3 de marzo de 2021, 4:12:21
Nacional


Guindos insiste en que Soria "era el mejor" para el cargo en el Banco Mundial

> Responsabiliza a su número dos en el Ministerio de la designación "discrecional" para el Banco Mundial
> Afirma que la decisión fue "técnica" y, en ningún caso, "un nombramiento político"

Por Vicente Mateu

El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, ha afirmado esta tarde en el Congreso que José Manuel Soria “era el mejor” de entre más de una decena de aspirantes al puesto de director ejecutivo del Banco Mundial. Curiosamente, ambos se presentaron en su juventud a la misma oposición de Técnico Comercial del Estado, como le recordó Pablo Iglesias, improvisado portavoz de Podemos en la Comisión de Economía… “salvo que usted quedó el primero, y él, el penúltimo”.


“Son designaciones de naturaleza técnica que no requieren ser elevados al Consejo de Ministros ni intervención alguna del Gobierno. No se trata de nombramientos políticos”, aseguró el ministro.

En su comparecencia, Luis de Guindos ha insistido en que, pese a ser un puesto de carácter “discrecional”, su designación se realiza con carácter de “concurrencia” pues se informa a las asociaciones que agrupan a los Técnicos Comerciales y Economistas del Estado, como es el caso del ex ministro, y posteriormente es una comisión de evaluación formada por altos cargos de su Departamento quienes eligen el candidato adecuado. Afirmó que desde 1986 siempre ha recaído en un miembro de estos cuerpos de funcionarios.

Una explicación que no ha convencido a la oposición. PSOE, Podemos y Ciudadanos han insistido en que el Gobierno mintió al hablar de “concurso” y afirmar que están destinados exclusivamente a funcionarios. Iglesias fue sin duda el más duro en reclamar la dimisión del ministro.

En todo caso, el ministro de Economía ha dejado claro en varias ocasiones durante su intervención que la responsabilidad es del “secretario de Estado” de su Ministerio, Íñigo Fernández de Mesa, sobre el que recaen las competencias para cubrir los cargos atribuidos a España en las instituciones financieras internacionales.

Una y otra vez, Guindos recalcó el carácter técnico de una decisión “que no necesita de la participación del Gobierno”. Defendió, además, un proceso de selección “similar al de otros países e incluso presumió de “transparencia”: se publicó en el BOE y se informó a las asociaciones correspondientes, tras lo cual se recibieron 47 solicitudes para los tres cargos requeridos por instituciones internacionales, 25 de ellos para el del Banco Mundial, que en marzo se redujeron a 18.

La “prudencia” de un Gobierno en funciones dejó morir el proceso en la esperanza de que al terminar el plazo del Banco Mundial para presentar la propuesta -primeros de septiembre- “ya hubiera nuevo Gobierno”.

Al ver que no se cumplían sus expectativas, ha explicado el ministro, se convocó de nuevo el proceso de selección, se informó de nuevo a las asociaciones, etcétera, tras la cual quedaron sólo 10 aspirantes para el cargo de director ejecutivo del Banco Mundial.

A primero de septiembre era urgente tomar la decisión y “la comisión de evaluación” consideró que “Soria presentaba el perfil más adecuado”. Y Guindos recordó en este punto a sus señorías que el ex ministro “no está inhabilitado ni investigado”.

Dimisiones y mentiras

Pedro Saura, portavoz del PSOE, encabezo la respuesta de una oposición que casi de forma unánime conminó a Guindos a dimitir entre acusaciones de haber mentido en sus primeras explicaciones. “En cualquier país de nuestro entorno, mentir de esta manera conlleva la dimisión cuando te cazan.No es digno de seguir siendo ministro de Economía y de Industria del Gobierno de España".

Los reproches fueron continuos, acentuados por la insistencia del ministro en que Soria era la persona más “idónea” para representar a España en el Banco Mundial, desesperando especialmente a un alucinado Joan Baldoví, portavoz de Compromís.

Saura, por su parte, rebatió las explicaciones de Guindos: ha sido un "nombramiento político", aseveró el socialista antes de recurrir a la ironía al replicarle que, "para ustedes, haber tenido empresas en un paraíso fiscal es optimización fiscal, una cosa normal".

“¿No había nadie mejor?”

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en una aparición estelar y excepcional ha exigido la dimisión "ipso facto" de Luis de Guindos, al que ha lanzado seis ‘preguntas’ sobre el ‘caso Soria’.

