3 de julio de 2020, 23:07:28
Entrevistas


Josep Vendrell (En Comú Podem): "En un futurible acuerdo de Gobierno, el referéndum será fundamental"

Por Andrea Mingorance

Josep Vendrell es diputado de En Comú Podem. De forma más precisa, es miembro de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), partido que a su vez forma parte de Barcelona en Comú y de la confluencia catalana ahora integrada en el grupo parlamentario de Podemos. Licenciado en Historia y con 48 años de edad, Vendrell considera muy probable que haya nuevas elecciones generales y avisa de que, aunque seguirán planteando un Gobierno progresista y de coalición, también siguen pensando que el referéndum en Cataluña es "fundamental" para cualquier acuerdo.


Se ha estrenado como diputado nacional en esta legislatura. ¿Qué es lo que más le ha llamado la atención del trabajo o del ambiente en el Congreso?

Diferentes cosas. En un primer momento: la ilusión. Yo tengo la experiencia del Parlamento de Cataluña, de ir en el grupo más pequeño, e ir ahora acompañado de un grupo de 65 diputados y diputadas y 12 diputados elegidos en Cataluña, donde hemos sido la primera fuerza, genera ilusión. Además, somos un grupo que representa mucho lo que es la propia sociedad. Hay gente -buena parte de ella- que no había ejercido este tipo de responsabilidades. Se vio el primer día, en la promesa que hicimos, donde se habló con naturalidad las diferentes lenguas del Estado.

Del ambiente del Congreso también me sorprende a veces el cierto 'hooliganismo' con el que se expresan los grupos mayoritarios, el PP y el PSOE, en la forma de ser, en el clima, en el ambiente del pleno. Esto también me ha sorprendido un poco. Y, bueno, también cierta desazón por el hecho de que, hasta el momento, no se haya podido culminar un proceso de Gobierno, de negociación a cuatro con las fuerzas de izquierda. A estas alturas -llevamos cuatro meses ya-, hubiera sido deseable que el tema del Gobierno se hubiera resuelto mucho antes.

Hablaba de su experiencia como diputado de ICV en el parlament de Cataluña, ¿cree que esa experiencia se nota en contraste con otros compañeros del grupo parlamentario que nunca habían tenido un cargo institucional?

La experiencia siempre tiene su utilidad y siempre va bien, aunque las prácticas o los usos de los diferentes parlamentos son distintos. Lo comentaba también con otros diputados y diputadas que han tenido esta experiencia. Pero yo creo que es positivo esta mezcla de compañeros y compañeras que no han tenido un cargo institucional, pero que, en cambio, tienen otras experiencias, de carácter asociativo o de participación en las movilizaciones sociales; de carácter más profesional y otras personas que sí que hemos estado en las instituciones. Yo creo que eso es lo sano, lo positivo, esta mezcla de experiencias distintas es lo enriquecedor.

A día de hoy, ¿cuál diría que es la probabilidad de que se repitan las elecciones?

Desgraciadamente es una probabilidad muy alta. Aún quedan unos cuantos días para la disolución automática de las Cortes, pero, para ser realista, yo creo que hay muchas probabilidades de que tengamos que volver a votar. No es el escenario que hubiésemos querido, pero tampoco hay que tener miedo a las urnas. Si hay una situación de bloqueo político y no se ha podido resolver en el Congreso de los Diputados, debe ser la gente con su voto quien lo resuelva.

Evidentemente, no es el mejor escenario. Para nosotros hubiera sido mucho mejor que el PSOE hubiese querido pactar con nosotros, con Compromís y con IU un Gobierno a cuatro, un Gobierno que hemos llamado a la valenciana.

Aparte del 'relato de las culpas' que hacen todos los partido, ¿cuál cree que es la conclusión de los ciudadanos? ¿Qué cree que los ciudadanos sacan en claro de estos largos meses de negociaciones fallidas?

