16 de junio de 2019, 1:37:39
Nacional


¿Qué ha sido de Esperanza Aguirre tras su dimisión?

Por Diariocrítico

Ha pasado un mes desde la tercera (¿y última) dimisión de Esperanza Aguirre, y en este tiempo, nada se ha sabido de la ex lideresa ‘popular’. La corrupción que permitió expandirse a su alrededor terminó por acorralarla, y se vio obligada a renunciar a su acta de concejal en el Ayuntamiento de Madrid y dejar su cargo como portavoz del grupo municipal popular. Ha abandonado sus perfiles en las redes sociales, a las que era tan asidua, tampoco ha actualizado su página web, y no se ha dejado ver en actos o eventos públicos. ¿Qué ha sido de Aguirre?, ¿ A qué dedica ahora el tiempo la ex presidenta madrileña? , ¿Cómo llegó a su tercera dimisión la mujer que se convirtió en un símbolo del PP?


Empecemos por el principio, o lo que es lo mismo, cómo se convirtió Esperanza Aguirre en la ‘Thatcher del PP’ y en un símbolo de la política madrileña. Nacida en Madrid en 1952 en el seno de una familia de alta cuna, Aguirre se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y más tarde logró un puesto de funcionaria del Cuerpo de Técnicos de Información y Turismo. Contrajo matrimonio en 1974 con Fernando Ramírez de Haro, conde de Bornos, con quien tiene 2 hijos varones.

En 1983, con 31 años, Aguirre dio el salto a la política de la mano de una coalición de partidos conservadores llamada ‘Coalición Popular’. Cuatro años después, se afilia al PP y ocupa su primer cargo como concejal de Medio Ambiente a partir de 1989, tras una moción de censura contra el PSOE. Además de la concejalía de Medio Ambiente, ostentó la de Cultura y Limpieza. Pasó a ser tercera teniente de alcalde y portavoz municipal.

En 1996, con José María Aznar al frente del Gobierno, Aguirre se lanza a la política nacional como senadora por Madrid. Apenas llevaba dos meses como senadora cuando Aznar se fijó en ella para ocupar la cartera de Educación y Cultura. Fue ministra durante 3 años y dejó su cargo para convertirse en la primera mujer presidenta del Senado. En las elecciones del año 2000 volvió a conseguir escaño en la Cámara Alta y fue la senadora más votada.

Hasta el año 2002, Aguirre desempeño las funciones de presidenta del Senado y entonces llegó el momento clave de su carrera política: fue proclamada candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, la tierra que la vio nacer. Además de haber sido la primera mujer al frente del Senado, Aguirre se convirtió en la primera presidenta electa de un gobierno regional en las elecciones de 2003.

En las primeras elecciones de 2003 perdió ante el PSOE e IU, pero el escándalo del ‘Tamayazo’ hizo resucitar su carrera y le valió la victoria en la repetición electoral. A raíz de aquello, Aguirre comenzó a ser un símbolo de su partido y pasó a ser considerada la ‘Thatcher del PP’, respetada y alabada por todos cuantos la rodeaban. Su popularidad le valió el puesto de presidenta del PP de Madrid a partir del año 2004.

En el año 2005, Aguirre sobrevivió a un aparatoso accidente de helicóptero en Móstoles, y fue la única de los presentes que salió ilesa. En aquel desafortunado viaje le acompañaban el entonces presidente del PP, Mariano Rajoy, que sufrió una luxación en un dedo y se fracturó otro; el alcalde de Móstoles, Esteban Parro, Fernando Maté, un cámara de Antena 3, el piloto y el copiloto, que también fueron trasladados al hospital. El helicóptero de apoyo de las Brigadas Especiales de Seguridad Ciudadana de la Comunidad, apenas pudo despegar de la plaza de toros de Móstoles, ya que cuando se encontraba sobre las gradas, giró sobre sí mismo y cayó a pocos metros de la carretera de Extremadura (A-5).