El líder de Podemos ha cuestionado la idoneidad del ex ministro para representar a España en el Banco Mundial, “un cargo remunerado con 226.500 euros libres de impuestos”, un hecho que, a su juicio, "no deja de ser irónico, dada la probada relación de Soria con paraíso fiscales en los que básicamente no se pagan impuestos".

Iglesias ha hecho a continuación un repaso del currículum de Soria, del que ha destacado que su función más relevante durante los cinco años que ejerció como funcionario fue asesorar al ministro socialista de Economía Carlos Solchaga, quien, "según cuenta la leyenda", le definió como "un buen economista, aunque un poco facha".

En su recorrido por la trayectoria profesional de Soria, Iglesias ha subido al ex ministro a un coche oficial en 1995, del que "no se baja” hasta nueve años después, cuando se conoce que tuvo empresas 'offshore' en Bahamas y Jersey. "¿De verdad no encontraron a nadie mejor que Soria para representarnos en el Banco Mundial?".

En cuanto al presunto “concurso”, Iglesias ha vuelto a tirar de su vena satírica provocando la risa incluso al compareciente: "Si usted y el señor Soria fueran al 'Un, dos tres', serían amigos, ministros y residentes en Madrid y les harían competir".

Tras la broma, el líder de Podemos ha recalcado que si hubiera habido un concurso, éste debería haber contado con un baremo público y se podría haber impugnado ante la Administración o ante los tribunales. "Entonces, ¿Hubo o no hubo concurso? Y si hubo, ¿hubo posibilidad de impugnarlo? Si no lo hubo, se demostraría que Rajoy mintió desde Pekín".

“Alguien” debe dimitir, según C’s

En su turno de réplica a Luis de Guindos, el portavoz de Ciudadanos en la Comisión de Economía, Toni Roldán, ha reclamado que "alguien" en el Gobierno -el propio presidente, Mariano Rajoy, su número dos, Soraya Sáenz de Santamaría, o el titular de Economía, Luis de Guindos- asuma la "responsabilidad política" por la designación y posterior renuncia del ex ministro José Manuel Soria.

"¿Sabía el presidente (Mariano) Rajoy lo que estaba haciendo el Ministerio con este nombramiento? Alguien tiene que asumir la responsabilidad política por el nombramiento (...). No sé si será la vicepresidenta, si será usted o si será el señor Rajoy, eso tendrán que decidirlo ustedes", ha dicho Roldán, según informa Europa Press.

El portavoz económico de C's ha rechazado los argumentos del ministro de que hubo un proceso público abierto y “meritocrático” y que estaba reservado exclusivamente a funcionarios. Para Ciudadanos, se trató de un "nombramiento político" y el Gobierno hizo "un traje a medida para Soria, que es amigo del presidente y del ministro, saltándose a la torera los procedimientos competitivos".

Roldán también ha preguntado a Guindos si al Gobierno "no se le pasó por la cabeza en ningún momento" que Soria, habiendo dimitido unos meses antes como ministro de Industria, Energía y Turismo "por mentir y ocultar información" tras su implicación en el escándalo de los papeles de Panamá, "podría tener un demérito frente a otros candidatos". A su juicio, "tener negocios familiares en Jersey o Bahamas para no pagar impuestos no es honorable, y tampoco mentir".

El resto de grupos mantuvo la misma tendencia y similares argumentos hasta que el portavoz del PP, Eloy Suárez, se lanzó al quite del ministro con una provocadora y excesiva intervención para, se supone, poner nervioso al contrario, en este caso Saura e Iglesias, que pidieron y consiguieron, “por alusiones”, que el presidente de la Comisión les diera dos minutos para vapulearle sin piedad.

Un clásico cambio de ritmo que Guindos aprovechó para seguir con su turno de respuesta a los distintos portavoces, pero en un tono distendido tras la tormenta. “¿Usted es funcionario?”, preguntó a un sorprendido Iglesias. “Bueno, el señor Saura seguro que sí…”, una treta para restregar al líder de Podemos su presunto desconocimiento del laberinto administrativo de los funcionarios.

Además de Economía, a Guindos se le notaron las tablas adquiridas en las duras negociaciones de Bruselas y alrededores y, como era de esperar, “miró al soslayo, fuese y no hubo nada”. Que era de lo que se trataba.

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