30 de noviembre de 2020, 16:12:52
Opinión


Entre el cansancio y el morbo

Por Charo Zarzalejos


El cansancio ha tomado cuerpo en la opinión pública. Después de más de cien días sin Gobierno y con estudiadas escenas de encuentros y desencuentros, con paseo y libro dedicado incluidos, nos encontramos, además de cansados, en una especie de túnel o de laberinto, en el que, sin duda, falta la transparencia prometida. Y digo que falta, porque a día de hoy no sabemos con exactitud ni quienes ni de que hablaron PSOE y Podemos para preparar el sonado encuentro entre Sánchez e Iglesias. Fue un encuentro cuya puesta en escena estuvo milimetrada. Resultó tan estudiada como exagerada la solemnidad dada a la firma del acuerdo entre PSOE y Ciudadanos.

Está claro que las formas se están estudiando con esmero, pero a partir de ahí, a ciencia cierta poco se sabe. Y se sabe poco porque sin que nos enteremos las conversaciones entre unos y otros y los demás se mantienen de manera constante. Se habla en la penumbra para luego hablar encima del escenario.

En política y más cuando se trata de acercar posturas entre divergentes la transparencia absoluta no existe y ni debe existir. La política exige, para que lo sea, un punto de discreción. Si nos radiaran o transmitieran en directo la redacción de documentos nos volveríamos locos y más en estos momentos en los que de verdad interesa son los resultados. Y de esto es de lo que carecemos. No hay resultado alguno encima de la mesa cuando quedan cuatro semanas para que se agote el plazo de una nueva investidura.

El traído y llevado acuerdo entre Ciudadanos y Podemos no da más de sí. Derrotado en el Parlamento, ahora ambos partidos lo protegen como oro en paño, pero ambas partes saben que con ese acuerdo, por bienintencionado que sea, no se va a ninguna parte. La política es acuerdo y también matemáticas.

El cansancio es un hecho, pero es un cansancio no exento de un cierto morbo por ver como unos y otros van a salir del atolladero en el que se han instalado. ¿Cómo podría explicar Ciudadanos si finalmente opta por la abstención porque PSOE y Podemos asumen sus propuestas aunque no formen parte del programa de Gobierno?.¿Cómo podrá explicar Pedro Sánchez si fallan sus conversaciones con Podemos que su negativa a hablar con el PP nos aboca a nuevas elecciones?.

¿Cómo podrá explicar Pablo Iglesias dejar pasar la oportunidad de desalojar al PP por su rechazo a Ciudadanos?.

Son muchas las interrogantes que se pueden plantear pero de todo este laberinto sí parece acreditada una realidad y es que Pedro Sánchez ha logrado mantenerse como único "presidenciable" y de paso obtener el sonoro silencio de su Partido. Está claro que sólo en la guerra se muere una vez porque Sánchez estaba agonizando y ha revivido. Lo que no sabemos es por cuanto tiempo. De momento, su salvoconducto ante su propio partido es el acuerdo con Ciudadanos pero sólo eso no le otorga permiso de residencia por mucho que Cesar Luena se empeñe en ello. Creo que aún nos queda mucho por ver.

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.diariocritico.com