Es difícil. La percepción de los ciudadanos puede ser distinta de unos a otros, pero yo creo que hay una cosa que es muy evidente y muy objetiva, que es que desde el primer momento, desde el 28 de diciembre, el PSOE optó por no buscar un acuerdo de Gobierno directo con nosotros. Ha optado por cerrar un acuerdo de Gobierno programático con Ciudadanos de una forma muy exclusiva y una forma muy cerrada, cuando artiméticamente y también programáticamente había otras opciones.

La realidad de los hechos es que Pedro Sánchez se presentó a una investidura en la que salió derrotado y sólo consiguió 131 apoyos, de PSOE, Ciudadanos y Coalición Canaria. Eso es un dato de la realidad objetiva. Y que hubiéramos podido construir una mayoría de 161, incluso más apoyos por activa o por pasiva. Con el acuerdo con Ciudadanos el PSOE se ha metido en una cárcel, en una cárcel que no le ha permitido -o no ha querido- buscar el acuerdo con otras fuerzas políticas para construir una mayoría de cambio real y de progreso. Se ha empeñado en el acuerdo con Ciudadanos como la única vía posible cuando en realidad había otras vías posibles para que Pedro Sánchez fuera presidente del Gobierno y hubiese un programa realmente de cambio, que es lo que creemos honestamente que es lo que necesita este país.

¿Ha habido nuevos contactos entre En Comú Podem y el PSC en estos últimos días, aunque sea informales?

No, no, no ha habido nuevos contactos más allá del conocido entre Xavi Domènech y Miquel Iceta. No ha habido más contactos. Es evidente que lo que ocurra en esta relación bilateral con En Comú Podem está muy relacionado con lo que ocurra en las negociaciones entre el PSOE y todos nosotros: Podemos, En Comú Podem y En Marea. Se vio claro en la reunión a tres bandas con Ciudadanos y el PSOE, en la que nos plantearon una opción muy cerrada. Nos dijeron: este es el acuerdo, no hay posibilidad de encontrar un punto medio programático, es esto o nada. Con esta actitud tan cerrada y tan negativa para buscar el acuerdo a pesar de nuestras cesiones -que es otro dato objetivo de la realidad, que hemos ido haciendo cesiones y flexibilizando posturas-, el PSOE y Ciudadanos se han cerrado a cualquier posibilidad de acuerdo.

Su compañero Xavier Doménech señaló esta semana que el diálogo con el PSC podía servir aunque sea a futuro. Sin embargo, Miquel Iceta llegó a decir que sobre el referéndum ya está todo dicho y que no habría acuerdo en ese tema ¿para qué serviría entonces el diálogo entre En Comú Podem y el PSC?

Nosotros nunca nos cerramos al diálogo con las fuerzas catalanas. Venimos de una tradición que es el catalanismo, que es una tradición muy transversal en la sociedad catalana que siempre ha compartido objetivos comunes. Por tanto, sería bueno que esa transversalidad y esa capacidad de diálogo se pudiese mantener con el PSC. También con Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) o con Democràcia i Llibertat (DiL), pero singularmente con el PSC, que es una fuerza en el ámbito progresista.

Nosotros estamos convencidos de que el referéndum es la mejor solución para el conflicto que hay en estos momentos. El PSC estuvo en estas posiciones hace unos años, no hace tanto de eso, y, por tanto, desearíamos que pudiésemos encontrar un punto de encuentro, un punto común, entre todas aquellas fuerzas que históricamente hemos reclamado el catalanismo. Y este punto de encuentro, más que los partidos, lo marca la sociedad catalana, que de forma muy mayoritaria según todas las encuestas -entre el 70% y el 80%- es favorable a la celebración de un referendum.

Es verdad que también mantuvistéis contactos con otras fuerzas catalanas, ¿hubieráis estado más cómodos con la abstención de DiL, por ejemplo, que con la de Ciudadanos?

Pues... probablemente (se ríe). Con la abstención de DiL y con el voto positivo o también la abstención de ERC nos hubiéramos sentido cómodos. Pero Ciudadanos quería promover una opción de cambio y su abstención también hubiera sido una posibilidad. Ahí teníamos una oportunidad importante de iniciar un diálogo de solución de la situación que en estos momentos se vive en Cataluña y que exige mucho diálogo.

