18 de septiembre de 2019, 17:23:20
Ocio


'Trumbo': un 'biopic' entretenido pero previsible sobre la caza de brujas

Por Sergio Ariza Lázaro

Lo malo de 'Trumbo' es que es un 'biopic' absolutamente convencional para retratar a alguien bastante fuera de lo común. Algo que suele pasar en el 99% de los 'biopics', claro que en este caso es más sangrante tratándose de uno de los guionistas más creativos de la época dorada de Hollywood. El más famoso integrante de la 'lista negra' del McCarthysmo y uno de los mayores responsables de su final.


La película está bien realizada y excelentemente interpretada por Bryan Cranston, en su primer gran papel post 'Breaking Bad', y unos excelentes secundarios con John Goodman, Louis C.K. y Helen Mirren a la cabeza. Pero, como decía, está tan ceñida al esquema 'biopic', auge, caída y posterior redención que pierde parte de su fuerza.

El argumento sigue las peripecias por las que tuvo que pasar Dalton Trumbo, el guionista más cotizado de Hollywood en los años 40, que cayó en desgracia en 1947 cuando se negó a declarar ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses encabezado por el senador Joseph McCarthy. Su renuncia a delatar a otros compañeros y su pertenencia al Partido Comunista lo mandaron varios meses a la cárcel y, tras salir, fue vetado por la industria siendo uno de los nombres principales de la 'lista negra' y uno de los más conocidos de los 'Diez de Hollywood', la mayoría guionistas, que tuvieron que ganarse el pan escribiendo bajo seudónimos con las peores condiciones posibles. Bajo estos mimbres Trumbo consiguió que dos guiones suyos fueran premiados con el Oscar, 'Vacaciones en Roma' y 'El bravo', pero no pudo firmarlos con su nombre ni recibir el premio. Fue la insistencia de Kirk Douglas, estrella y productor de 'Espartaco', en conseguir que apareciera su nombre en los títulos de crédito de aquella película lo que precipitó el final de la vergonzosa 'lista negra' de Hollywood.

Lo mejor de la película es la relación de Trumbo, alguien al que otro personaje recrimina "deja de hablar como si todo lo que digas fuera a ser cincelado en piedra", con el productor de películas B, Frank King (interpretado por John Goodman), que le encarga escribir varios guiones de "mierda para idiotas". Con el humor de estas escenas consiguen equilibrar el peso dramático que tienen las escernas con el personaje interpretado por Louis C.K., un guionista inventado llamado Arlen Hird, que no tiene las mismas condiciones económicas de Trumbo para soportar el largo veto.

La tercera relación fundamental de la película es la que tiene con Hedda Hopper, la influyente columnista de cotilleos de Hollywood a la que da vida Helen Mirren, que es la antagonista total del guionista siendo la mayor defensora de la purga contra los 'rojos' de Hollywood. A pesar de que Mirren es incapaz de entregar un mal papel, el personaje es demasiado plano y tiene pocos matices. No terminamos de conocer bien sus motivaciones auténticas, si lo hace por convencimiento o por pura maldad.

En definitiva, 'Trumbo' es un correcto 'biopic' sobre una de las etapas más oscuras y vergonzantes de Hollywood que cuenta con grandes interpretaciones y logra entretener pero se queda corta en atrevimiento siguiendo un esquema que la vuelve previsible.
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