La lideresa se convirtió en un amuleto electoral, y es que sus resultados mejoraban con cada convocatoria. En 2007, cuando el Gobierno de la Nación lo ostentaban los socialistas, Aguirre logró un resultado histórico en la región madrileña, que cuatro años más tarde se convirtió en una aplastante mayoría absoluta. Fue elegida presidenta de la Comunidad de Madrid por tercera vez, y revalidó su cargo como presidenta regional de su partido.

De nuevo, superviviente. En octubre de 2008, tuvo lugar un atentado en Bombay (India) que acabó con la vida de más de un centenar de personas, y adivinen quién se encontraba allí. Aguirre, que viajó a la India en medio de una misión comercial, se encontraba alojada en el hotel Oberoy cuando se produjo la cadena de atentados. La presidenta relató cómo había salido descalza del hotel, “pisando charcos de sangre”, y cómo fue evacuada. A su llegada a Madrid, ofreció una rueda de prensa para relatar lo vivido, y la nota anecdótica llegó con su indumentaria. Debido a que no tuvo tiempo de ducharse ni dormir, regresó con la misma ropa y ataviada con calcetines blancos y zapatos de tacón del mismo color.

Además de los episodios 'Aguirre, la superviviente', la ex lideresa ha protagonizado multitud de polémicas a lo largo de su carrera, entre las que cabe recordar dos episodios con el coche. El primero de ellos, hace 3 años, cuando paró su Toyota en pleno carril bus de Gran Vía para sacar dinero, y posteriormente se dio a la fuga, perseguida por la Policía Municipal hasta su domicilio. En 2017, la ex portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, narró un hecho similar cuando paró su coche en el mismo lugar, el carril bus de Gran Vía, para “dejar a Isa en Callao”. “Le dije: bájate ya mismo que estamos aquí en el punto”, comentó entre risas a los periodistas.

Pero ni el accidente de helicóptero, ni el atentado en Bombay, ni sus periplos al volante, pudieron con Aguirre. Fue el charco de corrupción que dejó crear a su alrededor, el que acabó con la carrera de la ‘Thatcher del PP’.

De dimisiones, regresos y ‘ranas’…

El 17 de septiembre de 2012, alegando motivos personales, Aguirre anunció que dejaba la primera línea política tras haber sufrido cáncer de mama. Dimitió como presidenta de la Comunidad de Madrid y dejó su cargo en manos de su hombre “de máxima confianza”, ahora en prisión por el ‘caso Lezo’, Ignacio González. Tras 29 años en política, Aguirre dio este paso atrás y volvió a incorporarse a su puesto de funcionaria del Cuerpo de Técnicos de Información y Turismo. Además, se pasó al sector privado, para ejercer de caza talentos en ‘Seeliger y Conde’. Sin embargo, sus grandes ‘talentos cazados’ tienen que ver con el panorama político.

Abandonó la presidencia del gobierno regional pero no la del PP madrileño, y en 2014 tuvo que dar explicaciones tras la detención de quien fuera su número dos, Francisco Granados. Granados fue consejero de Presidencia con Aguirre entre 2008 y 2011, y anteriormente fue alcalde de Valdemoro. El 27 de octubre de 2014, Granados fue detenido junto con otro medio centenar de personas en el marco de la trama ‘Púnica’. El juez le envió a prisión al entender que Granados “forma parte de una organización criminal dedicada a perpetrar delitos de blanqueo contra la Hacienda Pública, falsedad documental, cohecho y tráfico de influencias”. Con Granados llegó el primer ‘talento’ cazado por Aguirre, al que la Justicia terminó cazando.
Sobre las imputaciones del ex viceconsejero de Presidencia, Alberto López Viejo y el que fue su número 2, Francisco Granados, Aguirre se limitó a decir que eran dos ovejas negras dentro del rebaño de ‘talentos’ que había nombrado a lo largo de su carrera. “He nombrado más de 500 cargos y solo me han salido rana”, se jactaba la lideresa.