No lo digo yo, lo dijero ambas fuerzas políticas en la investidura (ERC y DiL), que le vinieron a decir a Pedro Sánchez: oiga, existe una mayoría posible, una mayoría alternativa. Y parece que hay un cierto viraje de posiciones más cerradas de desconexión hacia posiciones de recuperar el referéndum. Si ese viraje existe, si hay esa posibilidad de convertir el referéndum en un punto de encuentro de diferentes fuerzas políticas, eso a nosotros nos parecería positivo, evidentemente.

Vendrell, junto a Xavier Domènech y a Rafael Mayoral en el Congreso/ Foto: Dani Gago (Podemos)

¿Seguís defendiendo que la palabra referéndum tiene que aparecer en cualquier acuerdo de investidura para que lo apoyéis?

Nosotros nos hemos mantenido con mucha coherencia en esa posición. Creemos que es la mejor vía para resolver la situación en la que se encuentra Cataluña y que es posible legalmente y constitucionalmente. Hasta ahora no hemos recibido ningún otro tipo de planteamiento que mejore nuestra propuesta. Fíjese que el acuerdo entre PSOE y Ciudadanos no planteaba nada serio para Cataluña, ni siquiera una reforma mínimamente federal de la Constitución, sólo vagas promesas en relación a la mejora de la inversión en Cataluña o del sistema de financiación. Eso queda muy lejos de los planteamientos, de las aspiraciones, de los anhelos mayoritarios que ahora mismo hay en la sociedad catalana. Pero de todos los sectores, no sólo del independentismo, sino de personas que creen que es posible encontrar un nuevo encaje, una nueva relación de Cataluña con España. El planteamiento del PSOE y de Ciudadanos estaba absolutamente fuera de la realidad y es decepcionante, también para todas las personas y sectores que no son independentistas pero quieren un nuevo tipo de relación entre Cataluña y España.

¿Aceptarían una solución intermedia, en el caso de que os la detallaran, o un compromiso de celebrar un referéndum pero a más largo plazo?

Eso sería una especulación. Nosotros en todo momento a lo largo de las negociaciones, todo el grupo parlamentario Podemos-En Comú Podem-En Marea, hemos planteado la solución del referéndum, y el diálogo bilateral con el PSC también tenía ese objetivo. Yo creo que hemos sido coherentes. Para nosotros evidentemente es una cuestión fundamental e importante. Y fíjese que planteamos una fórmula, un mecanismo democrático para resolver un conflicto, como se ha planteado en otros países. Y para nosotros, en un futurible acuerdo de Gobierno, eso continúa siendo una cuestión fundamental.

¿Cuál sería la fórmula legal que propondrán sin tener que reformar la Constitución (ya que esto requeriría la mayoría del Senado, ahora en manos del PP)?

Lo hemos planteado en nuestro programa. Creemos que es posible, como afirman algunos juristas y constitucionalistas, aplicar el artículo 92 de la Constitución, que permite consultar a la ciudadanía sobre cuestiones de especial relevancia. Es una convocatoria que tiene que firmar el Rey a propuesta del presidente del Gobierno y con el voto mayoritario del Congreso de los Diputados. Creemos que esa fórmula es factible y posible. Nosotros planteamos que es imprescindible conocer la voluntad real de la ciudadanía de Cataluña sobre esa cuestión. Esa voluntad real no se conoce a través de otros procedimientos electorales, como por ejemplo unas elecciones, sino a través de una consulta o un referéndum.

Evidentemente, ese referéndum no presupone un automatismo inmediato después. Esa voluntad de la ciudadanía luego tiene que convertirse en cambio de carácter constitucional o en procesos de carácter jurídico, de diálogo y de negociación. Por tanto, ese planteamiento del derecho a decidir creemos que tiene encaje constitucional en tanto que está remitido a convertir esa voluntad de la ciudadanía en cambios de tipo jurídico o constitucional. Pero el primer paso es conocer cuál es la voluntad real de la ciudadanía.

