23 de agosto de 2019, 0:56:21
Ocio


Grandes canciones perdidas: los mejores descartes

Por Sergio Ariza Lázaro

La semana pasada hablaba de las reediciones de discos y de las canciones nunca editadas, singles o caras B. El tema me llevó rápidamente a esta lista de tesoros perdidos de algunos de los grandes nombres de la música popular del siglo XX. Canciones que fueron cortadas en su momento pero que, con el paso de los años, se han demostrado a la altura, o incluso más, de muchas de las canciones más famosas de sus cancioneros. En esta primera parte me centraré en las canciones descartadas de los discos que ni siquiera llegaron a ver la luz como caras B. Gemas perdidas de nombres como los Rolling Stones, Otis Redding, David Bowie o los Who.


Otis Redding - You left the water running

Todas las canciones que aparecen aquí, me parecen grandes tesoros perdidos (vueltos a encontrar) de algunos de mis artistas favoritos, pero 'You left the water running' es mi verdadera debilidad. Esta canción, en la que Otis vuelve a demostrar que es el cantante con más alma que ha existido en el universo, tiene una curiosa historia detrás. Escrita por Dan Penn y Rick Hall, (el primero autor de algunas de las mejores canciones de soul como 'The Dark End of the Street', 'Do Right Woman, Do Right Man' o 'I'm Your Puppet', el segundo propietario de uno de los estudios de grabación más importantes de la historia, el Fame de Muscle Shoals en Alabama) la primera grabación que se conoce de la canción es de Billy Young, uno de los protegidos de Otis, que le llevó a Muscle Shoals para grabarla en mayo de 1966, actuando el propio Redding de productor. Posteriormente, con Otis todavía en los estudios, Rick Hall le pidió que grabara una demo para ayudar a Wilson Pickett en su propia grabación para su disco 'The wicked Pickett'. Armado con una guitarra acústica y acompañado, únicamente, por una pandereta y el propio Hall dando golpes a una caja, Redding grabó su versión y, posteriormente, se le añadieron más instrumentos. Aun así, la canción nunca llegó a editarse, Otis tenía un contrato de exclusividad con Stax, y quedó enterrada hasta que en 1976 el periodista Dave Marsh recibió una copia de un single de Stone Records en el que aparecía la canción. Fascinado por ella se puso en contacto con su abogado, que también lo era de la familia de Redding, y resultó que no había permiso para su publicación. El juez decidió que las copias del single se destruyeran pero Marsh, de acuerdo con la familia, compró todas las copias y las regaló entre sus amigos y conocidos, haciendo de 'You left the water running', el single de Stone Records, uno de los más buscados, y caros, entre los coleccionistas. Tanto es así que cuando Nick Hornby publicó su novela 'Alta Fidelidad' incluyó un capítulo en el que una mujer despechada decide vender toda la colección de discos de su marido, con un valor de miles de libras, por únicamente 50. Tras hacer que su protagonista se vea ante una duda moral sobre si comprarlos o no, al final decide que no, pero decide llevarse la copia de 'You left the water running' por 10 libras, posiblemente el dinero mejor invertido de la historia...



The Velvet Underground - Stephanie says

El historial de la Velvet está lleno de grabaciones perdidas, tanto es así que los años 80 vieron la edición de dos discos totalmente imprescindibles (sobre todo el primero) para cualquier amante del cuarteto neoyorquino. Entre los tesoros perdidos están un disco entero de 14 canciones que iba a ser su cuarto disco, ya en la época de Doug Yule, y varias canciones grabadas cuando John Cale estaba todavía en la banda. De entre estas últimas destaca sobremanera 'Stephanie says', una canción que entra, sin duda, entre lo mejor de su repertorio y es la mejor del cuarteto de canciones de Lou Reed sobre chicas que "dicen", (Candy, Lisa, Stephanie y Caroline). Cale entrega una preciosa línea de violín y Reed vuelva a presentar uno de esos personajes que parten el corazón, una Stephanie que ha entregado "la mitad de su vida a hombres que la despreciaban" y a la que todo el mundo llama Alaska. La canción vio primero la luz en 1973 en el disco 'Berlin' de Lou Reed, eso sí, con una letra distinta y cambiando a Stephanie por Caroline en la canción 'Caroline Says (II)'. Eso sí, lo de "hace tanto frío en Alaska" permaneció y sirvió para dar nombre artístico a la cantante más famosa de la 'Movida'. La versión original, grabada en 1968, apareció en el fundamental 'VU' en 1985.



