21 de septiembre de 2019, 17:01:33
Ocio


'Everything now' de Arcade Fire: el primer resbalón serio de su discografía

Por Sergio Ariza Lázaro

'Everything Now' es el primer resbalón serio de la discografía de Arcade Fire, algo así como su 'Pop' de U2, un intento de reinvención pasando por la sala de baile que les ha salido rana. Una floja continuación del rompedor 'Reflektor' que sí que les sirvió para explorar nuevos territorios con mucho más éxito que aquí.


Aunque, a pesar de sus muchos fallos, siguen siendo Arcade Fire, como U2 eran U2 (a pesar de todos los haters de unos y otros) y aquí sigue habiendo grandes canciones. De todas formas los (pocos) aciertos no logran evitar la sensación de decepción que genera su escucha. Es el primer disco que baja del notable. No es que hayan suspendido el examen pero a los chicos de matrícula, un 6 se les queda corto. No tengo nada en contra de los grupos que quieren buscar otros caminos, siempre que esos caminos lleven a alguna parte, pero un disco disco (perdón por la redundancia) en 2017 no es que sea el redescubrimiento de la rueda. Si al menos tuviera 12 'I feel love' o 12 'Everything now' estaríamos hablando de otra cosa, pero el nivel de las canciones ha bajado alarmantemente.

Tema 'Everything Now':

El disco se abre con la canción que le da título y que sirvió de primer adelanto, es de lo mejor del disco, a pesar de su aire ABBA, la canción sigue rezumando personalidad por todos los sitios y es otro de esos himnos coreables que tan bien se les daban. De tercera canción tenemos ‘Signs of life’, otro de los singles de presentación. Esta vez el resultado no es el mismo, que Daft Punk haya vuelto a poner de moda a Giorgio Moroder, no te convierte automáticamente en Donna Summer, por mucho Thomas Bangalter que tengas detrás de los mandos. Su nueva mirada cínica en las letras tampoco ayuda y les hace sonar afectados. ‘Creature comfort’ sigue apostando por esa visión de la música disco pasada por la Nueva Ola, con Talking Heads y Blondie de referentes, sin ser una maravilla, la pasión (algo que se echa mucho de menos en este disco) de Win Butler y Régine Chassagne a la hora de atacar el estribillo la salva de la quema.

Luego el disco se desmorona por completo a partir de 'Peter Pan', un disco-reggae que es, probablemente, la peor canción de su discografía. La siguiente ‘Chemistry' es un ska con una parte rock que tampoco aporta mucho. 'Content' es punk pasado por la batidora sonora del grupo, pero le falta garra, luego pasan sin pausa a una versión de la misma canción con un aire country y soft-rock, que suena a Jackson Browne. Puede que puestos a poner dos versiones de una misma canción en un disco podrían haber buscado una con más enjundia. ‘Electric blue’ es la única canción cantada en solitario por Chassagne, es su intento de conseguir un ‘Heart of glass’ o repetir la maravillosa ‘Sprawl II’ pero se queda muy corta para ambas cosas.

'Good god damn' levanta algo las cosas con su gran línea de bajo y su aire nuevaolero, con ecos de Gang Of Four o, nuevamente, Talking Heads. 'Put your money on me' es un intento de pegadizo synth-pop, pero suena plano. Entonces 'We don't deserve love' entra en la fiesta y las luces de la disco se apagan y todo lo anterior suena un poco más intrascendente. Es una gran canción que demuestra que la banda sigue siendo más que capaz de hacer música emocional y emocionante. La versión de ‘Everything now’ que cierra el disco se contagia de su aura y lo hace con buena nota. Pero, a pesar de la brillantez esporádica, te quedas con la impresión de que algo ha fallado, de que o no se han librado de todas las ataduras y han entregado un disco lo suficientemente rompedor, o que no han sabido cohesionarlo todo. ‘Everything now’ suena a batiburrillo de ideas, tampoco pasaría nada si cada una de las canciones fuera individualmente una maravilla pero eso tampoco ocurre.

Tema 'Everything Now':

'Creature Comfort':

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