Si finalmente se realizara un referéndum en Cataluña, la dirección de Podemos ya ha dicho que ellos harían campaña por el 'no' a la independencia ¿Por qué opción haría campaña En Comú Podem?

En Comú Podem tendría que decidirlo. Es una confluencia con diversos componentes, y, por tanto, plural en este sentido. Pero nosotros siempre hemos dicho que defendemos un determinado modelo de Estado, que es de carácter plurinacional. No sólo hemos planteado el referéndum, sino también que el Estado español tiene que reconocerse a sí mismo como es: no es un Estado uniforme, con una sóla lengua y un sólo sentimiento identitario, sino que conviven diferentes lenguas, culturas y sentimientos de pertenencia. Por eso hablamos de plurinacionalidad, que creemos que es el gran reto.

El actual marco constitucional, especialmente desde la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el estatuto de Cataluña en 2010, no permite reconocer esa pluralidad y esa diversidad. Y creemos que ese es nuestro objetivo, nuestro reto político más importante: que la Constitución, que el marco jurídico, reconozca en pie de igualdad esas naciones que conforman España.

Pero ante una consulta sobre la independencia de Cataluña, ¿habría discrepancias internas en En Comú Podem? ¿Habría gente o sectores que quisieran apoyar el 'sí' a la independencia?

Eso tendríamos que verlo. Yo creo que también va a estar muy condicionado a las circunstancias políticas que se ven en ese momento. Fíjese que el incremento del independentismo en Cataluña se ha producido fudamentalmente a partir de 2010, después de la sentencia que le comentaba. Hay una parte del independentismo que ha reaccionado ante el proceso de no reconocimiento de la realidad nacional catalana y ante un proceso de recentralización y de falta absoluta de diálogo del PP. Durante estos años del PP hemos avanzado hacia un Estado social cada vez más recortado y más pequeño y un Estado cada vez más recentralizado. Por tanto, yo creo que es posible que la opción de la sociedad catalana sea favorable, no tanto a la independencia, sino a la construcción de un nuevo marco en el Estado español de carácter plurinacional si realmente esta oferta política por la que estamos trabajando ganara también en el conjunto del Estado.

En una repetición de elecciones generales, ¿cree que finalmente Podemos e IU concurrirán juntos a nivel estatal?

Eso sería lo deseable y lo necesario. En En Comú Podem estamos todos, está Podemos, está Iniciativa, está EUiA, Barcelona en Comú... Y, por tanto, creemos que eso sería lo deseable también en el conjunto del Estado. Allí donde ha habido confluencias los resultados han sido ganadores. Y, por tanto, creemos que sería bueno, sería positivo. Coincidimos con los compañeros de Podemos en que esta cuestión se resolverá y así lo deseamos.

¿Cree que la defensa de la transversalidad que hace, por ejemplo, Íñigo Errejón supone un obstáculo para sumar a IU a una confluencia estatal, no tanto territorial?

Yo creo que no. Nuestra experiencia así lo avala. Nosotros hemos ganado las elecciones en Cataluña, hemos sumado votos de diferentes orígenes, que votaron seguramente de manera distinta en las elecciones al Parlamento de Cataluña y coincidimos -y nos parece una de las mejores aportaciones de Podemos- en la voluntad de construir una propuesta política, unas candidaturas, que representen a la mayoría social y, por tanto, que quieran ser ganadoras. Porque hay que ganar la mayoría parlamentaria para crear un Gobierno de cambio y no sólo quedarse en una determinada esquina ideológica. Yo creo que la voluntad unitaria de sumar a todas las fuerzas progresistas, a todas las fuerzas de la izquierda, es, al mismo tiempo, compatible con esa transversalidad que busca sumar no sólo etiquetas e identidades ideológicas, sino a la mayoría social, a la mayoría de los sectores populares. Eso es perfectamente complementario y compatible.