The Who - Pure and easy

Uno de los grupos que más y mejores temas no publicados dejó son los Who. Estamos hablando de un grupo que tiene una colección de rarezas y temas no publicados, 'Odds & Sods', entre lo mejor de su discografía. Pero, de entre todos los proyectos abortados de The Who y su líder Pete Townshend, destaca sobremanera 'Lifehouse', la Ópera Rock que iba a seguir a Tommy y que acabó conviertiéndose en el mejor álbum de la banda, 'Who's Next'. Un disco mítico en el que todavía sorprende que no hubiera hueco para esta canción de la que el mismo Pete Townshend se extrañaba que no hubiera acabado en aquel disco, pues explica mucho mejor que la mayoría de las canciones del mismo el tema de 'Lifehouse', el rock'n'roll como experiencia mística y salvadora. A pesar de todo, Twonshend la salvó para su primer disco en solitario, 'Who came first' y en 1974 Entwistle rescató la versión original para 'Odds & Sods'.



The Rolling Stones - No spare parts

En 1977 los Stones eran vistos como unos aristócratas acabados que ya no conectaban con una juventud que se divertía bailando la nueva música disco o escupiendo su rabia a través del punk. Golpeados en su orgullo los de Jagger y Richards decidieron volver por todo lo alto con su mejor disco desde 'Exile on main street', un 'Some girls' en el que se notaba que se habían puesto las pilas y habían logrado volver a la mejor forma, grabando más de 50 canciones que reaparecerían en los siguientes discos como 'Emotional rescue' o 'Tattoo you', pero lo increíble, como ha demostrado la reedición de lujo del disco publicada en 2011, es que se dejaron olvidadas en el cajón varias canciones que habrían dado para un disco doble brutal. De entre todas destaca este 'No spare parts' que fue editado como single y demuestra lo bien que se le ha dado siempre a la banda sus coqueteos con el country-rock



Beach Boys - Surf's up

Si existe un disco perdido mítico ese es 'SMiLE' de los Beach Boys, la que iba a ser la continuación de 'Pet Sounds'. De entre todas sus canciones la que alcanzó un aura más mágica fue 'Surf's up' debido a una emisión de televisión donde se veía a Brian Wilson interpretarla al piano. La rumorología decía que 'SMiLE' era el disco más grande de la historia y que 'Surf's up' era incluso superior a 'Good Vibrations'. No es de extrañar por tanto que en 1971 la compañía de discos casi obligara a un Brian Wilson en un estado físico y mental bastante deteriorado, con los Beach Boys todavía funcionando gracias a su hermano Carl, a incluir 'Surf's up' en su nuevo disco, al que terminaría dando título. Para ello se utilizó parte de la grabación original con Carl poniendo la voz principal que Brian se negaba a cantar. En 2004 apareció, al fin, la versión del disco del propio Brian, 'Brian Wilson Presents Smile', y en 2011 apareció la caja recopilatoria 'The Smile Sessions' con 5 CD's en la que aparece una aproximación a lo que debió ser el disco, basándose en 'Brian Wilson Presents Smile', además de todo lo grabado por la banda para el proyecto. Allí volvía a resplandecer esta gema de la mente más brillante, e inestable, que ha dado la música pop.



