14 de diciembre de 2019, 0:55:28
Opinión


Ciudadanos, de rebajas: de 200 medidas a solo 6

Por José Joaquín Flechoso


Que Rajoy tiene más tablas que todos los políticos del cambio, está del todo demostrado. Acude sin corbata a la segunda reunión con Rivera como preludio a su huida vacacional, pero antes le manda un mensaje a Viri, su mujer, diciéndole: “Prepara las maletas y a los niños que acabo con Albert en un rato y no vuelvo al despacho hasta el 17, que el 16 hay mucho atasco”. En la anterior reunión con la misma mesa circular por testigo, le dijo a Il bello que hay que traer papeles y éste raudo y veloz se inventa un documento de seis puntos sin desarrollar (solo consta de enunciados) que Rajoy lo va a interpretar a su manera. Ya se sabe que el presidente en funciones lee lo que sea, pero interpreta lo que quiere, sobre todo cuando el Tribunal Constitucional no dice lo que él espera de tan alta institución. Este documento contrasta con aquel invernal presentado a Pedro Sánchez como base del pactus interruptus que acompañó la investidura fallida del aun secretario general socialista. Es evidente que el PP va a decir que si……pero con matices al más puro estilo Rajoy, es decir, dirá “si” a todo aquello a lo que no diga “no”, como diría Mariano en rueda de prensa.

Pablo Casado vicesecretario de Comunicación, a la vista del documento afirmó “que el análisis se prolongará hasta el miércoles 17 porque no se trata sencillamente de pactar y firmar algo". La nueva icono del PP Andrea Levy vicesecretaria de Estudios y Programas, una especie de Inés Arrimadas pero más de derechas, ambas catalanas con el denominador común de tener novios independentistas, algo que se lleva mucho por lo que se ve, en la Cataluña del quinto beatle Carles Puigdemont, dice que "los puntos son perfectamente asumibles pero necesitan ser abordados con más detalle. Hay que enriquecerlos y darles más forma y fondo”. Nunca seis escuetas frases tan insulsas, han dado para tanto. A Pablo y Andrea les han dejado sin puente descifrando el sexteto, pues Jorge Moragas que manda mucho, dice que si el jefe se va, el no va a ser menos.

Ciudadanos en su escrito pide el fin de los aforamientos y la reforma de la ley electoral, condiciones ambas que exigen una reforma de la Constitución. En el primer caso retocar los artículos 71 y 102 según los cuales los diputados y senadores "no podrán ser inculpados ni procesados sin previa autorización de la Cámara respectiva" y en el caso de ser miembros del Gobierno, sólo lo serán por la sala de lo Penal de Tribunal Supremo, es decir, en caso de aceptar dicha condición se aprobaría a lo largo de la legislatura……. sabe Dios cuando. Respecto a la segunda petición, ni PP, ni PSOE, querrán tocar un pelo de aquello que les hace fuertes ante las urnas. Los popularesdesean que C's precise si el modelo que propugna es el de listas abiertas o bien listas desbloqueadas, porque no es lo mismo una cosa que otra. En el primer caso, los votantes pueden elaborar su propia candidatura mezclando nombres de distintos partidos como sucede con el Senado. La segunda opción, implica sólo poder cambiar de posición a los miembros de una lista previamente elaborada por el partido. Tampoco han definido bien la petición de suprimir, sin haber realizado ninguna propuesta alternativa, el llamado voto rogado. Es por estos pequeños, pero importantes argumentos legales, por los que Rajoy va a dejar de manifiesto (sin ninguna crueldad por si se enfadan) el escaso rigor técnico de las propuestas del partido naranja. Es decir, sin acritud como diría Felipe, dejará ver que están aun muy verdes para plantear exigencias sin base legal definida. Es evidente que si se toca la Constitución, debe de contarse con el PSOE, pues la suma de las derechas no da para ello, pero con el ataque de cuernos que tienen los de Ferraz, va a ser más que difícil ponerse de acuerdo en algo…….por ahora.

Con respecto a la separación de imputados no habrá problemas pues los jueces y la prensa se encargan de sacar mas y mas información de los golfos que han arruinado la credibilidad de los políticos y ellos solitos se darán de baja con alguna compensación a su dimisión exigida, que no cese, porque el verbo cesar, parece que no se conjuga en la democracia española, salvo cuando se le aplica al maquinista del Alvia y algún que otro paria sin padrino político. Acabar con los indultos para corrupción política es otra de sus peticiones facilitas, pues si te he visto, no me acuerdo, por muy Rodrigo Rato que te llames.

En cuanto a lo de los dos mandatos del presidente, en democracia lo puso en práctica José María Aznar y bien que lo sabe Ana Botella, castigada por largas noches de insomnio con su marido diciendo “¿por qué lo hice? arrepintiéndose de ello mientras se da golpes de pecho amortiguados por su físico vogorexico. Quedaría por preguntar si el tiempo de ser presidente en funciones computa en los ocho años, pues eso a Rajoy no le ha quedado claro y eso que ya está en su segunda prórroga. Tampoco le veo inconveniente en que acepte Mariano, pues en el fondo le da lo mismo, él deja pasar el tiempo y lo que para todos es un día, Rajoy lo convierte en una semana con puente o sin él, de esta forma, ocho años se transforman en diez como poco.

Pero llegamos al punto de crear una comisión para hablar del caso Bárcenas y allí es donde se va a medir la veteranía política de quien lo pide y quien tiene que convocarla. Rajoy dirá que es un asunto subjudice y que por tanto ninguna comisión puede estar por encima de la ley, con lo cual acaba de echar el primer balón fuera. También dirá que el entonces tesorero (conocido en el PP entonces como el puto amo) traicionó su confianza y que él no sabía lo que hacía en su despacho. Con respecto a lo de “Luis se fuerte” dirá Mariano que eso es una forma coloquial de tratar al que entonces era su amigo y seguirá echando balones a la grada. Conocemos por otra parte para que ha servido la comisión de investigación del Prestige, del accidente de la curva de Angrois, o de RTVE. Ya se sabe, si quieres que algo no funcione, crea una comisión.

Por tanto propongo que para la comisión Bárcenas, debería de presidirla el propio extesorero, Francisco Correa, el Bigotes, Villar Mir, o cualquiera del Clan de los Pujolone, pues nadie mejor que ellos en España, saben cómo funcionan esto de las comisiones.

JOSE JOAQUIN FLECHOSO

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