12 de noviembre de 2019, 21:44:21
Opinión


De toros, vacas y legislación

Por Manuel Pascua Mejía


En Cataluña no hay mucha afición a las corridas pero sí a otros festejos taurinos, y es que lo de medirse contra algo –alcohol, toros, pulsos de fuerza, otro país, penes- parece que viene desde los tiempos de Adán.

Según la sentencia del TC, los legisladores autonómicos tienen libertad en la “interpretación de los deseos u opiniones […] de la sociedad catalana a la hora de legislar […] sobre espectáculos públicos […] de modo conforme al orden constitucional […] de manera que no pueden llegar al extremo de impedir, perturbar o menoscabar […] las competencias del Estado en materia de cultura” porque la tauromaquia es Patrimonio Cultural de España.

Supongo que el próximo movimiento político será una hiperlegislación municipal comandada por Gerardo Pisarello, concejal esquipedaliófobo de Ada Colau, en la que se exigirán dos quirófanos tipo la NASA, un sistema de estabulación con aire acondicionado y chorrito limpia-culetes para los morlacos y media docena de veterinarios con angarillas y tensoplast para animales de 500 kgs., así hasta impedir las corridas por ruinosas para la familia Balañá.

El criterio humano sobre los animales es contradictorio. Existe el Proyecto Gran Simio que reclama para estos homínidos el derecho a la vida, a la libertad y a no ser maltratados física o psíquicamente. Pero en el mismo universo del PGS existen Raid y la Guía Michelín.

Cazar un león no es aceptable pero comer ostras vivas rociadas con limón sí. La ardilla es bonita pero su prima la rata es asquerosa. La guerra contra la cucaracha genera millones de euros a Raid y también es negocio la alimentación viva para mascotas: hamsters para serpientes, moscas para ranas, insectos para pájaros. La polilla tiene mala imagen frente a la mariposa y al águila la lucimos en escudos y banderas pero al buitre lo apedreamos.

Una araña será golpeada, gaseada y aplastada sin piedad y nada de eso será tortura. El bonito del norte se pesca con caña y anzuelo, uno a uno, y tampoco es suplicio sino garantía de calidad. Prohibimos la sopa de tortuga pero nos encanta la bullabesa, como si rape, merluza y gambas no fueran animalitos de Dios. A los cerdos hay que transportarlos en cabinas acondicionadas, ventiladas y autolimpiables antes de degollarlos vivos tras una descarga eléctrica insuficiente.

Al matarratas le añadimos anticoagulantes para que la rata muera desangrada. La langosta y el bogavante se echan vivos en el agua hirviendo para su correcta cocción y a los caracoles hay que escaldarlos para que mueran con el cuerpo fuera de su casa. El bicho palo está protegido pero las angulas, bebés de anguilas, se venden a precio de estrella Michelín.

Una corrida de toros es tormento pero el sufrimiento de las vacas lecheras preñadas permanentemente desde los 12 meses hasta su muerte es Proceso de Producción. Incluso dentro de los toros hacemos distingos: las corridas son malas pero los bous (toros) al carrer, embolats, correbous y demás festejos taurinos son buenos. ¿Dónde empieza el sufrimiento del animal? ¿Cómo se establece qué vidas son respetables y cuáles exterminables?

El toro embolado sufre estrés, subida de tensión, arritmias y desórdenes cardíacos. Al toro que cae al mar como máxima diversión en Denia no le va mejor. La mayoría de reses vive lesionada y sin tiempo de recuperarse porque mañana tiene otro bolo en el pueblo de al lado. Son aceptables los toros forcados de Portugal pero no los banderilleros de España; las faenas de recortadores y los encierros merecen aplauso pero las chicuelinas y las lopecinas no.

Hace poco un niño enfermo de cáncer dijo que quería ser torero y una tuitera le deseó la muerte. Antes un docente escribió en facebook que se alegraba de la muerte del torero Víctor Barrio y que lástima que no hubiera muerto de paso toda su familia. No hay un criterio al que atenerse con justeza. ¿Cuál es el criterio de una chica, cuya foto de perfil es ella besando un perrito, que desea la muerte a un niño? ¿Cuál el que pone la educación de nuestros hijos en manos de alguien que quiere la muerte de una familia que está de luto? Lo de menos son las corridas, en serio.

Diariocrítico.com.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.diariocritico.com