Prince - Crystal ball

Podríamos definir 'Crystal ball' como el 'SMiLE' de los años 90. El disco perdido de la mente más brillante de la década que acabó conviertiéndose en el mejor disco de aquellos años, 'Sign o' the Times'. Tras empezar siendo una obra en colaboración con su banda The Revolution, llamado 'Dream Factory', el disco fue cambiando de forma y de título con el tiempo. Cuando Prince despidió a The Revolution, se encontró a sí mismo desarrollando una nueva personalidad, llamada Camille, e incluso coqueteó con la posibilidad de sacar un disco entero bajo ese nombre, luego las canciones siguieron llegando hasta completar un triple álbum que hubiera sido majestuoso. Su compañía de discos decidió que un triple disco era inviable y le pidió a si artista que lo dejara en un disco doble, haciendo que Prince cortara 7 canciones, entre ellas este 'Crystal Ball' que iba a dar nombre al disco, llegando a 'Sign o' the Times' el disco que elegí como el mejor de los años 80. Canciones como esta, 'Shockadelica' o 'Joy in repetition', demuestran que la versión triple era, al menos, igual de buena.



Nirvana - You know you're right

Pasamos del artista que definió los 90 al que hizo lo propio con la siguiente década, Kurt Cobain y Nirvana. Esta fue una de las últimas canciones compuestas y grabadas por Cobain en 1993 antes de acabar con su vida. Fue el fruto de una agria disputa entre los otros dos miembros del grupo, Krist Novoselic y Dave Grohl, y la viuda del artista, Courtney Love. Los primeros querían utilizarla en una caja recopilatoria sobre toda la carrera de la banda pero Courtney pensaba que la canción era demasiado buena y que debería aparecer en un recopilatorio único de singles. Al final prevaleció la segunda opinión y 'You Know You're Right' fue la canción que sirvió de reclamo para 'Nirvana', el disco recopilatorio de la banda que apareció en 2002 y vendió más de tres millones de copias. Courtney tenía razón, la canción era muy buena, pero la visión que daba el único disco, con solo los temas más conocidos, era muy limitada.



Jimi Hendrix - Hear My Train A Comin'

Como todos los cadáveres exquisitos que ha dado el rock, la obra de Jimi Hendrix y todo lo que ha tocado, ha sido mil veces reeditada y expuesta. Como siempre pasa, no es oro todo lo que reluce y muchos de los supuestos tesoros no dejan de ser curiosidades, como mucho. Pero siempre hay ocasión de encontrar auténticas gemas. En el caso de Hendrix una de esas gemas es 'Hear My Train A Comin', el blues, junto a 'Red House', definitivo de su repertorio. Desde 1967 la canción apareció regularmente en las actuaciones en directo de Hendrix, incluida una en la BBC o la versión con una acústica de 12 cuerdas que aparece en el documental de 1968 'Experience', pero Hendrix también la llegó a grabar en el estudio de grabación. En 1969 la grabó varias veces junto a la Experience y en mayo de ese año lo volvió a hacer con Buddy Miles a la batería y Billy Cox al bajo, la formación con la que grabaría el disco en directo 'Band of Gypsys'. Ésa es la versión que se puede escuchar en el disco publicado en 2013 'People, Hell and Angels' que vuelve a demostrar que Jimi podría haber tomado pretada la frase de Guerrita para referirse a su posición entre los guitarristas de rock: "Yo el primero, y después de mí naide"



