20 de junio de 2019, 19:53:50
Turismo


Colombia, país de sorpresas

Por Muriel Feiner

Lo primero que puede impresionar al turista en su visita a Colombia es su espectacular y variado paisaje, seguramente desconocido por muchos; y la segunda característica más destacable sería la enorme simpatía y hospitalidad de sus gentes. Pero vamos por partes para situar Colombia en el noroeste del mapa de Sudamérica lindando en el norte con el Caribe, en el este con Venezuela y Brasil, en el sur con Perú y Ecuador, y en el oeste con el Océano Pacífico.Por lo tanto, goza de una región claramente caribeña, una de cordillera, que es la antesala de los Andes, una de playas, cuyas aguas están bañadas por el bravo Pacífico y otra amazónica. De hecho, tiene reconocidas 53 áreas protegidas, con tres cordilleras, llamadas “hijas de los Andes”, dos océanos, una inmensa selva amazónica y el cincuenta por ciento de los páramos del mundo…


Así que hay paisaje para toda clase de ecoturismo y práctica de deportes: montañas, playas, selvas, desiertos, llanuras y hasta glaciares. Sin embargo, por regla general, la población de casi cincuenta millones de personas disfruta de un estable clima suave y templado, con pocos altibajos durante todo el año, aunque con mucha lluvia, eso sí, que contribuye a embellecer aún más el paisaje verde y exuberante,y la próspera industria agrícola de la nación. De hecho,Colombia es un país muy rico: rico en historia, rico en cultura, tanto colonial como autóctona, rico en patrimonio artístico, rico en paisaje natural…

También está rico en productos alimenticios, desde carne y pescado, hasta una asombrosa variedad de frutas y verduras en un proceso de cultivo casi perenne, y esto redunda en una extensa y maravillosa gastronomía.La capital, Bogotá,situada en el centro del país, está a 2.640 metros de altura sobre el nivel del mar. De los 48.000.000 de habitantes censados en el país, 8.000.000 viven en esta gran ciudad cosmopolita, que hace gala de una enorme actividad y una extraordinaria oferta cultural y educativa. Cuenta con 50 universidades y aunque la mayoría son privadas, se ve una gran preocupación por la educación y preparación de los jóvenes, que se complementa con una notable lista de museos y centros didácticos.González Jimenez de Quesada fundó la capital en 1538 y la llamó Santafé de Bogotá, aunque también se le conocía como la “Nueva Granada”.

Es aconsejable empezar la visita a la capital subiendo al Cerro de Monserrate, desde donde se divisa el más amplio e impresionante panorama de la ciudad. Aunque Colombia es un paraíso para senderistas, mochileros y amantes de la naturaleza, del ecoturismo y de la aventura, si uno no desea subir andando, puede acceder a la cima de Montserrate donde está la iglesia del mismo nombre en un funicular -viejo pero seguro- o en un teleférico. Una vez arriba se goza de la vista deuna magna ciudad, divisando fácilmente la Catedral Primada y otros importantes monumentos, con la cordillera a lo lejos.

De vuelta abajo, hay que visitar el Museo del Oro, creado por el Banco de la República, que da claro testimonio del glorioso pasado del país, con una colección arqueológica dividida en cuatro categorías: El Trabajo de Metales, La Gente y el Oro en la Colombia Prehispánica, Cosmología y Simbolismo, yLa Ofrenda. Luego, hay que pasar a deleitarsecon el Museo de Fernando Botero, abierto en el Palacio Arzobispal en el año 2000, cuyas salas exhiben 123 obras del artista colombiano, entre óleos, acuarelas, dibujos, pasteles y esculturas, y otras 85 de su colección personal que incluye cuadros de Monet, Renoir, Dalí, Picasso, Francisco Bacon y Alexander Calder, entre otros.

Este museo es de visita gratuita por expreso deseo de su titular. De hecho, Botero afirmó: “A la intolerancia debemos oponer el arte, porque el arte no es un capricho que adorna una sociedad, sino una necesidad espiritual que debe ser compartida con entusiasmo… Para mí es un placerinfinito saber que estas obras pertenecen hoy a Colombia.”Otra visita obligada y a una hora de distancia de Bogotá es Zapaquirá, una antigua mina de sal que se ha convertido en una formidablecatedral subterránea. Se representa en susgaleríaslas distintas estaciones delVía Crucis con inmensa creatividad e imaginación, ruta que conduce a la enorme Basílica situadaa 180 metros bajo tierra, excavado todo en la misma roca.

Recorrer este monumento singular, artístico y también religioso requerirá una hora, pero es muy fácil de andar, sin agobios claustrofóbicos, y que merece la pena.Se ha llamado la bellísima ciudad de Cartagena de Indias, la “Sevilla de Colombia”, por el sabor y encanto de su casco antiguo.Situada a orillas del mar, está rodeada de 13 kilómetros de muralla, cuya construcción empezó en 1656, para proteger la población contra lascontinuas invasiones de armadas extranjeras, sobre todo inglesas y francesas. El centro histórico conserva todo el estilo, apariencia y embrujo de la era colonial, aunque el resto de la ciudad se ha convertido en una gran metrópolis. La zona moderna y playera casi parece a Miami.

Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984, el corazón antiguo de Cartagena es una verdadera joya, que nos transporta 300 años atrás. Hay mucho que ver en esta ciudad al borde delmar, pero hay que adaptarse a su ritmo, paseando tranquilamente por sus calles y callejuelas y deteniéndose a mirar las tiendas con la más variada selección de artesanía. Destacanjoyería con oro, plata, piedras preciosas, sobre todo, esmeraldas, objetos de cerámica, madera y decoración, tejidos, ruanas, nácar, mochilas, cuero, sombreros de caña, etc.