Vendrell, en un mitin con Ada Colau y la diputada Marta Sibina/Foto: En Comú Podem

¿Por qué cree que las encuestas que están saliendo ahora dan buenas perspectivas a En Comú Podem y no tantas a Podemos a nivel nacional?

Con Podemos siempre hay que ser muy cautos con las encuestas. Antes de las elecciones generales algunas encuestas daban unos determinados resultados y luego los resultados fueron mucho mejores de lo que se vaticinaba. Y lo mismo ocurrió en las primeras elecciones en las que se presentaron, en las europeas.

En el caso de En Comú Podem, (hay buenas perspectivas) porque hemos sido coherentes durante todo este proceso largo de intentar conformar una mayoría progresista en Cataluña, porque hemos sido la voz, no ya sólo de nuestro electorado sino de muchos otros ciudadanos de Cataluña de carácter progresista y catalanista que querían ver ese Gobierno de cambio real para afrontar los problemas sociales de Cataluña y resolver la cuestión catalana de forma democrática y positiva. Nos estamos convirtiendo en un punto de encuentro diverso y muy transversal de las clases populares catalanas. Eso se refleja en las encuestas.

Entonces, ¿pide prudencia para las malas encuestas de Podemos pero no para las buenas encuestas de En Comú Podem?

Yo siempre soy muy prudente con las encuestas (se ríe). A lo largo de la vida te das cuenta de que hay que relativizarlo. Lo importante son también las tendencias que marcan y, es verdad, que en nuestro caso las encuestas y el clima son positivos. Yo creo que se valora nuestra coherencia y la defensa que estamos haciendo del derecho a decidir. Y eso también se palpa, más allá de las encuestas, también se nota en la calle o cuando hablas con la gente.

¿Cómo se podría mejorar la fórmula legal de ECP para intentar que os concedan el grupo propio en el Congreso?

Es un tema a trabajar y a estudiar cuando se convoquen las elecciones. Lo que pasó con el tema del grupo propio fue una arbitrariedad que responde a una composición de la mesa (del Congreso) y a un acuerdo político que se estableció entre el PSOE, Ciudadanos y el PP, porque ya teníamos las condiciones jurídicas para tener un grupo propio. Pero cuando se convoquen las elecciones, habrá que estudiar cuáles son las mejores fórmulas para que este objetivo, el tener un grupo parlamentario propio, se pueda materializar.

¿Podría ser mediante la creación de un partido estable, digamos?

Digamos que, cuando se convoquen elecciones, de forma inmediata todos los componentes de En Comú Podem tendremos que estudiar, analizar y acordar cuál es la mejor solución. Aún no estamos en esa fase.

Lo que sí se ha anunciado ya es que Barcelona en Comú quiere impulsar un nuevo partido de ámbito catalán ¿Llegaría a tiempo para las elecciones del 26-J?

Bueno, no lo plantea Barcelona en Comú estrictamente. En ICV hemos hecho recientemente una asamblea nacional donde hemos planteado la necesidad de avanzar hacia la construcción de un sujeto político en Cataluña, que reúna a los actuales componentes de En Comú Podem y más allá. Eso es un proceso que no se resuelve en pocas semanas, es un proceso que necesita algún tiempo, que necesita maduración y que necesita trabajo conjunto. Pero no ya para ahora, sino para las elecciones del 20 de diciembre o para el proceso que iniciamos con Catalunya Sí que es Pot al Parlamento de Cataluña o con la misma constitución de Barcelona en Comú, donde ICV somos miembros fundadores con otros actores. No tenemos una concepción instrumental, no es una coalición para concurrir sólo a unas elecciones. Es una confluencia con el objetivo de construir un espacio político y un sujeto político que representa a ese espacio. Es una voluntad compartida. Ahora, eso necesita también su proceso, su tiempo y, si hay elecciones, las elecciones serían un paso más en la construcción de ese sujeto político.