Bruce Springsteen - Murder incorporated

Si Elvis es el Rey, entonces Bruce 'el Jefe' Springsteen es el rey de los descartes. Se podría construir una discografía alternativa del creador de 'Born to run' con las canciones que dejó fuera de sus discos y, aun así, seguiría siendo una de las más importantes de la historia del rock. Discos como 'Tracks', 'The Promise' o 'The ties that bind' demuestran que Springsteen podía ser muy puntilloso a la hora de incluir algo o no dentro de sus discos. En su reevaluación de su obra, que ha llegado hasta 'The River', ya se han visto decenas de canciones increíbles que, incomprensiblemente, se quedaron fuera de esos discos pero, puede, que lo mejor esté por llegar. Y es que entre 1983 y 1984 el líder de la E Street Band se vio atacado por una increíble fertilidad musical llegando a grabar la mayor cantidad de canciones para un disco de su carrera, cerca de 80. Así que los completistas ya se pueden ir frotando las manos porque la versión extendida de 'Born in the USA' promete ser de escándalo. Muchas de las canciones descartadas han visto la luz a través de caras B y, principalmente, el recopilatorio de 'outtakes' llamado 'Tracks'. Entre las muchas canciones que se quedaron fuera están grandes favoritas de los fans como 'Pink cadillac', 'Shut out the light', 'Janey don't lose your heart' o la inconmesurable 'Murder incorporated' que acabaría apareciendo en su 'Greatest Hits' de 1995 en una versión en directo con la E Street Band. Su versión en estudio debería haber aparecido en su segundo disco más mítico.



The Byrds - One hundred years from now

En 1968 de los Byrds originales solo quedaban Roger McGuinn y Chris Hillman. El primero quería grabar un disco doble que abarcase toda la historia de la música popular americana pero, para ello, había que recrutar nuevos miembros. En febrero de ese año se sumó a la banda Gram Parsons, un joven de 22 años que ya había sacado un disco al frente de una banda poco conocida llamada International Submarine Band. Parsons también tenía su particular visión sobre la música americana, a la que llamaba 'Cosmic American music', pero estaba mucho más ligada al country. Poco a poco se llevó a Hillman a su terreno y la idea de McGuinn fue apartada para realizar un disco basado en la visión de Parsons que daría lugar a lo que se conocería como 'country-rock'. En aquel disco, llamado 'Sweetheart of the rodeo', solo habría dos canciones originales y las dos llevarían la firma de Parsons, 'Hickory wind' y 'One hundred years from now'. Además el joven artista llevaba la voz cantante en 4 de las restantes versiones, lo que le hacía la voz principal del disco, cantando la mitad de las canciones. McGuinn aprovechó una demanda de Lee Hazlewood, que tenía bajo contrato a Parsons, para regrabar con su voz tres de las canciones cantadas por Parsons, incluida 'One hundred years from now'. A pesar de que las disputas judiciales se resolvieron a favor de los byrds y Parsons, McGuinn no incluyó las tomas de Parsons en el disco definitivo. Una pena, porque como han demostrado las reediciones posteriores las tomas definitivas eran las del autor de 'Grievous angel' y el mejor ejemplo es este.



BONUS TRACKS:

David Bowie - Sweet head

No podía terminar una lista sobre temas extras, sin incluir un par de temas extra. Así que aquí está esta maravilla que debió aparecer en el, posiblemente, mejor disco de los años 70 ('The rise and fall of Ziggy stardust and The Spiders From Mars') pero que fue cortado por la compañía por considerarla demasiado provocativa con su letra haciendo referencias nada veladas al sexo oral. Un trallazo 'glam' que incluye una de las mejores frases nunca escritas por Bowie: "Till there was rock you only had god (Hasta la llegada del rock solo tenías a Dios)"

You ain't going nowhere

No podía terminar de otra forma. El disco mítico de las canciones perdidas, el primer pirata de la historia, 'The great white wonder' que luego pasaría a ser 'The Basement Tapes'. Bob Dylan se encierra en un sótano de Woodstock junto a The Band y juntos graban decenas de canciones que pasaran a la historia. No siendo editadas hasta 1975, cuando cientos de versiones de ellas ya han visto la luz por parte de otros grupos. Difícil elegir entre tanto y tan buen material, pero quizás 'You ain't going nowhere' sea lo mejor del lote. Por lo menos así lo vio Roger McGuinn, uno de los mayores expertos en apropiarse de canciones de Dylan. Tanto es así que cuando el autor de 'Highway 61' decidió grabar esta canción para sus disco de 'Grandes éxitos' en 1971 le lanzó un dardo en la letra...


You Ain't Goin' Nowhere, Bob Dylan por macaklin

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com