Tras una visita al Museo Naval para apreciar la amplia historia de la ciudad, en la que destacan las grandes proezas de Blas de Lezo, general de la armada española, que se enfrentó,victorioso, a la gran flota del Imperio Británico. Blas de Lezo fue un ejemplo de valor, coraje y determinación, y de cómo no dejarse intimidar por las adversidades. Representa una verdadera historia como la de David y Goliat. Este hombre pequeño, llamado un “medio-hombre” porque le faltaba una pierna y tenía un brazo inútil, llegó a repulsar la invasión de la marina inglesa bajo del mando de Sir Francis Drake y Edward Vernon, ganando la gran guerra naval contra todo pronóstico.

Tal era la incredulidad de órdago de la derrota de su flota, que el rey inglés mandó precipitadamente acuñar unas monedas conmemoratorias de la victoria de Drake. ¡Un gran triunfo para España y un sonoro y embarazoso fracaso para Inglaterra!Con renovadas fuerzas, se puede subir al Castillo de San Felipe desde donde el comandante Blas de Lezo libró sus grandes batallas contra las fuerzas británicas. ElCastillo de San Felipe nos presenta una vista panorámica de la bahía de Cartagena, escenario de tantas batallas navales e invasiones. Se llamó San Felipe de Barajas en homenaje al rey Felipe IV y también a los antepasados del gobernador de entonces, el conde de Barajas.Si subimos al Monasterio de la Popa, de la Orden de los Agustinos Recoletos, ubicado al nororiente de la ciudad, nos proporciona una magnífica vista del otro lado de Cartagena.

Lo han bautizado “La Popa”, porque decían que se asemejaba a la popa de un barco.Cartagena tiene otro espíritu, más caribeño y festivoque Bogotá. Por la noche,se llenan las calles y las plazas de gente, música y bullicio, y con las “chivas parranderas” (viejos autobuses) que invaden las calles, con su alegría, sus cancionesy sus copichuelas a bordo. No faltará oportunidad para bailar salsa y cumbia, una histórica combinación de la música indígena, africana y europea.Tras tanta divertidaactividad por las calles cartageneras es muy apetecibleprogramar una excursión a la Isla del Encanto para descansar, tomar el sol y practicar toda clase de deportes acuáticos en un ambiente paradisiaco. Se tarda unos 45 minutos en llegar a la isla, viaje que es un disfrute en sí.

Y más a la vuelta, cuando se navega por el río entre manglares, islotes, zonas salvajes y los hábitatsnaturales de muchísimas aves. Pereira, al norte de Cartagena, ofrece un paisaje casi selvático, enormemente verde y frondoso, y de incomparable belleza. El Valle de Cocora, en el departamento de Quindío, está poblado por la más variada vegetación, destacando la palma de cera, el árbol nacional. Sonlas más altas palmeras del mundo y pueden llegar hasta los 70 metros. Pereira es la “Capital del Café” en la actualidad, aunque hay que buscar los verdaderos orígenesdel café,curiosamente,en África y Asia, precisamente en los países de Etiopía e Indonesia. Hoy en día se consideran los cafés de Colombia entre los mejores del mundo. Esta zona rural, con una tierra de lo más fértil, es el mejor sitio para descubrir todos los detalles sobre la siembra, cosecha,elaboración y producción del café.

Aquí se encuentra la plantación cafetera de la conocida compañía OCASO. En esta región destacan los pueblos de Salento y Filandia, seguramente entrelas localidades más coloridas del mundo,cuyas fachadas están pintadas de vibrantes colores… una costumbre que se adoptó tras la época de la dictadura, durante la cual obligaron a la gente a pintar las casaso de azul o rojo. Es una delicia poder andar por sus calles pintorescas, en cuyas casas se pueden descubrir artesanos de toda índole, ofreciendo sus obras artísticas y trabajos manuales.Esta zona de gran biodiversidad, flora y fauna, es un paraíso para los ornitólogos, porque es poblado de especies raras y únicas de aves y mariposas. El cóndor de los Andes es el ave nacional y lamayor ave voladora del mundo. De hecho, puede volar una distancia de 300 kilómetros en un solo día. El cóndor tiene el cuerpo negro con un poco de blanco bajo las alas y el cuello, y así es fácil divisarlo en sus elegantes surcos por el cielo.

Sus alas pueden llegar a tener una envergadura de más de tres metros.Hoy en día, Colombia es, afortunadamente, un país moderno, acogedor y, sobre todo, seguro, con mucho que ofrecer a cada visitante, sin que pierda ni un ápice de su autenticidad, esencia y belleza natural.

INFORMACIÓN PRÁCTICA Y RECOMENDACIONES

Moneda: Peso colombiano. Se puede cambiar fácilmente euros y dólares y hacer uso de tarjetas de crédito. Un euro = 3.486 pesos. Voltaje: 110 v. con clavijas planas, como en casi todo América.Horario: 6 horas más temprano.

DÓNDE DORMIR:-Hotel Hilton, Bogotá-Hotel Las Américas, Cartagena de Indias-Hacienda Don José, Pereira

QUÉ COMER:Rica carne, pescado, trucha, ajiaco (sopa), posta cartagenera, tamales, sancocho, lechona, pescado frito o a la parrilla, patacones (plátano frito), ceviche… De postre: arequipe (pudín de caramelo), cuajada, agua de panela (de caña de azúcar), gran variedad de frutas, comouchuva, aguacate hass, piña, gulupa, limón tahití,granadilla, maracuyá, pitahaya, tomate de árboly diversas hierbas aromáticas.

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