, proteger, guiar e inspirar a los nuevos talentos”. Como un niño prodigio su formación académica y musical había sido poco convencional pero en 1963 fundó la escuela de Menuhin, no lejos de Londres. Creada para proporcionar el ambiente adecuado y fomentar el aprendizaje de niños musicalmente talentosos de todo el mundo e incentivar su amor por la música. La prestigiosa escuela ha producido tantos célebres violinistas como Nigel Kennedy, Tasmin Little, Alina Abrigimova, Nicola Benedetti entre otros.

Legado de apoyo a los jóvenes músicos

En 1977 fundó la International Menuhin Music Academy para los jóvenes artistas graduados en Gstaad, Suiza, donde en 1957 impulsó y lanzó un festival de música que sigue floreciendo en el siglo 21. Su legado al mundo también incluye acciones benéficas. Menuhin dijo: "la música, entre todas las grandes artes, es la lengua que penetra más profundamente en el espíritu humano, llega a las personas atravesando cada barrera, discapacidad, idioma y circunstancia”.

“Por esta razón siempre ha sido mi sueño traer la música a aquellas personas especialmente desprotegidas y propensas a la tensión y el sufrimiento en sus vidas... para tratar de consolarlas, sanarlas y deleitarlas con la música." Su organización: Live Music Now que opera en el Reino Unido, país del que Menuhin ha hecho su casa, lleva la música a las personas con dificultades en sus vidas, tales como niños con problemas educativos,enfermos y ancianos.

Durante la II Guerra Mundial, Menuhin fue un referente y un gran ejemplo para demostrar el poder sanador de la música. Durante el auge del conflicto dio 500 conciertos para las tropas aliadas y apareció en Amberes, Bruselas y París poco después de que las ciudades fueran liberadas. En junio de 1945 actuó en San Francisco para el montaje inaugural de las Naciones Unidas y al mes siguiente, tocó en Belsen con el célebre compositor Benjamin Britten, como su pianista para los sobrevivientes de los campos de concentración nazis.

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