¿Y que tendrá este nuevo partido que no tuvieran ya Iniciativa o Podem, por ejemplo?

Nosotros, en ICV, ya llegamos a la conclusión de que, más allá de lo que representáramos, incluso más allá de lo que Podemos representa en Cataluña, o el núcleo de Guanyem -que dio lugar a Barcelona en Comú-, hay otras energías sociales en la sociedad catalana que era necesario articular políticamente y que se expresaban en múltiples formas de movimientos sociales, de mareas de resistencia ante las políticas de austeridad, muchos venían también del 15-M... Y eso no se podía articular en los espacios políticos existentes. Era necesario construir un espacio político más ámplio donde se expresara esa diversidad y esa pluralidad, donde todos los miembros, todos los actores, son absolutamente necesarios.

De cara a una nueva campaña de En Comú Podem ¿qué elementos o estrategias repetirían y qué cosas cambiarían?

Si finalmente se convocan estas nuevas elecciones, yo creo que el debate fundamental va a ser qué tipo de fórmula de Gobierno necesita España. En las elecciones del 20 de diciembre, el debate era entre la continuidad y el cambio en relación al bipartidismo. El resultado de las elecciones del 20-D es que el bipartidismo se resiste a desaparecer y las fuerzas del cambio han tenido unos excelentes resultados pero no suficientes para que se materializara de una forma clara. Por lo tanto, si se convocan elecciones va a ser una segunda vuelta para que ese cambio real termine de imponerse, termine de avanzar. El debate se va dar mucho en torno a las fórmulas de Gobierno.

El PSOE se ha atado de pies y manos con el acuerdo con Ciudadanos y nosotros continuamos planteando un cambio real, que quiere decir una política que favorezca a la mayoría social más castigada por la crisis, que afronte la cuestión de la pluralinacionalidad y una profunda regeneración democrática de las instituciones que acabe con la corrupción. Yo creo que ese va a ser el debate fundamental: qué tipo de Gobierno quiere la gente para el país.

Precisamente, sobre esto, Pablo Iglesias ha señalado que Podemos va a ser coherente y va a pedir durante la campaña un Gobierno progresista, que probablemente tenga que ser en coalición ¿Esto implica váis a apostar por decir en la camapaña que seguís queriendo pactar con el PSOE y que eso, por tanto, os ate de cierta manera a la hora criticar a los socialistas?

Bueno, no necesariamente. Es evidente que somos críticos con la gestión que ha hecho el PSOE con los resultados electorales y con su acuerdo con Ciudadanos. Ahora, eso no quita que también seamos coherentes con todo lo que hemos dicho hasta ahora: que nuestra apuesta, con unos resultados electorales que probablemente no permitan mayorías abslutas, va a ser la de un Gobierno plural, compartido y de cambio.

Creemos que detrás de eso no solo hay una voluntad instrumental de sumar escaños. Detrás hay una mayoría social que aspira a que ese cambio real se materialice y que en ningún caso quiere volver al pasado del bipartidismo, al ciclo de partidos del PP y del PSOE. Una de las anomalías de España es que no ha tenido precisamente una experiencia de un Gobierno plural, progresista y de coalición como han tenido otros países.

Por último, ¿qué le parece la propuesta que ha lanzado Albert Rivera de hacer presidente a una persona independiente de consenso y que los líderes den un paso atrás?

Creemos que esa no es la cuestión ni el problema. El problema es el 'para qué'. Los Gobiernos son para hacer determinadas políticas. Nosotros no sólo planteamos que se cambiara a Rajoy, que es absolutamente necesario, pero si ponemos a un señor o señora que promueve un tipo de políticas parecidas en el marco de las políticas de austeridad que tanto daño social han provocado, pues no mejoramos nada. Las experiencias de Gobierno técnicos tampoco han sido positiva. Me parece una salida a la desesperada de Rivera. Pero, ya le digo, nosotros el problema lo vemos en el 'para qué', en cambiar de políticos y cambiar de líneas políticas. Eso es lo fundamental.

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