Pero no han sido 2 ranas, sino que a su alrededor ha creado un estanque en el que apenas caben más anfibios. Aguirre asistió impasible a la imputación de todo su entorno, y es que tras López Viejo y Granados, llegaron la ex consejera de Educación, Lucía Figar, el ex consejero de Presidencia, Salvador Victoria, el director general del Juego, Ginés López; el que fuera su hombre de las finanzas, Beltrán Gutiérrez, los ex alcaldes de Majadahonda, Pozuelo y Boadilla, varios diputados... El caso del espionaje y las tramas Gürtel, Púnica o Canal han ido arrastrando a numerosos cargos nombrados por Aguirre, mientras ella aseguraba no haber vigilado lo suficiente o no haberse enterado de lo que hacían y deshacían sus subordinados.

Supo permanecer inmóvil mientras sus peones caían alrededor, y aunque muchos de los llamados nuevos dirigentes del PP quisieron dar por terminado el ‘aguirrismo’, el presidente del Gobierno propuso a Aguirre como candidata a la alcaldía de Madrid en las elecciones municipales de 2015. Ella había vuelto para combatir “a la izquierda radical”, que a su juicio, encarnaba la candidata de ‘Ahora Madrid’, Manuela Carmena.

Aguirre ganó las elecciones, pero un ‘puñado’ de votos le alejó su sueño: jubilarse como alcaldesa de Madrid. Un pacto con el PSOE otorgó la alcaldía a la que fue la segunda fuerza más votada, ‘Ahora Madrid’, y desde ese momento, Aguirre hizo todo lo que estaba en su mano para poner palos en la rueda a Carmena. Sin embargo, el hecho de permanecer como jefa de la oposición en el Consistorio madrileño le ha servido para seguir acaparando titulares mientras esperaba a las elecciones de 2019, en las que esperaba ser de nuevo, la candidata del PP.

El 12 de febrero de 2016, Aguirre compareció ante la comisión especial de investigación de la corrupción en la Asamblea de Madrid. Ese día, respondió a más de dos centenares de preguntas sobre la implantación de la trama Gürtel en Madrid, en la que se ha visto implicada la mayor parte de su entorno político. Dos días más tarde, la lideresa dimitió como presidenta del PP de Madrid para ocuparse de la portavocía del grupo municipal ‘popular’ en el Ayuntamiento, cargo que ha ostentado hasta su última dimisión, tras la detención de González.

El principio del fin: ¿Qué ha sido de Aguirre?

Fue en abril de este año cuando cayó la gran figura del tablero político de Aguirre, su hombre de “máxima confianza”, Ignacio González. Fue detenido por la Guardia Civil y enviado a prisión por el desvío de fondos en el Canal de Isabel II, en el marco de la operación ‘Lezo’. No era el primer escándalo en el que se vio envuelto el político madrileño, pero hasta ese momento, Aguirre dio credibilidad a su ‘pupilo’ y puso la mano en el fuego por él.

Un día después de la detención de González, Aguirre declaró por primera vez ante un juez, y fue como testigo en el juicio del caso Gürtel, en el que también deberá hacerlo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Tras su declaración, Aguirre se dispuso a comparecer ante los medios entre lágrimas y lamentos por la detención de González y se volvió a colgar la ‘medalla’ de haber destapado la trama corrupta.

El pasado 24 de abril de 2017, asediada por las corruptelas, Aguirre volvió a convocar a los medios de comunicación para anunciar su tercera dimisión. Tras repasar el currículum político de González, y sin aceptar preguntas, Aguirre dijo aquello de: “Tengo como norma de conducta, no eludir nunca mis responsabilidades y por eso, presento mi dimisión”.

Desde ese momento, nada se ha sabido de la lideresa, más allá de su nueva vida como jubilada, dedicada a su familia, en especial a sus 6 nietos, y a la que ha sido su otra gran pasión: el golf, deporte que comparte con su marido.

No ha actualizado sus perfiles en las redes sociales ni su página web, en la que por cierto, figura aún como portavoz del grupo municipal del PP. Silencio absoluto. Tampoco se le ha visto en actos públicos ni se ha dejado ver en los medios de comunicación, por lo que todo apunta a que esta vez, a la tercera, se ha dado por vencida.

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